26-04-2026, 09:22 AM
Algo no iba bien. Estaba siendo demasiado fácil. Y no es que no le gustara que las cosas salieran fácil. En lo absoluto. Y a lo mejor era la falta del té lo que la hacía ponerse a pensar por fuera todo el tiempo; o quizás solo estaba dándose cuenta de que realmente estaba jugando sus cartas muy mal y que el tipo aquél solo estaba divirtiéndose con ella. Y eso último sí que no le gustaba para nada. Era ella la que jugaba con los otros, no al revés. Nunca al revés. Yuuki siempre estaba por encima, ¿Quién se creía él para poder pretender que estaba en control total de la situación?
—Earl Grey. Ese estaría bien. Se de un buen sitio. Ese de allí.
¿Y porqué estaba respondiéndole a la pregunta sin hacer berrinche? ¿No estaba sintiéndose ofendida? Sí. Quizás. Pero también le estaba ofreciendo té, ¿No? Y té era lo que necesitaba. Que se jodiera todo lo demás. Solo denle el maldito té y ya ella podrá arreglarse con todo lo demás. Ni narrar bien se puede cuando la adicta esta de mierda puede pensar y hay que rellenarle cabeza con algo. ¿Qué? Oh, mierda. Y ahí va de nuevo...
—No es que tenga prisa. Bueno. Sí. Tengo prisa. Creo. ¿Te ha pasado que tienes una rutina específica para cada maldito día y luego no la puedes cumplir? Es eso. Sí. Sí.
¿Quién mierdas se engancha al té? Existen los adictos al café y a otras sustancias, seguro. ¿Pero té? Bueno. En caso de que no lo sepas, el té y el café tienen la maldita misma molécula. Así es. La cafeína y la teína son la misma mierda. Pero parece que se metabolizan diferente y este no es un artículo científico. Y Yuuki otra vez anda pensando estupideces y no es capaz de pensar de manera adecuada. Perdón por dar tanta lora. La niña está dañada.
La birkaniana señalaría una tienda de té que estaba allí y caminaría hacia ella, tirando del brazo al hombre que la había ayudado. Ese tal Jin ahora se veía interesante, suficiente como para que le pagara el capricho... y ya que estaba, se veía como una opción bastante adecuada para que ella pudiera dedicarse a perder el tiempo ese día y se escapara por un día más de las responsabilidades y demás que tenía en su casa. Y no es que fuera una vaga -aunque sí-, sino que no le daban ganas de jugar a la princesa bonita que recibía visitas o que estaba para servir a otros.
A Yuuki le gustaba sentirse libre y hacer lo que le entrara en gana. Y sí, ya estaba grande y mayorcita. Pero fue mimada toda su vida y nunca tuvo una oportunidad real para madurar, por lo que tampoco es que supiera hacer otra cosa... y para ser francos, en Baterilla era hacer lo que decía su familia o dedicarse a pescar. Ninguna de esas opciones se veía suficiente para ella. Eso era una maldita jaula. Y las escapadas que se daba solo eran intentos de abrir la jaula... algún día lo lograría.
Llegando a la tienda, entró y saludó al hombre que atendía, quien suspiró al verla de brazo con aquél sujeto. El dueño no era exactamente alguien especial, pero conocía a Yuuki de muchos años ya y era el responsable de surtir a la familia de la pelirrosa del té que consumían en la villa donde ella vivía. No se le extrañaba que ella a veces llegara a la tienda cuando en su casa la dejaban sin nada y, bueno, Yuuki siempre pagaba y eran negocios. Pero el hombre no se cortaba para sermonearla cuando podía.
—Ya sabe que no la molesto, niña Yuuki. Pero esto se está saliendo de control, ¿No es más fácil que haga caso a lo que dig-
—Ah, no. ¡Tu no te atrevas a decir nada! Está siendo un día horrible. Y este buen hombre se ofreció a ayudarme. Se llama Jin. ¿No es un hombre amable? —Sonrió mirando a Jin poniendo cara de víbora fingiendo ser santa paloma. Se notaba. Luego volvió a ver al de la tienda—. ¿Puedes ponernos algo de té para los dos, porfi?
El hombre suspiró y asintió. Luego señaló una mesa en donde podían sentarse y fue a limpiarla con un trapo que se veía bastante nuevo. Incluso tenía un aroma cítrico. Se notaba que el hombre gustaba de tener todo bastante pulcro. Y mientras limpiaba, miraría a Jin y le hablaría en un susurro.
—No se ve que seas una buena persona. Esa mujer se cree que es peligrosa. Pero no conoce nada. Y su abuelo era buen amigo mío... sea lo que sea que se le pase por la cabeza, que no me entere yo que salió lastimada... —El tono fue más bien solemne, suficientemente serio como para mostrar preocupación. Sin embargo, tampoco es como que estuviera amenazando a alguien que se podía ocupar de dejar a media guarnición de Baterilla fuera de combate antes de que nadie supiera qué pasó.
—Earl Grey. Ese estaría bien. Se de un buen sitio. Ese de allí.
¿Y porqué estaba respondiéndole a la pregunta sin hacer berrinche? ¿No estaba sintiéndose ofendida? Sí. Quizás. Pero también le estaba ofreciendo té, ¿No? Y té era lo que necesitaba. Que se jodiera todo lo demás. Solo denle el maldito té y ya ella podrá arreglarse con todo lo demás. Ni narrar bien se puede cuando la adicta esta de mierda puede pensar y hay que rellenarle cabeza con algo. ¿Qué? Oh, mierda. Y ahí va de nuevo...
—No es que tenga prisa. Bueno. Sí. Tengo prisa. Creo. ¿Te ha pasado que tienes una rutina específica para cada maldito día y luego no la puedes cumplir? Es eso. Sí. Sí.
¿Quién mierdas se engancha al té? Existen los adictos al café y a otras sustancias, seguro. ¿Pero té? Bueno. En caso de que no lo sepas, el té y el café tienen la maldita misma molécula. Así es. La cafeína y la teína son la misma mierda. Pero parece que se metabolizan diferente y este no es un artículo científico. Y Yuuki otra vez anda pensando estupideces y no es capaz de pensar de manera adecuada. Perdón por dar tanta lora. La niña está dañada.
La birkaniana señalaría una tienda de té que estaba allí y caminaría hacia ella, tirando del brazo al hombre que la había ayudado. Ese tal Jin ahora se veía interesante, suficiente como para que le pagara el capricho... y ya que estaba, se veía como una opción bastante adecuada para que ella pudiera dedicarse a perder el tiempo ese día y se escapara por un día más de las responsabilidades y demás que tenía en su casa. Y no es que fuera una vaga -aunque sí-, sino que no le daban ganas de jugar a la princesa bonita que recibía visitas o que estaba para servir a otros.
A Yuuki le gustaba sentirse libre y hacer lo que le entrara en gana. Y sí, ya estaba grande y mayorcita. Pero fue mimada toda su vida y nunca tuvo una oportunidad real para madurar, por lo que tampoco es que supiera hacer otra cosa... y para ser francos, en Baterilla era hacer lo que decía su familia o dedicarse a pescar. Ninguna de esas opciones se veía suficiente para ella. Eso era una maldita jaula. Y las escapadas que se daba solo eran intentos de abrir la jaula... algún día lo lograría.
Llegando a la tienda, entró y saludó al hombre que atendía, quien suspiró al verla de brazo con aquél sujeto. El dueño no era exactamente alguien especial, pero conocía a Yuuki de muchos años ya y era el responsable de surtir a la familia de la pelirrosa del té que consumían en la villa donde ella vivía. No se le extrañaba que ella a veces llegara a la tienda cuando en su casa la dejaban sin nada y, bueno, Yuuki siempre pagaba y eran negocios. Pero el hombre no se cortaba para sermonearla cuando podía.
—Ya sabe que no la molesto, niña Yuuki. Pero esto se está saliendo de control, ¿No es más fácil que haga caso a lo que dig-
—Ah, no. ¡Tu no te atrevas a decir nada! Está siendo un día horrible. Y este buen hombre se ofreció a ayudarme. Se llama Jin. ¿No es un hombre amable? —Sonrió mirando a Jin poniendo cara de víbora fingiendo ser santa paloma. Se notaba. Luego volvió a ver al de la tienda—. ¿Puedes ponernos algo de té para los dos, porfi?
El hombre suspiró y asintió. Luego señaló una mesa en donde podían sentarse y fue a limpiarla con un trapo que se veía bastante nuevo. Incluso tenía un aroma cítrico. Se notaba que el hombre gustaba de tener todo bastante pulcro. Y mientras limpiaba, miraría a Jin y le hablaría en un susurro.
—No se ve que seas una buena persona. Esa mujer se cree que es peligrosa. Pero no conoce nada. Y su abuelo era buen amigo mío... sea lo que sea que se le pase por la cabeza, que no me entere yo que salió lastimada... —El tono fue más bien solemne, suficientemente serio como para mostrar preocupación. Sin embargo, tampoco es como que estuviera amenazando a alguien que se podía ocupar de dejar a media guarnición de Baterilla fuera de combate antes de que nadie supiera qué pasó.

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)