17-11-2023, 08:24 PM
[personajeinvalido=537]
Todas aquellas personas que salieron de las casas de madera vieja fueron tumbadas. Tanto Viktor como yo nos repartimos el trabajo y fue un éxito. Estábamos espalda con espalda, yo mirando a la oficina del Sheriff. De repente, la puerta se abrió de par en par, y de allí salieron dos figuras bastantes... pequeñas. La primera de todas, que iba por delante, muy mal hablado. Se quitó la túnica que llevaba. Para mi sorpresa, era una especie de pato enano, el cual fumaba de una pipa y tenía un cañón con el cual me apuntaba. Yo simplemente me limité a quedarme quieto. Me estaba costando asumir esta situación ahora mismo. Además, la voz de aquel pato coincidía con la que escuchamos antes en la oficina, el cual decía no sé qué de un superguerrero.
A continuación, el que estaba detrás de él, se quitó su túnica, de una manera muy torpe. Era un niño pelirrojo que no paraba de llorar, estaba completamente nervioso, decía las palabras totalmente seguidas. Este empuñaba 2 revolver, uno en cada mano, y apuntó a Viktor, el cual estaba a mi izquierda. No estaba entendiendo esta situación mucho. Un niño llorón con dos putas pistolas, y un pato fumando con un cañón. Y para más colmo, de repente, la campana, la cual estaba sujeta de repente, sonó dos veces. No la miré, estaba fijamente mirando a aquellos que nos apuntaban sin perderles de vista, pero sí que puede escucharla sonar - ¿Qué está pasando? - Pensé. Viktor comentó al crío que bajase las armas, dejándole entender que eso no es un juguete. Si es cierto que, aunque parecían dos niños, iban armados, no podía jugármela. Así que, sin mover un solo músculo, solamente mirándolos fijamente, grité - ¡Tranquilos! ¡Solo queremos saber donde está el sheriff del pueblo! ¡Necesitamos hablar con él! - Bien alto para que pudieran escucharme.
No podía ser hostil, tiré por la vía del diálogo y ver si podía conseguir algo. Pero si uno de ellos apretaba el gatillo, no iba a andarme con tonterías. Ya me lo dijo Sephiroth: De bueno eres tonto, Joe.
Todas aquellas personas que salieron de las casas de madera vieja fueron tumbadas. Tanto Viktor como yo nos repartimos el trabajo y fue un éxito. Estábamos espalda con espalda, yo mirando a la oficina del Sheriff. De repente, la puerta se abrió de par en par, y de allí salieron dos figuras bastantes... pequeñas. La primera de todas, que iba por delante, muy mal hablado. Se quitó la túnica que llevaba. Para mi sorpresa, era una especie de pato enano, el cual fumaba de una pipa y tenía un cañón con el cual me apuntaba. Yo simplemente me limité a quedarme quieto. Me estaba costando asumir esta situación ahora mismo. Además, la voz de aquel pato coincidía con la que escuchamos antes en la oficina, el cual decía no sé qué de un superguerrero.
A continuación, el que estaba detrás de él, se quitó su túnica, de una manera muy torpe. Era un niño pelirrojo que no paraba de llorar, estaba completamente nervioso, decía las palabras totalmente seguidas. Este empuñaba 2 revolver, uno en cada mano, y apuntó a Viktor, el cual estaba a mi izquierda. No estaba entendiendo esta situación mucho. Un niño llorón con dos putas pistolas, y un pato fumando con un cañón. Y para más colmo, de repente, la campana, la cual estaba sujeta de repente, sonó dos veces. No la miré, estaba fijamente mirando a aquellos que nos apuntaban sin perderles de vista, pero sí que puede escucharla sonar - ¿Qué está pasando? - Pensé. Viktor comentó al crío que bajase las armas, dejándole entender que eso no es un juguete. Si es cierto que, aunque parecían dos niños, iban armados, no podía jugármela. Así que, sin mover un solo músculo, solamente mirándolos fijamente, grité - ¡Tranquilos! ¡Solo queremos saber donde está el sheriff del pueblo! ¡Necesitamos hablar con él! - Bien alto para que pudieran escucharme.
No podía ser hostil, tiré por la vía del diálogo y ver si podía conseguir algo. Pero si uno de ellos apretaba el gatillo, no iba a andarme con tonterías. Ya me lo dijo Sephiroth: De bueno eres tonto, Joe.
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