27-04-2026, 01:05 AM
Aquel relato parecía interesar cada vez mas a sus pequeños amigos... El elefante de nieve, formado por el poder de su fruta, se movía en la sala, sus patas heladas flotaban el aire. Silencio, acurrucado en su hombro, emitía pequeños sonidos de asombro, y Larry, con sus grandes ojos, no parpadeaba.
De repente, el viejo burro sintió una ráfaga de aire que se colaba por la puerta. Sus orejas se tambalearon, captando el leve murmullo de una voz. Zhang sintió los pasos lentos y pesados de alguien que acababa de entrar.
- Hmmm Tranquila, Bai. No has interrumpido nada.- Dijo Zhang con suavidad, mientras se acomodaba un poco en su lugar.
Una pequeña sonrisa se formo en sus labios. - Molestar es una palabra fuerte. La compañía es como un buen té: siempre es bienvenida.-
Zhang sintió los pasos de Bai acercándose, Larry, animado por el contacto, se sacudió con energía. La pregunta de Bai llegó a sus oídos. Zhang observó cómo Bai abría y cerraba el libro.
Hmmm... Claro que sí, Bai. Siéntate. Este libro es de mi tierra, Zou. Zunesha, el Gran Elefante que nunca duerme. - Respondió a Bai en su idioma.
El elefante de nieve, reanudo su movimiento, flotando suavemente en la sala. Zhang continuo con el relato, haciendo énfasis en las palabras, a medida que hablaba iba mostrando las figuras intentando, que de alguna forma Bai lograra comprender sus palabras.
- En Zou, la vida es diferente a la de otros lugares. Allí, la tierra respira, se mueve, camina... La isla es un Gran Elefante, Zunesha. Desde hace muchísimo tiempo ronda por los mares en busca de algo. Cargando, no solo con el peso de sus acciones, sino con la vida de toda una tribu, nosotros los Minks. -
Zhang se tomó el tiempo de repetir aquellos párrafos, intentando traducirlo de un modo a su idioma natal. Le gustaba poder ayudar, por eso, continuo con aquel relato, que lo transportaba a su hogar.
- Escucha Bai, nuestro idioma es similar al tuyo, pero hay una pequeña diferencia en como colocamos nuestra lengua, mira así. -Dijo Zhang, quien sin tener mucha idea de lo que hacía, intentaba hacerle entender la importancia de la entonación, y pronunciación. - Mira repite. -
Decía Zhang de vez en cuando, cuando palabras familiares sabían en la narración, como "Casa, océano, Berrys, selva". Entre otras, intentaba enfocarse en su entonación, mientras con su nieve intentaba recrearla... esto no era muy sencillo, de vez en cuando, Zhang tomaba un buen sorbo de té para retomar el aliento.
Continuo entonces con la historia, que, si bien no era extensa, era una buena introducción a su idioma, si de verdad iban a sobrevivir en aquel mundo, era necesario que Bai rompa la barrera del idioma.
De repente, el viejo burro sintió una ráfaga de aire que se colaba por la puerta. Sus orejas se tambalearon, captando el leve murmullo de una voz. Zhang sintió los pasos lentos y pesados de alguien que acababa de entrar.
- Hmmm Tranquila, Bai. No has interrumpido nada.- Dijo Zhang con suavidad, mientras se acomodaba un poco en su lugar.
Una pequeña sonrisa se formo en sus labios. - Molestar es una palabra fuerte. La compañía es como un buen té: siempre es bienvenida.-
Zhang sintió los pasos de Bai acercándose, Larry, animado por el contacto, se sacudió con energía. La pregunta de Bai llegó a sus oídos. Zhang observó cómo Bai abría y cerraba el libro.
Hmmm... Claro que sí, Bai. Siéntate. Este libro es de mi tierra, Zou. Zunesha, el Gran Elefante que nunca duerme. - Respondió a Bai en su idioma.
El elefante de nieve, reanudo su movimiento, flotando suavemente en la sala. Zhang continuo con el relato, haciendo énfasis en las palabras, a medida que hablaba iba mostrando las figuras intentando, que de alguna forma Bai lograra comprender sus palabras.
- En Zou, la vida es diferente a la de otros lugares. Allí, la tierra respira, se mueve, camina... La isla es un Gran Elefante, Zunesha. Desde hace muchísimo tiempo ronda por los mares en busca de algo. Cargando, no solo con el peso de sus acciones, sino con la vida de toda una tribu, nosotros los Minks. -
Zhang se tomó el tiempo de repetir aquellos párrafos, intentando traducirlo de un modo a su idioma natal. Le gustaba poder ayudar, por eso, continuo con aquel relato, que lo transportaba a su hogar.
- Escucha Bai, nuestro idioma es similar al tuyo, pero hay una pequeña diferencia en como colocamos nuestra lengua, mira así. -Dijo Zhang, quien sin tener mucha idea de lo que hacía, intentaba hacerle entender la importancia de la entonación, y pronunciación. - Mira repite. -
Decía Zhang de vez en cuando, cuando palabras familiares sabían en la narración, como "Casa, océano, Berrys, selva". Entre otras, intentaba enfocarse en su entonación, mientras con su nieve intentaba recrearla... esto no era muy sencillo, de vez en cuando, Zhang tomaba un buen sorbo de té para retomar el aliento.
Continuo entonces con la historia, que, si bien no era extensa, era una buena introducción a su idioma, si de verdad iban a sobrevivir en aquel mundo, era necesario que Bai rompa la barrera del idioma.
Zhang Guolao
"El vacío no se mueve, pero lo contiene todo"
❄ La Calma del Vacío
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?Nv.19 — Logia Yuki Yuki
