El gyojin no fue muy precavido, vale que era una persona muy curiosa, pero eso algún día podría pasarle factura.
Trató de acercarse al hombre que estaba en el suelo sentado, apoyándose en la pared, dios sabe para qué, mientras la semi-oni, la cual acataba cualquier orden del pez a toda costa, esperó detrás cubriendo la zona. La pareja no eran conscientes de que, las cosas pueden acabarse en 1 segundo en cualquier momento. Prácticamente, cuando Gronn estaba a escasos 2 metros de aquel cuerpo, este les dio el susto de sus vidas - ¡AAAHHH! - aquel hombre no estaba muerto, estaba agotado, destrozado, lo único que hacía era descansar de sus heridas, pero al notar que alguien se le acercaba, sumado a que nuestro amigo pez, no es muy agradable de ver, se vio en peligro por lo que cogió su revolver tan rápido como pudo y le pegó un tiro al pez. Pero, el destino - o quizás la fortuna - no quiso que esta historia acabase aquí. Debido a lo nervioso que estaba aquel hombre moribundo, el disparo falló, y le pasó a Gronn por la izquierda de su cabeza, haciéndole un agujero a su sombrero, mientras que el hombre seguía apretando el gatillo continuamente, pero por suerte el cargador estaba vacío.
El hombre estaba asustado, giró la cabeza y se percató también de Sasha, y girando la cabeza continuamente y de manera acelerada para ir intercalando la vista entre ambos estaba muy nervioso, le costaba hasta respirar - ¡Alejaos! ¡Yo no he dañado a nadie! - Jadeaba cada vez más fuerte mientras gritaba y apuntaba con el revolver a Gronn - !...Nos! ... Nosotr... ¡Nosotros solo obedecíamos a Wesley! - Lentamente bajaba el brazo del revolver, hasta que lo tiró al suelo para llevarse la mano al pecho donde tenía la herida - Qué hijo de… hijo de puta, Wesley ... Nos ha traído a... la muerte - jadeaba mientras le salía sangre de la boca - Putos... Mineros... - Y con un último suspiro, y la mano cayéndose lentamente del pecho hasta estar en peso muerto, aquel hombre dejó de hablar, quedándose con los ojos abiertos mientras se le ensangrentaban. Aquel jaleo, que se formó en un segundo, se apagó, de nuevo solo se escuchaba el viento, y el ruido de las rocas, otra vez, resquebrajándose desde arriba y cayendo al interior de aquel cañón.
Al seguir hacia delante, a poco más de 20 metros donde la ubicación de aquel extraño hombre, el camino se dividía en dos bifurcaciones. A la izquierda, un camino de unos 15 metros se inclinaba hacia abajo hasta llegar a la entrada de una cueva. No se apreciaba nada raro por este lado. Por la derecha, un camino que se mantenía al mismo nivel de altura, por el cual había grandes pedruscos por el suelo tirados, la poca vegetación que había destrozada completamente ... Una escena bastante triste para la madre naturaleza.
Trató de acercarse al hombre que estaba en el suelo sentado, apoyándose en la pared, dios sabe para qué, mientras la semi-oni, la cual acataba cualquier orden del pez a toda costa, esperó detrás cubriendo la zona. La pareja no eran conscientes de que, las cosas pueden acabarse en 1 segundo en cualquier momento. Prácticamente, cuando Gronn estaba a escasos 2 metros de aquel cuerpo, este les dio el susto de sus vidas - ¡AAAHHH! - aquel hombre no estaba muerto, estaba agotado, destrozado, lo único que hacía era descansar de sus heridas, pero al notar que alguien se le acercaba, sumado a que nuestro amigo pez, no es muy agradable de ver, se vio en peligro por lo que cogió su revolver tan rápido como pudo y le pegó un tiro al pez. Pero, el destino - o quizás la fortuna - no quiso que esta historia acabase aquí. Debido a lo nervioso que estaba aquel hombre moribundo, el disparo falló, y le pasó a Gronn por la izquierda de su cabeza, haciéndole un agujero a su sombrero, mientras que el hombre seguía apretando el gatillo continuamente, pero por suerte el cargador estaba vacío.
El hombre estaba asustado, giró la cabeza y se percató también de Sasha, y girando la cabeza continuamente y de manera acelerada para ir intercalando la vista entre ambos estaba muy nervioso, le costaba hasta respirar - ¡Alejaos! ¡Yo no he dañado a nadie! - Jadeaba cada vez más fuerte mientras gritaba y apuntaba con el revolver a Gronn - !...Nos! ... Nosotr... ¡Nosotros solo obedecíamos a Wesley! - Lentamente bajaba el brazo del revolver, hasta que lo tiró al suelo para llevarse la mano al pecho donde tenía la herida - Qué hijo de… hijo de puta, Wesley ... Nos ha traído a... la muerte - jadeaba mientras le salía sangre de la boca - Putos... Mineros... - Y con un último suspiro, y la mano cayéndose lentamente del pecho hasta estar en peso muerto, aquel hombre dejó de hablar, quedándose con los ojos abiertos mientras se le ensangrentaban. Aquel jaleo, que se formó en un segundo, se apagó, de nuevo solo se escuchaba el viento, y el ruido de las rocas, otra vez, resquebrajándose desde arriba y cayendo al interior de aquel cañón.
Al seguir hacia delante, a poco más de 20 metros donde la ubicación de aquel extraño hombre, el camino se dividía en dos bifurcaciones. A la izquierda, un camino de unos 15 metros se inclinaba hacia abajo hasta llegar a la entrada de una cueva. No se apreciaba nada raro por este lado. Por la derecha, un camino que se mantenía al mismo nivel de altura, por el cual había grandes pedruscos por el suelo tirados, la poca vegetación que había destrozada completamente ... Una escena bastante triste para la madre naturaleza.
Aquí solo había dos opciones: Elegir alguno de los dos caminos ... O volver hacia atrás y marcharse de aquel lugar.
Aclaraciones
