30-04-2026, 01:46 AM
Calor, solo podía pensar en eso en esa isla del demonio, demasiado calor.
Con el clima, ese volcán tan cerca, la posibilidad de ser atacado por marines o las bestias gigantes que vivían en el lugar que lo hacían estar en constante estado de alerta. No, no era su isla preferida, preferiría vivir en un pleno desierto que tener que pasar un día más ahí mismo.
Soltó un suspiro, agotado mentalmente. Desde su llegada a este lugar que no había tenido un buen día de descanso, más por voto propio que por verdaderas circunstancias peligrosas. Su llegada le demostró que podían estar tras ellos en cualquier momento, los animales que tenían esa gran selva como su hogar eran casi tan peligrosos como esos marines, solo dos personas no podrían encargarse de…
Se golpeó el rostro con la palma de su mano, estaba dejando que su cansancio tomara el control de su mente. Solo debían esperar un poco más para asegurarse de salir de ese lugar sin ser seguidos, desesperarse no le traía nada bueno. Sus pies aplastaron la arena sin problemas en cuanto saltó del barco para caminar hacia la otra embarcación, le de su tripulación aliada, con quienes había decidido juntarse para al menos tener una forma de disuadir ataques como el que recibieron antes, así como una vía para que su tripulación pueda escapar si volvía a pasar y debía quedarse ahí, a morir por…
¿Desde cuando había tomado eso como su responsabilidad?
Sin más, llegó al barco vecino y llamó a la persona que quería ver desde afuera. - ¡Hyak! Soy Uker -. Tal vez no lo recordaba, pero no iba a explicarle todo de nuevo sin que estén cara a cara. - ¿De que querías hablar? -. Su mano se apoyó en el mango de su espada, la cual colgaba de su cintura completamente envainada. No iba a cortar a quien se acercara, solo buscaba descansar el brazo.
Desde que conoció al extraño doctor, o mejor dicho, desde que hablaron sobre su objetivo, estuvo presente en ambos la idea de investigar lo más posible sobre la inmortalidad. Había un investigador joven en Karate, parecía seguro de que una fuente capaz de otorgar la juventud eterna a su alrededor se encontraba en algún punto del mundo, le había dicho que le informaría de cualquier avance y por ahora…
No había nada, no había encontrado absolutamente nada.
Incluso sin la aparición de ese investigador, su propio objetivo era encontrar algo que le concediera algo tan sagrado como la inmortalidad, pero la falta de información sobre algo así comenzaba a ser preocupante. Tal vez se estaba apurando, apenas hace una semana había llegado a Little Garden, hace menos de un mes habían pisado la primera isla del Grand Line, tal vez debía bajar un poco el ritmo, junto a sus expectativas.
Nadie dijo que fuera a ser fácil encontrar esa información.
Con el clima, ese volcán tan cerca, la posibilidad de ser atacado por marines o las bestias gigantes que vivían en el lugar que lo hacían estar en constante estado de alerta. No, no era su isla preferida, preferiría vivir en un pleno desierto que tener que pasar un día más ahí mismo.
![[Imagen: bUTBQj9.jpeg]](https://i.imgur.com/bUTBQj9.jpeg)
Soltó un suspiro, agotado mentalmente. Desde su llegada a este lugar que no había tenido un buen día de descanso, más por voto propio que por verdaderas circunstancias peligrosas. Su llegada le demostró que podían estar tras ellos en cualquier momento, los animales que tenían esa gran selva como su hogar eran casi tan peligrosos como esos marines, solo dos personas no podrían encargarse de…
Se golpeó el rostro con la palma de su mano, estaba dejando que su cansancio tomara el control de su mente. Solo debían esperar un poco más para asegurarse de salir de ese lugar sin ser seguidos, desesperarse no le traía nada bueno. Sus pies aplastaron la arena sin problemas en cuanto saltó del barco para caminar hacia la otra embarcación, le de su tripulación aliada, con quienes había decidido juntarse para al menos tener una forma de disuadir ataques como el que recibieron antes, así como una vía para que su tripulación pueda escapar si volvía a pasar y debía quedarse ahí, a morir por…
¿Desde cuando había tomado eso como su responsabilidad?
Sin más, llegó al barco vecino y llamó a la persona que quería ver desde afuera. - ¡Hyak! Soy Uker -. Tal vez no lo recordaba, pero no iba a explicarle todo de nuevo sin que estén cara a cara. - ¿De que querías hablar? -. Su mano se apoyó en el mango de su espada, la cual colgaba de su cintura completamente envainada. No iba a cortar a quien se acercara, solo buscaba descansar el brazo.
Desde que conoció al extraño doctor, o mejor dicho, desde que hablaron sobre su objetivo, estuvo presente en ambos la idea de investigar lo más posible sobre la inmortalidad. Había un investigador joven en Karate, parecía seguro de que una fuente capaz de otorgar la juventud eterna a su alrededor se encontraba en algún punto del mundo, le había dicho que le informaría de cualquier avance y por ahora…
No había nada, no había encontrado absolutamente nada.
Incluso sin la aparición de ese investigador, su propio objetivo era encontrar algo que le concediera algo tan sagrado como la inmortalidad, pero la falta de información sobre algo así comenzaba a ser preocupante. Tal vez se estaba apurando, apenas hace una semana había llegado a Little Garden, hace menos de un mes habían pisado la primera isla del Grand Line, tal vez debía bajar un poco el ritmo, junto a sus expectativas.
![[Imagen: lH5VVev.jpeg]](https://i.imgur.com/lH5VVev.jpeg)
Nadie dijo que fuera a ser fácil encontrar esa información.
