30-04-2026, 02:44 AM
Outfit ---- Sigurd de Jaya
El hacha cae, cumpliendo las promesas de su portador. Se clava en la carne y la desgarra con violencia, abriendo una profunda herida en el travieso okama que tan solo quiere divertirse. No atender a las advertencias que le impuse le va a salir caro. Haberme estafado con la posibilidad de una emboscada para que todo acabe en deseo y depravación, también. Hay momentos para todo, y cuando se trata de violencia, solo hay un propósito... Verter sangre.
No satisfecho con eso, tras el tremendo ataque, continúo con una segunda acometida. Maniobro con destreza desencajando el enorme arma incrustada en el suelo con un tirón de muñeca con la diestra, mientras ladeo ligeramente el cuerpo y retraso el pié derecho para pillar ángulo. Recojo el arma y la alzo por encima del hombro con ambas manos. La posición es la de un bateador en su cajón de bateo, a punto de atinar, como dice mi hermano sureño, un "Home Round" o como coño se diga. Pero mi objetivo no es golpear su cabeza o las costillas, como cabría esperar. En absoluto, mi plan va mucho más allá. Es más destructivo.
El arma se proyecta en una curvatura amplia y poderosa, dibujando un gran arco en el suelo que comienza desde lo alto y toma una diagonal descendente hasta que los filos de Yggdrasil chocan en un ángulo obtuso contra el suelo del establecimiento. Con la fuerza proyectada en el suelo, la madera se astilla y se quiebra, convirtiéndose en pequeños fragmentos de metralla que salen disparados en todas direcciones frente a mí, como perdigones de una escopeta. Los pedazos de madera y suelo se clavan en la piel del okama que me corta el paso y muchos otros trozos impactan contundentemente contra las paredes y el mobiliario del establecimiento, haciendo templar la ya aparente frágil estructura.
Con el tipo con un hombro abierto y sangrado y el resto del cuerpo como un colador, ya ha tenido suficiente por mi parte. No merece más mi atención por el momento. Pero ha sido demasiado fácil... En vez de apartarlo y marcharme, me doy la vuelta y le doy totalmente la espalda. Orgulloso y altanero, me giro estirando los brazos y formando una cruz, inflando el pecho con prepotencia. Para engrandecer mi ego y provocar más, dejo caer a Yggdrasil, que se estampa contra el suelo provocando un potente estruendo metálico al desplomarse. Desarmado, pero con un exceso de confianza inmensa y ganas de pelear, mis palabras salen solas de mi boca como cuchillos. -¿Qué pasa, hijos de la gran puta? ¿Alguno se atreve a pelear o vais a dejar que os tumbe el garito abajo?- mis palabras van cargadas de malicia, con un tono pérfido y picante. Morir, van a morir igual. Al menos que lo hagan luchando.
En efecto, cajita feliz

![[Imagen: Ve3yjks.jpeg]](https://i.imgur.com/Ve3yjks.jpeg)