Suministros para el Dragon [Aventura P.R.][Kibai] T3
#12
Kibai observó por el rabillo del ojo como la mano de Malkovich soltaba el revólver para volar hacia su cintura y agarrar los dos palos unidos por una cadena, seguramente con intención de defenderse. Sin embargo, no pensaba dejar que aquel maldito desgraciado se saliese con la suya. La hoja de Raimei, voló rauda y veloz, cortando la carne del joven antes de que pudiese interponer su arma.

La sangre del "Dragón" salpicaba la nieve por todos lados. Su aroma férreo inundaba las fosas nasales del mink, que notaba como su instinto depredador se acentuaba cada vez más. Agarrando a Raimei con fuerza, se lanzó de nuevo hacia su oponente, debilitado ya fuertemente con el veneno de sus avispas. Sin embargo antes de golpearlo, con una sonrisa, chasqueó de nuevo sus dedos.

— Veamos si el tan cacareado Dragón soporta el fuego cuando este entra dentro de sus venas...

El segundo conjunto de avispas, aún zumbado bien agarradas sobre las ropas de Malkovich, reaccionaron a su comando, inoculando el veneno, enviando una oleada infernal a cada fibra del cuerpo del joven, debilitando su capacidad innata para recibir golpes.

Casi al unísono, Kibai, gracias a la velocidad extra que le otorgaba el Electro, se abalanzó sobre su oponente, saltando a la vez que torsionaba el cuerpo para golpear con dos nuevos tajos, dirigidos contra el pecho ya rajado multiples veces de Malkovich.

¡¡¡GETSUI ZANGEKI!!!


Aterrizando de nuevo sobre sus pies, giró sobre si mismo, asestando otro tajo más en horizontal contra el rostro del joven, abriendo una raja sangrante en el puente de su nariz.

— Deberías haberte puesto una máscara como el desgraciado de Sohem...

Como colofón, Kibai asestó una fuerte patada contra el costado derecho de Malkovich, enviando una nueva descarga de electricidad a través del cuerpo de su oponente.

Sin embargo, aquello pareció ser demasiado para Malkovich, que casi a bocajarro, activó su arma, sin duda desesperado por como el combate había sido muy distinto a lo que esperaba. La explosión golpeó a ambos contendientes en una gran nube de fuego. Aún cuando sus leales avispas, situadas en su pecho se alzarón como un muro ante el, fueron carbonizdas en el acto, y las llamas envolvolvieron al mink en una oleada de calor abrasador.

Kibai salió despedido hacia atrás. El mundo se había convertido en un caleidoscopio de luces brillantes, y un pitido constante atronaba sus oídos. La visión se le emborronaba, y todo su uniforme soltaba volutas de humo, con varios agujeros en toda su superficie. Todo el claro parecía oler a piel quemada. Con un quejido, el mink se giró, notando la tirantez de las quemaduras en su piel, arrastrándose hacia la empuñadura de Raimei, la cual seguía tirada en el suelo, a apenas un metro de él. Agarrándola, usó la hoja para apoyarse en ella y ponerse de nuevo en pie.

— Ese cabrón me ha cocinado a la brasa...

Malkovich estaba tirado boca arriba, con sus dos armas aún humeantes caídas a ambos lados de su cuerpo. Acercándose lentamente a él, comprobó que no respiraba. Al parecer, el disparo de la munición explosiva a quemarropa había sido suficiente para robar el último hálito de vida de su cuerpo.

Apretando los dientes para contener el dolor, Kibai alzó a Raimei hacia Tom y el resto de bandidos que observaban, algunos boquiabiertos, el resultado de aquel épico combate.

— Vuestro dragón ha muerto. A pesar de sus tejemanejes, se enfrentó a mi de manera legítima, uno contra uno, él y yo. Ahora, sin vuestro líder, estáis perdidos. La única opción que tenéis es entregaros, y afrontar un juicio justo ante los Tribunales de la Justicia! Y tu, Tom... — La mirada del mink se dirigió directamente al anciano, que seguía apoyado en la misma roca desde la que había presenciado todo el combate. — Te lo advertí. Te advertí que debías entregarte y cesar en esta locura, y me ignoraste. Ahora, tienes la oportunidad de evitar que más gente sufra por tus maldades. Depón tus armas, ríndete, y podrás enterrar a tu hijo dignamente.


Kibai se encorvó de nuevo sobre si mismo, agarrándose le costado izquierdo, dónde un gran agujero requemado mostraba la firma del último disparo de Malkovich. A medida que la adrelanila continuaba abandonando su sistema, el dolor acumulado por tantas heridas le hacia estar a punto de desfallecer. El Electro ya había desaparecido de su piel, y sus piernas temblaban de una manera visible. Sin embargo, con un último esfuerzo, alzó la cabeza, adoptando una postura de guardia con Raimei, tratando de que la punta de la espada no se balancease a los lados.

— Pero si aún así, hay alguno de vosotros que desee ver sus malditos intestinos derramados en la nieve y como su sangre riega la hierba que crecerá debajo la próxima primavera, adelante, aquí os espero!!

La Caja de Pandora
[Imagen: gvCFAP2.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1378 - 533 = 845
Energia: 1696 - 387 = 1309
Espiritu: 724 + 0 = 724


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RE: Suministros para el Dragon [Aventura P.R.][Kibai] T3 - por Kibai - 30-04-2026, 07:03 AM

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