02-05-2026, 08:05 PM
Su atención a mi alrededor me daba regocijo, mis alas ligeramente abiertas hacían sombra, una postura natural, relajada. Con la mirada la seguía a su alrededor todo el tiempo, ya que mis pasos largos hacía que ella diera dos en lo que yo daba una por lo que debía estar atento de no dejarla atrás sin intención. Una satisfacción de tener su atención y de arrastrarla poco a poco hasta afuera de su responsabilidad como encargada del bar, se sentía dulce como un ponque esponjoso.
— Voy, Es que recién llegué, no se donde puedo quedarme y tampoco tengo mucho de lo que disponer. Quería conseguir un lugar donde me dejaran quedarme y yo les puedo colaborar. Tambien quien me ayudara con chamba.— Ella había actuado como alguien que le gusta ayudar a los demás y no es violenta, pudo entrar a golpes con los borrachos y no lo hizo. Trataría de sacar un poco de provecho de la situación. — También es que esta isla parece un paraíso, me gustaria conocerla y así saber si me gustaría quedarme más tiempo.— Exponer mis razones era con la clara intención de convencerla de ayudarme.
Caminamos observando las casas que no estaban por la calle principal, disfrutando de lo que no todos apreciaban a la vista. Si bien mis pasos adelantaba sin esfuerzo buscaba que ella estuviera delante de mí todo el tiempo. — Este lugar es todo un paraiso tropical, me encanta el sol y lo tranquila que son las playas de por estos lugares.— Para alguien que viene escapando de tierras como lo es sorbet y en una temporada invernal, este lugar a mi me encantaba y a priori me gustaría saber de mano de un local todo lo que me puede ofrecer.
— ¿Y como una chica tan joven terminó trabajando en una taberna, no es como arruinarte la imagen? Cuentame un poco de ti. Comenzando por cómo te llamas.— Me había percatado que no tengo ni idea de como se llama esta pelirroja y por ende no tengo cómo nombrarla. Llamarla por un mote o apodo según su fisico no era lo mio, no sin la confianza adecuada y se ve que es una niña. No deseo crear ese tipo de vínculo de confianza todavía.
— Voy, Es que recién llegué, no se donde puedo quedarme y tampoco tengo mucho de lo que disponer. Quería conseguir un lugar donde me dejaran quedarme y yo les puedo colaborar. Tambien quien me ayudara con chamba.— Ella había actuado como alguien que le gusta ayudar a los demás y no es violenta, pudo entrar a golpes con los borrachos y no lo hizo. Trataría de sacar un poco de provecho de la situación. — También es que esta isla parece un paraíso, me gustaria conocerla y así saber si me gustaría quedarme más tiempo.— Exponer mis razones era con la clara intención de convencerla de ayudarme.
Caminamos observando las casas que no estaban por la calle principal, disfrutando de lo que no todos apreciaban a la vista. Si bien mis pasos adelantaba sin esfuerzo buscaba que ella estuviera delante de mí todo el tiempo. — Este lugar es todo un paraiso tropical, me encanta el sol y lo tranquila que son las playas de por estos lugares.— Para alguien que viene escapando de tierras como lo es sorbet y en una temporada invernal, este lugar a mi me encantaba y a priori me gustaría saber de mano de un local todo lo que me puede ofrecer.
— ¿Y como una chica tan joven terminó trabajando en una taberna, no es como arruinarte la imagen? Cuentame un poco de ti. Comenzando por cómo te llamas.— Me había percatado que no tengo ni idea de como se llama esta pelirroja y por ende no tengo cómo nombrarla. Llamarla por un mote o apodo según su fisico no era lo mio, no sin la confianza adecuada y se ve que es una niña. No deseo crear ese tipo de vínculo de confianza todavía.
