03-05-2026, 07:55 PM
(Última modificación: 03-05-2026, 08:08 PM por Voz Seductora.)
Día 60 del año 17, Otoño - 18:20 p.m.
Selva de Punk Hazard.
__________________
Información importante
para los Alas Negras:
No olvidéis este tema
y sus consecuencias.
__________________
Selva de Punk Hazard.
__________________
Información importante
para los Alas Negras:
No olvidéis este tema
y sus consecuencias.
__________________
Punk Hazard podría ser descrita como un paraíso tropical por antonomasia. Una jungla vasta y extensa como sólo islas de la talla de Little Garden pueden llegar a competir. Pero al contrario de esa isla anclada en el pasado... Punk Hazard está muy, pero muy adelante en el futuro.
El sol de media tarde baña la inmensidad de la vegetación que reina en al superficie de la isla, grandes y diferentes tipos de palmeras que proyectan sombra sobre sus compañeros de a pie, una suerte de ixoras con sus pequeñas flores naranjas, hibiscos raros con flores rosas y blancas, lantanas de flores rojas, plumbados de flores azules, y crotónes de flores verdes. Una diversidad floral maravillosa y variada que refleja una vida sin par, y que de otra forma trae mucha más vida y forma un ecosistema colosal.
Estas flores atraen a gigantescas huestes de insectos de todo tipo que reinan por la isla, desde abejas, moscas y mosquitos peligrosos, hormigas, escarabajos, lombrices, mariposas e incluso las nocturnas polillas y luciérnagas. Estos insectos sirven de alimento a incontables criaturas mayores de la fauna, como pájaros, reptiles, anfibios y mamíferos pequeños, y a su vez todos ellos sirven de alimento para... algo más grande.
Mas con todo aquello, Punk Hazard no destaca por ser una isla que se resiste a la decadencia y a la huella devastadora de la humanidad, que lo es. Destaca por ser la cuna de la ciencia y el hogar de uno de los dos mayores científicos del planeta en la actualidad, el Doctor Utakata, miembro del Ouka Shichibukai al servicio del Gobierno Mundial y varias veces ganador del mayor honor en la Asociación Neurona.
![[Imagen: iQ7kk9B.png]](https://imgur.com/iQ7kk9B.png)
Retirado al perder el puesto de director de la misma frente al intrépido y poco escrupuloso Doctor Omp, el Doctor Utakata decidió apartarse de la Asociación para continuar trabajando únicamente para el Gobierno y así mantener la financiación de sus investigaciones, algo que lo llevó en su momento a conseguir la presidencia de la Asociación. El maestro Utakata celebró el año pasado, el Año 16, su aniversario número cincuenta como Shichibukai y seguir siendo el miembro en activo tanto más longevo como que más tiempo lleva en activo, sorprendiendo a todos por seguir manteniendo el aspecto que tiene en el modesto Wanted que se ganó cuando era un científico independiente y algo gamberro. Sin duda, el secreto de su longevidad es un misterio, pero no es el único ni el más peligroso de todos los secretos que posee.
Convirtió Punk Hazard en su residencia privada hace diez lustros, como parte de su trato con el Gobierno Mundial, y desde entonces erigió una inmensa edificación en el centro exacto de la isla, rodeada con un muro circular perfecto coronado por alambres en espiral para evitar su allanamiento y regado de señales de peligro y alerta para los intrusos. Aquella edificación similar en concepto y construcción a un castillo medieval pero cambiando roca por metal, y cambiando el capuchón cónico de las torres por salidas de ventilación para que chimeneas y otros conductos liberasen los gases y vapores del interior. La ausencia de ventanas y la dotación de rejillas en su lugar resultaba interesante e inquietante, como si, sin querer renunciar al aire de la isla o a la luz de la misma, no pudiera arriesgarse a generar un punto débil con una ventana de cristal.
La forma metálica de aquel edificio revelaba una espectacular atención al detalle y una fortaleza robusta por partes iguales. Ni un pliegue o grieta en el metal, ni tan siquiera en el doble e inmenso portón de doble hoja que gobernaba la única entrada del edificio, situada en una segunda muralla interior, a pocos metros del acceso principal.
El laboratorio de Utakata.
![[Imagen: aXDgY55.png]](https://imgur.com/aXDgY55.png)
Desde la costa, donde el Solar Karma estaba anclado desde hacía varias estaciones - aunque zarpase y volviese cada cierto tiempo - siendo el lugar donde los Alas Negras habían encontrado lo más parecido a un "refugio" al estar dentro de unas costas relativamente protegidas por el Gobierno. Un movimiento inteligente pero muy arriesgado: Acercarse lo suficiente a un lugar en el que el Gobierno no mete las narices, pero estando a merced de uno de los hombres a sueldo del mismo más peligrosos que se conocen. Aun así habían conseguido pasar desapercibidos, o relativamente desapercibidos, en el infame Nuevo Mundo. Pero esos días de inactividad escuchando el sonido de las emisiones de vapor a presión por las chimeneas y una mezcla entre chirridos y lo que parecían ser lamentos se filtraban en las noches de la isla, que opacaban el sonido del ambiente y la naturaleza habían terminado. Los Alas Negras habían decidido actuar y desplazarse hacia el interior de la isla para tratar de conseguir un objetivo que hasta el momento sólo ellos sabían, y el gran ojo que los observaba parecía asegurar: Había una venganza pendiente.
Apenas unas pocas horas, un par si acaso, separaban la costa de la primera y principal muralla por un sendero de tierra marcado y definido de casi una decena de metros de ancho, y los héroes de nuestra historia ahora estaban parados frente a esa muralla observando el frío metal y los carteles de aviso cuando con un sonido de despresurización de aire y dientes de engranajes colocándose, haciendo que el portón se abriese revelando el interior tras los muros: Una civilización pseudo-medieval compuesta por hombres y mujeres de todas las edades, con ropas gastadas y tocadas por la mano del campo, casas bajas de madera construidas de forma independiente unas de otras, y huertos con distintos sembrados y animales de distintas tallas. Todas estas vidas estaban separados del camino principal por varias decenas de metros, el cual estaba delimitado por unas vallas bajas de medio metro, y se mantenían en sus labores y a lo suyo, sin prestar atención a los visitantes más allá de esporádicas y únicas miradas con ojos vacíos y fríos acompañados de una sonrisa constante. Todos moviéndose en perfecta armonía. Todos realizando sus tareas mecánicamente y con diligencia.
Frente a nuestros héroes, a poco más de cincuenta metros, las puertas de la segunda muralla se abrirían en cuanto cruzasen la primera muralla y su portón se cerrase a sus espaldas, revelando la entrada al castillo de Utakata a otros cincuenta metros de esa segunda puerta, en un inmenso arco de veinticinco metros de alto sin más puerta que una reja alzada como los portones de rejilla de acero de los castillos.
Utakata les daba la bienvenida.
Contenido Oculto
Contenido Oculto
Contenido Oculto
Información
Turnos
Participantes
