05-05-2026, 07:34 PM
Era su superior directo. Debería haberlo imaginado, aunque no se había parado a mirar tampoco si el barco ostentaba bandera alguna. No cabía duda de que no mentía, su haki de visión le gritaba que ese hombre era muy muy poderoso y estaba siendo sincero. Aquel hombre era una de las dos personas de máxima confianza de la líder de la Armada Revolucionaria. Y sin duda ese hombre parecía ser totalmente digno de ostentar el honor de operar bajo su mando directo. Tenía una calma y una parsimonia que le resultaban inverosímiles al antiguo pescador, siempre tan activo, nervioso e incluso a veces, impaciente.
"¿Que se supone que le diga yo ahora a este tio...?
Noto como Panda llegaba y se presentaba, manteniéndose detrás de él. Kisuke sonrió mentalmente ante lo protocolario que era el mink y lo mucho que respetaba las jerarquías dentro de la Armada. Era algo que a él no le importaba mucho, pero dada su posición actual, al menos, había que guardar ciertas apariencias. Y, como era habitual, se maldijo a si mismo por llamar a su superior directo "tío del gorro raro".
"¿En qué coño estabas pensando, lanzacañas? Si llega a ser alguien con malas pulgas te habría dado chuleta..."
Lo cierto es que, la transición política no había sido mucho problema. Todo el mundo en la isla había apoyado la instauración de un régimen republicano democrático. Pero estas cosas al final llevan su tiempo y antes de darse cuenta, un año había pasado desde la desaparición del anterior régimen hasta la formación del nuevo gobierno. Y, después de eso, todos los trámites burocráticos para realizar y llevar a cabo el plan de reactivación económica de la isla, garantizando los derechos y la igualdad social, para terminar con las mejoras que había propuesto el Comandante del Ejército del Oeste de la Armada Revolucionaria. Se rascó la cabeza tratando de poner en orden sus pensamientos para responder a la Mano.
-El placer es mío señor Geouis-hizo el protocolario y reglamentario saludo de la Armada cuando este se acercó a pedirle fuego para su cigarrillo.-Me gustaría decir que todo marcha bien, y, aunque no es mentira que las cosas están marchando bien, eso no quiere decir que el proceso no sea lento, señor.
Hizo una breve pausa, en lo que le tendía un encendedor a su superior y así aprovechar el breve lapso de tiempo en tratar de recordar bien lo que estaba proyectado y en proceso de llevarse a cabo, para no dejarse nada en el tintero.
-Tras ayudar y colaborar con los ciudadanos para que llevasen a cabo una transición adecuada hacia un estado republicano democrático, se nos pidió consejo con algunas de las mejoras que podrían llevar a la reactivación y mejora de la economía local.
Sobre todo quería dejar claro a su superior que no habían tratado de ejercer ningún tipo de influencia en la formación del gobierno ni de imponer ningún tipo de medida. Ellos solo habían ido allí a liberar a los ciudadanos de la tiranía que los tenía bajo su yugo, y las buenas gentes de la isla, les habían pedio ayuda y consejo, al menos hasta que todo estuviese normalizado. Kisuke siguió con su exposición de la manera más sintética que fue capaz.
-Sugerimos la construcción y mejora de varios elementos estratégicos económicos basados en los recursos naturales de la propia isla, que darían trabajo y beneficios a muchas de las personas del estado. Así mismo, solicitamos la posibilidad de crear un complejo militar para la Armada Revolucionaria y tenerlo como una base de acuartelamiento de nuestros hombres, así como de defensa del propio Estado de Mogaro.
Kisuke frunció el ceño un tanto contrariado. Cabía la posibilidad que se hubiese extralimitado de sus funciones y no sabía como se iba a tomar aquello aquel enigmático hombre que parecía irradiar paz y tranquilidad. El antiguo pescador sabía bien que "la ira más temida es la del hombre sereno". Así que trato de lanzar una disculpa preventiva.
-No se si me habré excedido de mis funciones, señor. Si es así le ruego me disculpe, pero quiero dejar claro que hemos hecho todo esto por el bien de las gentes de esta isla en primera instancia, y para beneficio de la Armada Revolucionaria, después.
Kisuke hizo una ligera reverencia hacia su superior a modo de disculpa. No sabía, ni era capaz de adivinar como encajaría aquel informe la Mano, pero solo cabía esperar a la respuesta del misterioso hombre.
"¿Que se supone que le diga yo ahora a este tio...?
Noto como Panda llegaba y se presentaba, manteniéndose detrás de él. Kisuke sonrió mentalmente ante lo protocolario que era el mink y lo mucho que respetaba las jerarquías dentro de la Armada. Era algo que a él no le importaba mucho, pero dada su posición actual, al menos, había que guardar ciertas apariencias. Y, como era habitual, se maldijo a si mismo por llamar a su superior directo "tío del gorro raro".
"¿En qué coño estabas pensando, lanzacañas? Si llega a ser alguien con malas pulgas te habría dado chuleta..."
Lo cierto es que, la transición política no había sido mucho problema. Todo el mundo en la isla había apoyado la instauración de un régimen republicano democrático. Pero estas cosas al final llevan su tiempo y antes de darse cuenta, un año había pasado desde la desaparición del anterior régimen hasta la formación del nuevo gobierno. Y, después de eso, todos los trámites burocráticos para realizar y llevar a cabo el plan de reactivación económica de la isla, garantizando los derechos y la igualdad social, para terminar con las mejoras que había propuesto el Comandante del Ejército del Oeste de la Armada Revolucionaria. Se rascó la cabeza tratando de poner en orden sus pensamientos para responder a la Mano.
-El placer es mío señor Geouis-hizo el protocolario y reglamentario saludo de la Armada cuando este se acercó a pedirle fuego para su cigarrillo.-Me gustaría decir que todo marcha bien, y, aunque no es mentira que las cosas están marchando bien, eso no quiere decir que el proceso no sea lento, señor.
Hizo una breve pausa, en lo que le tendía un encendedor a su superior y así aprovechar el breve lapso de tiempo en tratar de recordar bien lo que estaba proyectado y en proceso de llevarse a cabo, para no dejarse nada en el tintero.
-Tras ayudar y colaborar con los ciudadanos para que llevasen a cabo una transición adecuada hacia un estado republicano democrático, se nos pidió consejo con algunas de las mejoras que podrían llevar a la reactivación y mejora de la economía local.
Sobre todo quería dejar claro a su superior que no habían tratado de ejercer ningún tipo de influencia en la formación del gobierno ni de imponer ningún tipo de medida. Ellos solo habían ido allí a liberar a los ciudadanos de la tiranía que los tenía bajo su yugo, y las buenas gentes de la isla, les habían pedio ayuda y consejo, al menos hasta que todo estuviese normalizado. Kisuke siguió con su exposición de la manera más sintética que fue capaz.
-Sugerimos la construcción y mejora de varios elementos estratégicos económicos basados en los recursos naturales de la propia isla, que darían trabajo y beneficios a muchas de las personas del estado. Así mismo, solicitamos la posibilidad de crear un complejo militar para la Armada Revolucionaria y tenerlo como una base de acuartelamiento de nuestros hombres, así como de defensa del propio Estado de Mogaro.
Kisuke frunció el ceño un tanto contrariado. Cabía la posibilidad que se hubiese extralimitado de sus funciones y no sabía como se iba a tomar aquello aquel enigmático hombre que parecía irradiar paz y tranquilidad. El antiguo pescador sabía bien que "la ira más temida es la del hombre sereno". Así que trato de lanzar una disculpa preventiva.
-No se si me habré excedido de mis funciones, señor. Si es así le ruego me disculpe, pero quiero dejar claro que hemos hecho todo esto por el bien de las gentes de esta isla en primera instancia, y para beneficio de la Armada Revolucionaria, después.
Kisuke hizo una ligera reverencia hacia su superior a modo de disculpa. No sabía, ni era capaz de adivinar como encajaría aquel informe la Mano, pero solo cabía esperar a la respuesta del misterioso hombre.
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