Entre desconocidos conociendose [Pasado][Priv.Heras]
#2
Ciertamente las condiciones climáticas no son para nada comparables. Tener que llevar un brusco cambio de mareas tanto hacia arriba como hacia abajo fue una tortura que llevo mis brazos a su limite en mas de una ocasión. No me imaginaba tener que comandar a las personas además de eso. Lo bueno es que había una excelente voz de mando a mi lado. Un Gyojin amarillo, como un tigre. Que bueno que había llegado antes de que las cosas se pusieran feas. Cómo un experto puso orden y puso un curso excelente, con su vista excelente. No podría haber pedido una mejor persona a la que tener a mi lado para llevar ese gran ferry de camino a un puerto seguro. 

Consecuencia, creo que el mar no me había dejado elegir dónde quería llegar, las mareas fueron confusas y en algún momento las brújulas no funcionaban más, lo que me imposibilitaba poder guiarnos de una manera aún más segura. Aunque mis capacidades para ubicar en el tiempo y el espacio, con la posición del sol que fue de gran ayuda, el cambio fue mucho más drástico de lo que hubiera podido manejar. El ruido del barco que parece que se va a quebrar fue un miedo constante hasta que al frente se me avisó que había una isla en la que podrías atracar. 

Gracias a los astros del cielo y a las criaturas marinas por no derribarnos el día de hoy. Agradecido eternamente con la fuerza de los materiales del barco hasta que finalmente las cuerdas de la misma llegaron para atarse al puerto disponible del que pudiéramos atracar. Finalmente somos libres y no solo yo, todos los que de inmediato abandonaron el barco. Un montón de piratas, pendenciero, ladrones, peleoneros, gente que seguramente no volvería a ver. 

Sentado en aquella cabina con su cuerpo tallado brillante, una parte por tanta agua chispeada que ha caído sobre él y por otra parte su propio sudor que hacía brillar su tez y  las marcas de un pigmento aún más oscuro. Aquellas marcas que no había elegido tener, pero que no ocultaba a nadie. Mi peso hizo la silla rechinar, mi respiración era como la de haber corrido todo un maratón, imposible de contener o disimular. Agradeció en silencio y me dejaba cargar sobre el espaldar escuchando que el asiento quiere ceder y lucha por no hacerlo. 

Juntó sus palmas, no porque fuera religioso, pero había sobrevivido hasta este día. 

Una voz femenina me hizo mirar hacia un costado mientras reclinaba la silla en las patas traseras. Haciendo un poco de equilibrio al ver su silueta que aún se quedaba aquí conmigo. No venía con las manos vacías. Sus escamas brillaban y el patron del mismo captó mi atención por completo. Antes no lo había podido ver bien, era como si tuviera un diseño de tatuajes por todo su cuerpo, eso era… llamativo. 

— Gracias Mizuki. — Extendí mi mano para tomar de los canapés. — El placer ha sido mio todo momento, si no me ayudabas no sé si habríamos llegado. El mio es Heras, aunque con tanto agite creo que ni me alcancé a presentar.—

Concisa, directa. Sus palabras iban a una pregunta profunda.

— Pues cuando me alesté al crucero al principio era acompañando a alguien, alguien que no escapó del joy park.— El canapé en mi mano, no llegó a su boca, parte de su apetito murió en el pensar de su rostro. Mi vista pasó de verla a ella y a sus ojos azul y negro para ver la popa del barco. Una manera figurativa de ver lo que había dejado atrás. La pregunta invadió su mente. ¿Y si solo se tardó mas aque el resto? La había dejado, lo dudó, esperó por ella tanto como se lo permitió el cuerpo. ¿Debí haberme quedado? Yo solo quería escapar, como todos. ¿Fui un cobarde?

Las respuestas, no le gustaban, le ardían y le ahogaban. — Todo fue una trampa al final. — Concluí en voz alta antes de dirigir mi visa a ella. Yo sabía la razón me estaba quedando aquí sentado, mientras aun seguía haciendo equilibrio con un semblante más serio. Le devolví. — ¿No planeas hacer como todos, huir del barco y buscar donde esconderse? — No soy listo, pero no soy tan tonto. Sabiendo que los piratas que viajan con Ryota, quien el confesó abiertamente que es un pirata, estaba viajando aquí, seguro habían otros que rompen la ley tambien, entre ellos, Mizuki y yo.

— Ahora me toca descubrir qué voy a hacer con mi vida, no puedo regresar ya y las brújulas no sirven. — Además de eso era imposible regresar. La marea me lo impediría. Coloqué el pasapalo de nuevo en el plato y lo miré con atención, sentía un poco el agotamiento y el bajón de la adrenalina llega poco a poco a mi cuerpo.
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RE: Entre desconocidos conociendose [Pasado][Priv.Heras] - por Heras - 09-05-2026, 05:14 PM

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