13-05-2026, 08:40 PM
OST
Una expectativa. Eso fue lo que Kael percibió del rostro de la contraria, y era aquello que buscaba generar. Saber que le estaba prestando atención con plenitud, saber que su mirada le pedía confiar, y que de alguna forma, él le estaba entregando aquello que solamente él podía observar le hizo sentirse bien, satisfecho, como el de un paso bien realizado de un gran trabajo.
—No esperaba que lo hicieras.—Aquella verdad le salió impulsiva, una respuesta sincera ante la calma que ella poco a poco parece obtener.—Pero no se trata de la tripulación, Nyra.—En aquel tono carente de emociones, su nombre fue una pequeña suavidad expresada con una pausa musitada.—No es un camino que yo pueda compartir, no con personas que me podrían llegar a importar.
Tentaba a su propia suerte jugando con una mano perdedora, haciéndose un farol a su propia conciencia. ¿Su única ventaja? El recuerdo de una vida pasada, una mejor, atractiva, risueña y calmada. Decir aquellas palabras le dejaban en una posición que sólo la ausencia de toda luz brillante le provee. Si su mejor amigo es una luz que se guía por su propio brillo, Kael viaja entre las sombras sin que otros se den cuenta.
Pero aquella estructura comenzaba a desmoronarse con el paso de los años.
La entrega de palabras que buscan atraer la tranquilidad tan solo le generan nuevas dudas, preguntas sin resolver tan obvias como el nacimiento del sol cada mañana, pero para él tan desconocidas como el significado de la existencia de la humanidad.
Recorta la distancia. Un paso, dos...pero no se acerca lo suficiente. Quiere ver el brillo de sus ojos bañados en las estrellas del cielo para poder comprender...y está dispuesto a ponerla a prueba. Sus ojos se entregan a los suyos, buscando que ambos fueran observados. Su mirada no parece haber cambiado, y sin embargo...refleja en los Onyx algo diferente, aunque quizás ella desviara la mirada y no pudiera percatarse de aquel detalle.
—¿Y que será de vosotros? No seréis parte del juego, pero os tratarán como si lo fuerais. Si cometo un fallo, uno solo, buscarán lo que me haga vulnerable. Si sois mi equipo entonces irán a por vosotros, pero si sois mis amigos...entonces acabarán dejándome en pedazos.—Poco a poco él mismo nota su temple tambalearse, pero no retrocede.—¿Por qué debería correr el riesgo? Al final...mi deseo no tiene nada que ver con el vuestro.
Porque Shin se lo dijo en palabras mudas; porque en ella vive el sueño del albino, y poco a poco, encuentra un reflejo del mismo, más débil, amable, quizás demasiado confiado, pero observándole...y es incapaz de distinguir la emoción que eso le hace sentir.
