14-05-2026, 06:19 AM
La persona que me describió la amable tortuga no se parecía ni por cerca a las facciones que tenía en mi cabeza, así que sentí cierta resignación, era claro que no podía tratarse de la misma persona, pero eso me hizo pensar en el tiempo que estuve fuera, pensar si tal vez… ¿me habría buscado de alguna forma?, ¿habría regresado aquí? —- Ni yo pensé que pudieran existir dos personas con el mismo nombre, jajaja.
Luego nuestra conversación tomó un giro hacia la curiosidad de las frutas que otorgan cualidades físicas y propiedades únicas. Hasta el momento no he sido testigo de conocer muchas personas con capacidades tan curiosas, solo mi capitán con su habilidad con los hilos. También he conocido minks con apariencias adorables, como Hiiragi, pero fuera de eso no he conocido más personas que tengan atributos específicos por haber consumido una fruta. —--- No, mi fruta no me dió la capacidad de transformarme en criaturas, a decir verdad, no creo que pueda usarla para algo bueno.
Cuando nos encaminamos hacia la zona lateral del muelle me di cuenta de que Juan no me seguía, así que volteé a verlo y ahí ocurrió algo increíble. Su forma de tortuga fue cambiando, parecía ponerse sobre dos patas y tomar un color rojo intenso, hasta que finalmente su figura fue reemplazada por la de un gyojin con cualidades de cangrejo. Mis ojos se abrieron a más no poder ante aquella escena de transformación. Era… ¡¿UN HOMBRE CANGREJO?!
Me dijo que no me preocupara por los Marines cerca, y eso me hizo pensar… ¿de verdad no lo sabe?, o muy probablemente aún no se ha enterado de las nuevas wanteds que aparecieron en el periodico. Es lógico, hay demasiado movimiento por lo del viaje a Cabos Gemelos, al Joy Park. —- ¡Entonces tu fruta te convierte en tortuga! —- expresé emocionada mientras lo señalaba sintiendo que había encontrado el eureka del momento, pero nuestra conversación se vería interrumpida cuando entre las penumbras del muelle, Juan encontró como un tesoro amado la caracola que tanto buscaba, atrapada entre roquerío bajo las tablas del muelle.
—- Déjamelo a mí…. —--le dije mientras le mostraba el pulgar derecho en señal de aprobación, momentos después, con cuidado, empecé a meter la mano entre los huecos formados entre las rocas y, claro, conseguí alcanzarla tras haber sentido aquella textura lisa y húmeda —-- ¡Aquí está!
Exclamé en voz alta mientras la alzaba en el aire en señal de victoria, tenía agua de mar en su interior pero bastó con sacudirla un poco para quitarle la arena incluso. —-- Es preciosa… casi parece tener el mismo tono que mi cabello —- bromeé colocando la caracola junto a mí cabeza para comparar aquella paleta anaranjada de tonalidades, aunque claramente la caracola poseía tonos muchos más claros.
—- Ahora que lo pienso… ¿porque no sabes nadar?, las tortugas y los cangrejos viven en el agua, ¿no?
Luego nuestra conversación tomó un giro hacia la curiosidad de las frutas que otorgan cualidades físicas y propiedades únicas. Hasta el momento no he sido testigo de conocer muchas personas con capacidades tan curiosas, solo mi capitán con su habilidad con los hilos. También he conocido minks con apariencias adorables, como Hiiragi, pero fuera de eso no he conocido más personas que tengan atributos específicos por haber consumido una fruta. —--- No, mi fruta no me dió la capacidad de transformarme en criaturas, a decir verdad, no creo que pueda usarla para algo bueno.
Cuando nos encaminamos hacia la zona lateral del muelle me di cuenta de que Juan no me seguía, así que volteé a verlo y ahí ocurrió algo increíble. Su forma de tortuga fue cambiando, parecía ponerse sobre dos patas y tomar un color rojo intenso, hasta que finalmente su figura fue reemplazada por la de un gyojin con cualidades de cangrejo. Mis ojos se abrieron a más no poder ante aquella escena de transformación. Era… ¡¿UN HOMBRE CANGREJO?!
Me dijo que no me preocupara por los Marines cerca, y eso me hizo pensar… ¿de verdad no lo sabe?, o muy probablemente aún no se ha enterado de las nuevas wanteds que aparecieron en el periodico. Es lógico, hay demasiado movimiento por lo del viaje a Cabos Gemelos, al Joy Park. —- ¡Entonces tu fruta te convierte en tortuga! —- expresé emocionada mientras lo señalaba sintiendo que había encontrado el eureka del momento, pero nuestra conversación se vería interrumpida cuando entre las penumbras del muelle, Juan encontró como un tesoro amado la caracola que tanto buscaba, atrapada entre roquerío bajo las tablas del muelle.
—- Déjamelo a mí…. —--le dije mientras le mostraba el pulgar derecho en señal de aprobación, momentos después, con cuidado, empecé a meter la mano entre los huecos formados entre las rocas y, claro, conseguí alcanzarla tras haber sentido aquella textura lisa y húmeda —-- ¡Aquí está!
Exclamé en voz alta mientras la alzaba en el aire en señal de victoria, tenía agua de mar en su interior pero bastó con sacudirla un poco para quitarle la arena incluso. —-- Es preciosa… casi parece tener el mismo tono que mi cabello —- bromeé colocando la caracola junto a mí cabeza para comparar aquella paleta anaranjada de tonalidades, aunque claramente la caracola poseía tonos muchos más claros.
—- Ahora que lo pienso… ¿porque no sabes nadar?, las tortugas y los cangrejos viven en el agua, ¿no?
![[Imagen: miyoocheja.png]](https://i.ibb.co/20ZJ1jdH/miyoocheja.png)
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
![[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]](https://i.ibb.co/WWRcn6nZ/file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png)
