15-05-2026, 12:19 AM
(Última modificación: 15-05-2026, 12:35 AM por Nyxara Archeron.)
17 de primavera, Año 17 ❥ Baterilla
Can't take the fire, 'Til you've fallen from grace
─ ♚ ─
El sonido de sus botas contra el suelo marcaba un ritmo constante mientras atravesaba hacia el punto de encuentro, rodeada de rostros desconocidos, había algo en Nyx que se negaba a confundirse con el resto. Ni siquiera el uniforme marine, diseñado para unificar presencias y diluir individualidades, conseguía volverla ordinaria. Quizás era tela clara, aquella que abrazaba con demasiada facilidad la silueta firme de su cuerpo, intentando, sin suerte, suavizar las curvas marcadas que acompañaban cada uno de sus movimientos
O quizás era la forma en que avanzaba sin vacilar, con esa seguridad silenciosa que contrastaba con el nerviosismo visible de muchos de los reclutas ahí reunidos, como si el espacio a su alrededor terminara ordenándose de manera natural a cada uno de sus pasos.
En aquel rostro de líneas suaves y pecas dispersas, la delicadeza de sus facciones contrastaba con la firmeza orgullosa de su mirada, aquella que no parecía inclinarse a una emoción en concreto. Sin dudas, era una neutralidad demasiado calculada para alguien que caminaba bajo una identidad inventada. Ese día la Archeron conocería a los integrantes de su división, o eso le había indicado hace una semana atrás su superior y ella…ella se había preparado para el encuentro con la división 81. Cuidadosamente preguntó por cada uno a quienes tenían mayor rango que ella, por sus nombres, por sus habilidades y puntos fuertes, memorizando cada detalle que pudiese ayudarle. Se negaba a llegar al encuentro sin haber asociado un nombre a una cara, pero, sobre todo, a soltar el control de la situación.
Sobre todo, si sus acciones y decisiones implicaban a otros.
“¿Estás segura de que esta es la mejor forma?” El pensamiento cruzó fugaz y anidó en su pecho, como un eslabón más a esa pesada cadena que llevaba consigo, pero que había aprendido a ocultar de todos con precisa habilidad; lo ignoró. No era momento de cuestionar ni cuestionarse, finalmente, ella necesitaba una división, una en la que Nyx se aseguraría que saldrían de Baterilla en el menor tiempo posible, inclusive, si tenía que arrastrarlos ella misma fuera de la isla.
Finalmente, Nyxara lo sabía desde el inicio: la marina era el medio para un fin.
Suave, el suspiro escapó de sus labios carmesí.
Con el punto de encuentro cada vez más cerca cuadro sus hombros, su barbilla se alzó con ligereza, en ese porte de reina que le habían enseñado a lucir desde que sus piernas consiguieron sostenerle. Sin embargo, nada de lo que sabía con anterioridad, de lo que había averiguado sobre ellos con anterioridad, la hubiese preparado para lo que tenía en frente. La escena era, sencillamente, ridícula.
Fueron apenas unos segundos en el que el mar de sus ojos recorrió el desastre con una lentitud calculada, absorbiendo voces, detalles y posiciones para medir el impacto de lo estaba pasando. El gigante, a quien había identificado bajo el nombre de Alex, avanzaba hacia el bosque cargando, lo que ella creía a la distancia, eran reclutas en sus manos, mientras otro le gritaba como si aquello fuera a solucionar algo ¿Sería Jesse o Kyoshiro por el tono de voz masculina? Más atrás, el muchacho de cabello albino parecía debatirse seriamente en intervenir o fingir que nunca había llegado allí después de preguntar si esa era la división 81 y por el líder.
“Ese es Kyoshiro. El de la mano es Jesse”.
Permitió que el silencio se asentara en su presencia, como si necesitara ese mismo silencio para aceptar lo inevitable: "Esta es mi división" Y no había decepción en su pensamiento, tampoco sorpresa, solo ese cansancio anticipado que aparecía cuando comprendía demasiado rápido, que ella se convertiría en el adulto responsable y funcional de ese grupo.
No apresuró el paso, no levantó la voz, simplemente se detuvo frente al joven de cabellos claros. Alta, recta e imposible de ignorar incluso entre el caos – Si – respondió con esa seguridad que marcaba su presencia – Esta es nuestra división – Ya no había paso atrás, ni para ella, ni para ellos. Partirían juntos, porque cada uno de ellos era necesario para tripular ese barco que los llevaría lejos de Baterilla, que la llevaría a otras tierras – Kyoshiro, ¿verdad? – sabía que no se equivocaba ¿Cómo se lo habían descrito algunos de sus compañeros? "Demasiado distraido para ser un marine"
Ella estaba a punto de comprobarlo.
– Nyssa Vale – estiró su mano en señal de saludo, luego su mirada se fijó en Alex que avanzaba a la distancia con lo que ella suponía, iba el resto de su división – Vamos – añadió sin dar espacio para la duda, con esa seguridad de quien podría reclamar el mundo como suyo, si así lo deseara – Si Alex sigue caminando a ese ritmo, alcanzarlos no será sencillo – y ella, no iba a gritar para que se detuviera – ¿Llevas mucho tiempo en Baterilla? – una pregunta cortes y funcional, una que empujara a su compañero de división a seguirle el paso en dirección al gigante.
Léeme
