17-05-2026, 10:15 PM
El robot se presentó como MDU-04 y Leftie, era de la misma línea de diseño que el MDU-06, o eso creía el vaquero. La respuesta de Leftie acerca del tabaco le arrancó una risa fugaz al pirata. - Jish jish jish. - Le gustaba ese negro sentido del humor, aunque seguro que no había sido intencionado, cosa que lo hacía más gracioso todavía. Tobías contó los pasos que daba, a ciegas, para situarse cerca del centro de la sala. MDU-04 seguía en su posición a la espera que el vaquero hiciera su movimiento. Tras girarse hacia él, un par de segundos de silencio absoluto antes de formular su pregunta. Realmente quería probarse a sí mismo más que ayudar a aquel científico loco, que seguro tenía intenciones moralmente cuestionables para con los piratas Alas Negras. La respuesta por parte del androide fue acompañada de un sentimiento muy fuerte, pasando de la desidia al deseo. Ya había demostrado interés antes en su poder, adquirido tras comer una de esas frutas del diablo, con destellos de luz por todo su cuerpo y en especial en el centro de su pecho. Ahora no podía verlo directamente, pero su ilusión y afán científico traspasaban el mundo visible.
- Sé que no estoy ni a la altura de la suela de los zapatos de tu creador, como científico. - Tobías le dio otra calada a su cigarro para exhalar una espesa nube de humo acto seguido. - Ha quedado claro qué es lo que buscas. - El vaquero sonrió y se llevó el humeante cilindro marrón a la boca de nuevo, pero para sostenerlo y liberar su mano, la cual tenía la misión de recolocar su sombrero. Aprovechó para darle otra calada antes de retirarlo de su boca. El humo ascendía hacia el centro del techo, camino a la rejilla que separaba la sala del sistema de ventilación. Ya estaba listo, pero dudaba si la paciencia era obligatoria en una situación así. Por mucho que confiara en sus hermanos y hermanas, cuanto antes saliera de aquel habitáculo, mejor. Si podía ser de ayuda a los demás, antes podrían reclamar aquella isla. Tenía que ir con todo, una sola jugada, arriesgada, con una probabilidad de éxito baja, pero existente y suficiente para apostar por ella. - Espero que no te atragantes. -
La postura del vaquero cambió, semi flexionando las rodillas y relajando el tren superior. Definitivamente, estaba preparado. - Bottleneck. - Generó un fuerte campo gravitacional a los pies del androide, provocando un fuerte tirón vertical descendente y dejándolo inmóvil. La concentración del joven barba naranja iba en aumento, no podía permitirse ser benevolente, darlo todo podía ser insuficiente, por eso era arriesgada la jugada. - Compressor. - Leftie sufrió otro choque, también de arriba a abajo, pero sobre su cabeza. Como si se le hubiera caído parte del techo de acero encima. Pero aquello no había terminado. Eran muchas cartas nuevas las que conformaban aquella jugada, no sabía si su efectividad sería definitiva, pero eran las cartas que tenía. Tobías se llevó el cigarro a la boca y apuntó a la cabeza de MDU-04 con su única mano, desnuda. - Fuzz. - Aún así, una bala salió disparada, desde la punta de sus dedos índice y corazón. El proyectil era un campo gravitatorio condensado, imperceptible pero real. En cuanto golpeó al androide, éste sufrió otro brutal choque, temblando sus placas metálicas por la sacudida. Y no, aquello no había terminado, dejaba lo mejor para el final, dándolo todo otra vez.. - You Shall Not Pass. - Desde el interior del vaquero, un último campo gravitatorio se abrió paso en todas direcciones. Una última muestra de sus habilidades, que al impactar contra el cuerpo del robot, éste se vio empujado hacia atrás con gran fuerza, pero seguía anclado al suelo por la primera técnica del carpintero. Tobías estaba exhausto, había realizado un desfalco de energía considerable y no podía mostrarle nada más a su oponente.
Aún con toda esa muestra de habilidades y el daño recibido sobre sus placas metálicas y circuitos internos, el robot seguía operativo. Con lo agotado que estaba, Tobías auguraba lo peor si no ponía fin a eso cuanto antes. Si dejaba que aquella máquina contraatacara, aquella sala podría convertirse en su tumba. Si aquella maravilla de la ingeniería no había hecho nada hasta el momento, era por alguna razón, y seguramente una razón peligrosa. El vaquero asió su fiel revólver de la cartuchera y apuntó al pecho del robot. - Six Shots. - Seis balas salieron del cañón del arma, separadas por muy poca distancia, recorriendo el espacio que los separaba hasta impactar todas en el centro de aquel círculo luminoso que tenía la máquina entre los pectorales de acero.
- Sé que no estoy ni a la altura de la suela de los zapatos de tu creador, como científico. - Tobías le dio otra calada a su cigarro para exhalar una espesa nube de humo acto seguido. - Ha quedado claro qué es lo que buscas. - El vaquero sonrió y se llevó el humeante cilindro marrón a la boca de nuevo, pero para sostenerlo y liberar su mano, la cual tenía la misión de recolocar su sombrero. Aprovechó para darle otra calada antes de retirarlo de su boca. El humo ascendía hacia el centro del techo, camino a la rejilla que separaba la sala del sistema de ventilación. Ya estaba listo, pero dudaba si la paciencia era obligatoria en una situación así. Por mucho que confiara en sus hermanos y hermanas, cuanto antes saliera de aquel habitáculo, mejor. Si podía ser de ayuda a los demás, antes podrían reclamar aquella isla. Tenía que ir con todo, una sola jugada, arriesgada, con una probabilidad de éxito baja, pero existente y suficiente para apostar por ella. - Espero que no te atragantes. -
La postura del vaquero cambió, semi flexionando las rodillas y relajando el tren superior. Definitivamente, estaba preparado. - Bottleneck. - Generó un fuerte campo gravitacional a los pies del androide, provocando un fuerte tirón vertical descendente y dejándolo inmóvil. La concentración del joven barba naranja iba en aumento, no podía permitirse ser benevolente, darlo todo podía ser insuficiente, por eso era arriesgada la jugada. - Compressor. - Leftie sufrió otro choque, también de arriba a abajo, pero sobre su cabeza. Como si se le hubiera caído parte del techo de acero encima. Pero aquello no había terminado. Eran muchas cartas nuevas las que conformaban aquella jugada, no sabía si su efectividad sería definitiva, pero eran las cartas que tenía. Tobías se llevó el cigarro a la boca y apuntó a la cabeza de MDU-04 con su única mano, desnuda. - Fuzz. - Aún así, una bala salió disparada, desde la punta de sus dedos índice y corazón. El proyectil era un campo gravitatorio condensado, imperceptible pero real. En cuanto golpeó al androide, éste sufrió otro brutal choque, temblando sus placas metálicas por la sacudida. Y no, aquello no había terminado, dejaba lo mejor para el final, dándolo todo otra vez.. - You Shall Not Pass. - Desde el interior del vaquero, un último campo gravitatorio se abrió paso en todas direcciones. Una última muestra de sus habilidades, que al impactar contra el cuerpo del robot, éste se vio empujado hacia atrás con gran fuerza, pero seguía anclado al suelo por la primera técnica del carpintero. Tobías estaba exhausto, había realizado un desfalco de energía considerable y no podía mostrarle nada más a su oponente.
Aún con toda esa muestra de habilidades y el daño recibido sobre sus placas metálicas y circuitos internos, el robot seguía operativo. Con lo agotado que estaba, Tobías auguraba lo peor si no ponía fin a eso cuanto antes. Si dejaba que aquella máquina contraatacara, aquella sala podría convertirse en su tumba. Si aquella maravilla de la ingeniería no había hecho nada hasta el momento, era por alguna razón, y seguramente una razón peligrosa. El vaquero asió su fiel revólver de la cartuchera y apuntó al pecho del robot. - Six Shots. - Seis balas salieron del cañón del arma, separadas por muy poca distancia, recorriendo el espacio que los separaba hasta impactar todas en el centro de aquel círculo luminoso que tenía la máquina entre los pectorales de acero.
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![[Imagen: l47Ucve.png]](https://imgur.com/l47Ucve.png)
