20-05-2026, 12:12 PM
La punta de mi cola se agitó con suavidad ante unas preguntas que al fin podía entender.
—Me gusta mucho cocinar —expliqué, aunque ya lo supiera, siguiendo el ritmo de sus pasos—. A casi todo el mundo le gusta comer, y es una de mis formas favoritas de hacer felices a los demás. También me gusta jugar a las cartas o a los dados, creo que es una buena forma de pasar el rato con quienes quizás podrías llegar a hacerte amigo. Bailar también es divertido, y me encanta leer historias y cuentos… ¡También me habría encantado poder ir a un parque de atracciones de verdad! —reí un poquito antes de mirarlo de reojo una vez más—. Perdona, son muchas cosas. ¿Qué te gusta hacer a ti?
No sabía cuál sería su respuesta, pero pronto habría más preguntas.
—Mmm…
Aquella segunda era algo más complicada. ¿Cómo me definiría…?
—Pues… supongo que creo que soy divertida. O, al menos, podría serlo. También… ¿lista? Aunque no tanto como tú, supongo —reí nuevamente—. Los puzles están bien porque tienen imágenes, pero no me gustan las cosas demasiado difíciles de entender, no sabría qué hacer con un libro complejo o con demasiados números. Mmm… ¿Qué más…? —Reflexioné un poquito, tratando de dar con algo—. Leal a quienes me importan, supongo. ¡Y soy valiente! —anuncié orgullosa con un nuevo movimiento de mi cola—. Aún no soy lo bastante fuerte como para conseguir lo que me proponga, pero sé que haría lo que estuviera en mi mano por ayudar a los demás.
Observé con curiosidad a Kael cuando comentó que sus preguntas eran extrañas. ¿Qué le hacía pensar eso?
—No lo son —respondí con una gran sonrisa, mirándolo a los ojos—. ¡A mí me gustan! No asumas que algo se te da mal sólo porque a lo mejor no estás muy acostumbrado. Dime, ¿cómo te definirías tú?
Seguramente sus respuestas también me permitirían a mí llegar a conocerlo un poco mejor.
—Me gusta mucho cocinar —expliqué, aunque ya lo supiera, siguiendo el ritmo de sus pasos—. A casi todo el mundo le gusta comer, y es una de mis formas favoritas de hacer felices a los demás. También me gusta jugar a las cartas o a los dados, creo que es una buena forma de pasar el rato con quienes quizás podrías llegar a hacerte amigo. Bailar también es divertido, y me encanta leer historias y cuentos… ¡También me habría encantado poder ir a un parque de atracciones de verdad! —reí un poquito antes de mirarlo de reojo una vez más—. Perdona, son muchas cosas. ¿Qué te gusta hacer a ti?
No sabía cuál sería su respuesta, pero pronto habría más preguntas.
—Mmm…
Aquella segunda era algo más complicada. ¿Cómo me definiría…?
—Pues… supongo que creo que soy divertida. O, al menos, podría serlo. También… ¿lista? Aunque no tanto como tú, supongo —reí nuevamente—. Los puzles están bien porque tienen imágenes, pero no me gustan las cosas demasiado difíciles de entender, no sabría qué hacer con un libro complejo o con demasiados números. Mmm… ¿Qué más…? —Reflexioné un poquito, tratando de dar con algo—. Leal a quienes me importan, supongo. ¡Y soy valiente! —anuncié orgullosa con un nuevo movimiento de mi cola—. Aún no soy lo bastante fuerte como para conseguir lo que me proponga, pero sé que haría lo que estuviera en mi mano por ayudar a los demás.
Observé con curiosidad a Kael cuando comentó que sus preguntas eran extrañas. ¿Qué le hacía pensar eso?
—No lo son —respondí con una gran sonrisa, mirándolo a los ojos—. ¡A mí me gustan! No asumas que algo se te da mal sólo porque a lo mejor no estás muy acostumbrado. Dime, ¿cómo te definirías tú?
Seguramente sus respuestas también me permitirían a mí llegar a conocerlo un poco mejor.
