28-05-2026, 03:00 PM
Tan solo prestó atención a sus palabras. Una parte de él comenzaba a tener cierta reticencia a responder sus preguntas. Quizás no se trataba de no dejar ver más allá de él, sino algo distinto, algo que no sabía de explicar de sí mismo ya que...al final ese parece ser el problema.
Ni siquiera sabe quién es él mismo.
Nyra parece tener una opinión muy similar sobre la de cabello plateado. No parece muy entregada a exhibir sus cualidades, pareciendo así una persona más reservada. Quizás contiene más de un secreto que desea mantener a solas con su pareja, y que hace lo posible por interactuar lo mínimo posible, mientras eso mantenga al resto protegido, temerosa de lo que pueda llegar a suceder. Al final, esa idea es tan solo una teoría que solo se fundamenta en sus propios pensamientos.
Pero por poder, podría darse ese caso.
La respuesta de Dimitri se le hace más satisfactoria. Refuerza su idea sobre lo que puede opinar de ese compañero, un marine modélico que detesta la injusticia y se comporta como un caballero. Un civil decidido a alistarse a la Marina.
—¿Fue cosa tuya?—Preguntó, sin dar a entender bien a lo que se refería, cosa que tuvo que aclarar.—Me refiero a si tuviste algo que ver en que Dimitri se uniese a la Marina.
Una simple curiosidad nacida de entender un poco más el pasado de su compañero a través de alguien que tuvo la capacidad de conocerlo mucho antes que el de cabello azabache.
Y Shin...
¿Su mejor amigo es muy divertido? Sí, esa era una respuesta muy usual entre aquellos que empiezan a conocerlo. Una persona que se muestra extrovertida, graciosa y divertida. No había ni punto de comparación entre ambos si hablaban de quién era "el alma de la fiesta", y eso los hacía buenos compañeros. La noche y el día, los polos opuestos que se acompañan los unos a los otros cuando necesitan una opinión distinta.
"Me pregunto...como será todo esto para él."
Pero borró ese pensamiento de inmediato, dejándolo caer en el olvido. Hay una infinidad de cosas que considera más importantes, y esa, desgraciadamente, no sería puesta entre sus pensamientos acuciantes en aquella noche.
Al final, sus objetivos dejaron de ser los mismos mucho tiempo atrás.
Negó con la cabeza.—No, la verdad es que para mí resulta impensable. La diversión es solo un sentimiento que puedo llegar a sentir si todo parece ir sobre ruedas, y nuestras vidas no parecen correr peligro alguno.—Pero en una cosa ella tenía razón.—Supongo que la misión pude sentir eso que mencionas...supongo que porque tuve una buena compañera que supo seguirme el juego, al igual que yo a ella.
Incluso si nunca habían compartido escenario en otra ocasión, parecieron entenderse lo suficiente como para realizar esa misión a la perfección, recabando toda la información que estuvo a su alcance, para finalmente entregar esos datos al contacto de la Marina, y ayudar a acabar con la red de narcotráfico que asolaba absolutamente todo el south blue, tierra natal de todos ellos.
—Si...y por eso he querido pedirte ayuda. Dejar de ser un marine no es algo que entre dentro de mis planes, pero si quiero poder avanzar, necesito también conocer de mí todo lo que no sea relacionado con el trabajo. No sé por dónde podría empezar, pero creo que por eso tú podrías ayudarme.—Quizás, en el fondo, busque decir algo más, pero tal vez esas palabras pudiesen llegar a ser suficientes.
Montar en camello, aprender un nuevo estilo de combate, vestir ropa nueva y diferente...cualquier cambio de aires podría ser un pequeño paso que marque la diferencia, incluso si esa misma sensación no le gusta, simplemente por abrir sus horizontes, abrir las puertas de la fortaleza, y dejar entrar aquello que durante tanto tiempo ha evitado...mientras todo sea de forma moderada.
—Puede que te suene irónico pero...no se me ocurre que puedo hacer, que actividades puedo probar. Es...como si tuviera la mente completamente en blanco. No tengo ideas propias. ¿Escalar montañas? ¿Correr en la playa? Eso son cosas que la gente dice que hace por diversión, pero nosotros las hacemos como parte de nuestra instrucción militar. Desconozco como algo así puede ser..."divertido", francamente.
Sólo existen tres ideas en su mente ahora mismo, y todas ellas han sido sugeridas por su compañera...
de las cuales solo una parece rondar por su mente más de lo habitual.
—Puede...que haya algo que me gustaría probar. Algo diferente, sin misiones, sin órdenes, sin uniforme...algo que quizás se pueda hacer por diversión.
Expresar aquella idea en palabras era como pedir a un analfabeto que leyera un libro tras una explicación de cómo se pronuncia cada letra.
—Va a sonar tremendamente repentino.—A pesar de su voz siempre formal, aquella forma de hablar resultó ligeramente distinta, casi formal, pero...no con un estilo militar.—Nyra, ¿bailarías conmigo una vez más?
Aquella pregunta había dejado sin saberlo tantas interpretaciones en el aire como granos de arena poseía ese desierto. El lago era el único testigo de aquellas palabras, y en su desconocimiento, tan solo esperó una respuesta, algo que le hiciera ver qué es lo que verdaderamente estaba haciendo, y que podía generar al respecto.
Ni siquiera sabe quién es él mismo.
Nyra parece tener una opinión muy similar sobre la de cabello plateado. No parece muy entregada a exhibir sus cualidades, pareciendo así una persona más reservada. Quizás contiene más de un secreto que desea mantener a solas con su pareja, y que hace lo posible por interactuar lo mínimo posible, mientras eso mantenga al resto protegido, temerosa de lo que pueda llegar a suceder. Al final, esa idea es tan solo una teoría que solo se fundamenta en sus propios pensamientos.
Pero por poder, podría darse ese caso.
La respuesta de Dimitri se le hace más satisfactoria. Refuerza su idea sobre lo que puede opinar de ese compañero, un marine modélico que detesta la injusticia y se comporta como un caballero. Un civil decidido a alistarse a la Marina.
—¿Fue cosa tuya?—Preguntó, sin dar a entender bien a lo que se refería, cosa que tuvo que aclarar.—Me refiero a si tuviste algo que ver en que Dimitri se uniese a la Marina.
Una simple curiosidad nacida de entender un poco más el pasado de su compañero a través de alguien que tuvo la capacidad de conocerlo mucho antes que el de cabello azabache.
Y Shin...
¿Su mejor amigo es muy divertido? Sí, esa era una respuesta muy usual entre aquellos que empiezan a conocerlo. Una persona que se muestra extrovertida, graciosa y divertida. No había ni punto de comparación entre ambos si hablaban de quién era "el alma de la fiesta", y eso los hacía buenos compañeros. La noche y el día, los polos opuestos que se acompañan los unos a los otros cuando necesitan una opinión distinta.
"Me pregunto...como será todo esto para él."
Pero borró ese pensamiento de inmediato, dejándolo caer en el olvido. Hay una infinidad de cosas que considera más importantes, y esa, desgraciadamente, no sería puesta entre sus pensamientos acuciantes en aquella noche.
Al final, sus objetivos dejaron de ser los mismos mucho tiempo atrás.
Negó con la cabeza.—No, la verdad es que para mí resulta impensable. La diversión es solo un sentimiento que puedo llegar a sentir si todo parece ir sobre ruedas, y nuestras vidas no parecen correr peligro alguno.—Pero en una cosa ella tenía razón.—Supongo que la misión pude sentir eso que mencionas...supongo que porque tuve una buena compañera que supo seguirme el juego, al igual que yo a ella.
Incluso si nunca habían compartido escenario en otra ocasión, parecieron entenderse lo suficiente como para realizar esa misión a la perfección, recabando toda la información que estuvo a su alcance, para finalmente entregar esos datos al contacto de la Marina, y ayudar a acabar con la red de narcotráfico que asolaba absolutamente todo el south blue, tierra natal de todos ellos.
—Si...y por eso he querido pedirte ayuda. Dejar de ser un marine no es algo que entre dentro de mis planes, pero si quiero poder avanzar, necesito también conocer de mí todo lo que no sea relacionado con el trabajo. No sé por dónde podría empezar, pero creo que por eso tú podrías ayudarme.—Quizás, en el fondo, busque decir algo más, pero tal vez esas palabras pudiesen llegar a ser suficientes.
Montar en camello, aprender un nuevo estilo de combate, vestir ropa nueva y diferente...cualquier cambio de aires podría ser un pequeño paso que marque la diferencia, incluso si esa misma sensación no le gusta, simplemente por abrir sus horizontes, abrir las puertas de la fortaleza, y dejar entrar aquello que durante tanto tiempo ha evitado...mientras todo sea de forma moderada.
—Puede que te suene irónico pero...no se me ocurre que puedo hacer, que actividades puedo probar. Es...como si tuviera la mente completamente en blanco. No tengo ideas propias. ¿Escalar montañas? ¿Correr en la playa? Eso son cosas que la gente dice que hace por diversión, pero nosotros las hacemos como parte de nuestra instrucción militar. Desconozco como algo así puede ser..."divertido", francamente.
Sólo existen tres ideas en su mente ahora mismo, y todas ellas han sido sugeridas por su compañera...
de las cuales solo una parece rondar por su mente más de lo habitual.
—Puede...que haya algo que me gustaría probar. Algo diferente, sin misiones, sin órdenes, sin uniforme...algo que quizás se pueda hacer por diversión.
Expresar aquella idea en palabras era como pedir a un analfabeto que leyera un libro tras una explicación de cómo se pronuncia cada letra.
—Va a sonar tremendamente repentino.—A pesar de su voz siempre formal, aquella forma de hablar resultó ligeramente distinta, casi formal, pero...no con un estilo militar.—Nyra, ¿bailarías conmigo una vez más?
Aquella pregunta había dejado sin saberlo tantas interpretaciones en el aire como granos de arena poseía ese desierto. El lago era el único testigo de aquellas palabras, y en su desconocimiento, tan solo esperó una respuesta, algo que le hiciera ver qué es lo que verdaderamente estaba haciendo, y que podía generar al respecto.
