08-06-2026, 10:29 AM
Mientras caminaban hacia las luces del festival, Ubbe fue leyendo lo que Seraphine escribía, encontrándose cada pocos segundos con algún comentario que le arrancaba una sonrisa o una carcajada. Lo de que cambiaba de tema demasiado rápido era una acusación completamente justa y ni siquiera intentó defenderse demasiado. La mayoría de las veces simplemente hablaba conforme se le ocurrían las cosas y ya estaba. Si el resto del mundo no conseguía seguirle el ritmo, ese era un problema entre ellos y sus pobres piernas.
Lo que sí consiguió descolocarlo fue la parte de la nube.
Por mucho que releía aquellas líneas, seguía sin entender cómo había llegado a esa conclusión. Una nube. Un oso de peluche. Aquello no encajaba en absoluto con la imagen que tenía de sí mismo. Grande, fuerte, ruidoso, impresionante... esas sí eran palabras que entendía. Pero nube era otra historia completamente distinta.
-No sé si sentirme halagado o insultado, Baby.
Comentó mientras negaba con la cabeza.
-Creo que es la primera vez que alguien me compara con una nube, o con un teddy bear!
Y lo peor era que Seraphine parecía completamente convencida de ello.
Terminó soltando una carcajada, todavía sin entender muy bien qué acababa de pasar, y retomó la marcha junto a ella. Lo cierto era que aquella noche estaba resultando bastante más divertida de lo que esperaba cuando salió a caminar sin rumbo.
Fue entonces cuando volvió a fijarse en la diferencia de altura entre ambos. O, mejor dicho, en la falta de diferencia. Cuanto más caminaban juntos, más raro le parecía. Estaba tan acostumbrado a sacar varias cabezas a prácticamente todo el mundo que encontrarse a alguien de tres metros y medio seguía resultándole extraño.
-Tres metros cincuenta sigue siendo una barbaridad.
Reconoció con una sonrisa.
-Por una vez no tengo que hablarle al suelo para mantener una conversación.
Aquello sí le gustaba. Mucho más de lo que estaba dispuesto a admitir.
Los fuegos artificiales volvieron a iluminar el cielo frente a ellos y Ubbe alzó la vista durante unos segundos antes de acordarse de la advertencia de Seraphine sobre mantenerse lejos del peligro.
Ahí fue cuando la muchacha le estiró de la mejilla, cosa que dejó descolocado por completo al Buccaneer, pues nuca le habian hecho algo similar, ni familiares, ni amigos, ni enemigos, claro.
Si saber muy bien que significaba aquel gesto solo conetstó con naturalidad.
- Veré que puedo hacer para no romperlo todo a mi paso.
Prometió con una seriedad bastante dudosa.
-¡Pero solo porque me lo has pedido tú, baby! - GAHAHAHA. - Aunque sigo sin understand lo del osito de peluche. ¡Si soy un monstruo enorme y megacool, baby!
Lo que sí consiguió descolocarlo fue la parte de la nube.
Por mucho que releía aquellas líneas, seguía sin entender cómo había llegado a esa conclusión. Una nube. Un oso de peluche. Aquello no encajaba en absoluto con la imagen que tenía de sí mismo. Grande, fuerte, ruidoso, impresionante... esas sí eran palabras que entendía. Pero nube era otra historia completamente distinta.
-No sé si sentirme halagado o insultado, Baby.
Comentó mientras negaba con la cabeza.
-Creo que es la primera vez que alguien me compara con una nube, o con un teddy bear!
Y lo peor era que Seraphine parecía completamente convencida de ello.
Terminó soltando una carcajada, todavía sin entender muy bien qué acababa de pasar, y retomó la marcha junto a ella. Lo cierto era que aquella noche estaba resultando bastante más divertida de lo que esperaba cuando salió a caminar sin rumbo.
Fue entonces cuando volvió a fijarse en la diferencia de altura entre ambos. O, mejor dicho, en la falta de diferencia. Cuanto más caminaban juntos, más raro le parecía. Estaba tan acostumbrado a sacar varias cabezas a prácticamente todo el mundo que encontrarse a alguien de tres metros y medio seguía resultándole extraño.
-Tres metros cincuenta sigue siendo una barbaridad.
Reconoció con una sonrisa.
-Por una vez no tengo que hablarle al suelo para mantener una conversación.
Aquello sí le gustaba. Mucho más de lo que estaba dispuesto a admitir.
Los fuegos artificiales volvieron a iluminar el cielo frente a ellos y Ubbe alzó la vista durante unos segundos antes de acordarse de la advertencia de Seraphine sobre mantenerse lejos del peligro.
Ahí fue cuando la muchacha le estiró de la mejilla, cosa que dejó descolocado por completo al Buccaneer, pues nuca le habian hecho algo similar, ni familiares, ni amigos, ni enemigos, claro.
Si saber muy bien que significaba aquel gesto solo conetstó con naturalidad.
- Veré que puedo hacer para no romperlo todo a mi paso.
Prometió con una seriedad bastante dudosa.
-¡Pero solo porque me lo has pedido tú, baby! - GAHAHAHA. - Aunque sigo sin understand lo del osito de peluche. ¡Si soy un monstruo enorme y megacool, baby!
![[Imagen: ksMOGZu.png]](https://i.imgur.com/ksMOGZu.png)
