26-11-2023, 01:22 PM
Gideon se encontraba en una taberna cuando se fijó en el cartel que tenían en una de las paredes, “Gill El Sapo” pudo leer. No le vendrían mal unas pocas berries, a penas le quedaban para pagarse un par de noches más y algo de comida. La vida de cazarrecompensas no era de lujos tampoco, así que terminó de comerse su plato, dándole algunas migajas a Omi. Pagó lo que debía, arrancó el póster para tener una referencia y se encaminó a buscar información sobre él en la ciudad, cómo no con un cigarrillo ya en la boca.
La poca información que había conseguido le era de bastante ayuda. Por lo que le habían dicho Gill El Sapo se estaba aprovechando de un pequeño pueblo cerca del Bosque Umbrío. A Gideon la localización le venía como anillo al dedo. Si Gill intentaba escapar adentrándose en el bosque no tendría escapatoria, Gideon lo conocía como a la palma de su mano, había pasado su infancia correteando y encontrando escondites en él. Además, le habían dicho que normalmente pasaba las horas en una taberna, no sería difícil encontrarle.
Se encaminó hasta allí y a lo lejos pudo reconocer al hombre que estaba en el póster que llevaba en uno de los bolsillos de su chaqueta. Gill no estaba solo, tenía arrinconada a una pequeña chica, probablemente el muy asqueroso quería aprovecharse de ella. No podía permitirlo. Gideon solía incapacitar a los piratas y los entregaba vivos, pero ver aquella imagen había provocado que la ira hirviese en su sangre. Sus ojos comenzaron a parpadear más rápido y su cerebro en pocos segundos le había mostrado imágenes indeseables, las que le habían llevado a cazar piratas. Así que no se lo pensó dos veces. Se acercó hasta ellos de manera sigilosa y desenvainó a Blockbuster, con un corte limpio, que había estado perfeccionando en sus entrenamientos, separó la cabeza del repulsivo pirata. La cabeza rodó a los pies de ambos y Gideon sacó un pañuelo para limpiar su katana. La chica ante él tenía los ojos como platos.
Alrededor de una hora después
La poca información que había conseguido le era de bastante ayuda. Por lo que le habían dicho Gill El Sapo se estaba aprovechando de un pequeño pueblo cerca del Bosque Umbrío. A Gideon la localización le venía como anillo al dedo. Si Gill intentaba escapar adentrándose en el bosque no tendría escapatoria, Gideon lo conocía como a la palma de su mano, había pasado su infancia correteando y encontrando escondites en él. Además, le habían dicho que normalmente pasaba las horas en una taberna, no sería difícil encontrarle.
Se encaminó hasta allí y a lo lejos pudo reconocer al hombre que estaba en el póster que llevaba en uno de los bolsillos de su chaqueta. Gill no estaba solo, tenía arrinconada a una pequeña chica, probablemente el muy asqueroso quería aprovecharse de ella. No podía permitirlo. Gideon solía incapacitar a los piratas y los entregaba vivos, pero ver aquella imagen había provocado que la ira hirviese en su sangre. Sus ojos comenzaron a parpadear más rápido y su cerebro en pocos segundos le había mostrado imágenes indeseables, las que le habían llevado a cazar piratas. Así que no se lo pensó dos veces. Se acercó hasta ellos de manera sigilosa y desenvainó a Blockbuster, con un corte limpio, que había estado perfeccionando en sus entrenamientos, separó la cabeza del repulsivo pirata. La cabeza rodó a los pies de ambos y Gideon sacó un pañuelo para limpiar su katana. La chica ante él tenía los ojos como platos.
KARMAS
