17-06-2026, 01:15 AM
La situación ha escalado por una vertiente completamente inesperada. ¿En que momento ha pasado esto de un día de relax por la jungla, a un ataque inesperado de bichos asesinos, a un posible futuro casamiento? El lado positivo es que por fin has recuperado todo tu arsenal. Desde las ropas de Marine a tu inigualable Stormhogg. En la peor de las situaciones, podrías defenderte con ella.
Ante las preguntas de la Vikinga, Ladit se te gira y te mira de arriba abajo una vez más. Su mirada es lenta. Recorre cada curva de tu cuerpo y estudia cada detalle con sus ojos de simio anciano. Una sonrisa pretenciosa y desagradable se le dibuja en el rostro al imaginar situaciones... Malintencionadas. Aún así, mantiene la compostura y con un tono de voz pausado y rítmico, va contestando. -¡Por supuesto que tendrás días libres! No tendrás que trabajar nunca más y pondré a tu disposición un séquito de monos.- señala entonces tras de tí, al pequeño Nok -Incluso si lo deseas, ese enano de ahí será tu sirviente personal.- eres capaz de sentir como la manada de monos que estropeaban tu material se ríe a las espaldas del líder por ese comentario, sin hacer ruido, solo gesticulando. El jefe sigue. -Y coronas, las que quieras, mi amada.-
El enorme orangután se relame con la idea de tener una reina como tú. Una mujer de tu tamaño, con tu cuerpo. Una hermosa Buccaneer dedicada a la batalla y con un carácter férreo y autoritario. -Tan solo imagina lo bien que lo vamos a pasar- comenta mientras baila, dando palmas con las manos sobre su cabeza y dando saltitos de un lado a otro cambiando de pié. -Gracias a mi influencia, te voy a cambiar la vida para siempre, mujer.- sonríe y te anima con un tono juguetón -Se acabó la guerra, el hambre y la pobreza para una belleza como tú.- entonces deja de bailar. Te mira vacilón, como si fuera consciente de que tiene la sartén por el mango. -Además, estás perdida en la jungla. No sabrías salir de aquí jamás.- sus palabras, aunque amables en aspecto, ocultan una verdad perturbadora y tenebrosa. -Así que pórtate bien y relájate. Después de que me des una estirpe de barones fuertes y enérgicos, vivirás rodeada de lujos y caprichos, ¡¡¡Ukikiki...!!!-
Bajo la mente enferma de Ladit Ladis, a este le ha tocado la lotería después de salvarte la vida. Jamás optaría de forma natural a una amazona como tú. Siempre ha encontrado piratas a la deriva, soldados y humanos. Pero su ego está desmedido, convencido de que no eres capaz de presentar batalla frente a él y te tiene bajo su control. Aunque existe una verdad ineludible, y es que estás perdida, y sin ayuda, no vas a poder volver. No al menos sin heridas fatales por algún bicho de la selva. La situación es crítica. Aunque con pericia y tomando las decisiones correctas, puedas salir de esta situación. Y si no que el acero dicte el destino. Eso también suele funcionar.
Ante las preguntas de la Vikinga, Ladit se te gira y te mira de arriba abajo una vez más. Su mirada es lenta. Recorre cada curva de tu cuerpo y estudia cada detalle con sus ojos de simio anciano. Una sonrisa pretenciosa y desagradable se le dibuja en el rostro al imaginar situaciones... Malintencionadas. Aún así, mantiene la compostura y con un tono de voz pausado y rítmico, va contestando. -¡Por supuesto que tendrás días libres! No tendrás que trabajar nunca más y pondré a tu disposición un séquito de monos.- señala entonces tras de tí, al pequeño Nok -Incluso si lo deseas, ese enano de ahí será tu sirviente personal.- eres capaz de sentir como la manada de monos que estropeaban tu material se ríe a las espaldas del líder por ese comentario, sin hacer ruido, solo gesticulando. El jefe sigue. -Y coronas, las que quieras, mi amada.-
El enorme orangután se relame con la idea de tener una reina como tú. Una mujer de tu tamaño, con tu cuerpo. Una hermosa Buccaneer dedicada a la batalla y con un carácter férreo y autoritario. -Tan solo imagina lo bien que lo vamos a pasar- comenta mientras baila, dando palmas con las manos sobre su cabeza y dando saltitos de un lado a otro cambiando de pié. -Gracias a mi influencia, te voy a cambiar la vida para siempre, mujer.- sonríe y te anima con un tono juguetón -Se acabó la guerra, el hambre y la pobreza para una belleza como tú.- entonces deja de bailar. Te mira vacilón, como si fuera consciente de que tiene la sartén por el mango. -Además, estás perdida en la jungla. No sabrías salir de aquí jamás.- sus palabras, aunque amables en aspecto, ocultan una verdad perturbadora y tenebrosa. -Así que pórtate bien y relájate. Después de que me des una estirpe de barones fuertes y enérgicos, vivirás rodeada de lujos y caprichos, ¡¡¡Ukikiki...!!!-
Bajo la mente enferma de Ladit Ladis, a este le ha tocado la lotería después de salvarte la vida. Jamás optaría de forma natural a una amazona como tú. Siempre ha encontrado piratas a la deriva, soldados y humanos. Pero su ego está desmedido, convencido de que no eres capaz de presentar batalla frente a él y te tiene bajo su control. Aunque existe una verdad ineludible, y es que estás perdida, y sin ayuda, no vas a poder volver. No al menos sin heridas fatales por algún bicho de la selva. La situación es crítica. Aunque con pericia y tomando las decisiones correctas, puedas salir de esta situación. Y si no que el acero dicte el destino. Eso también suele funcionar.
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