17-06-2026, 05:40 PM
17 de primavera, Año 17 ❥ Baterilla
Can't take the fire, 'Til you've fallen from grace
─ ♚ ─
Su mano seguía firme sobre la muñeca del capitán mientras el mar de sus ojos estaba fijo sobre el rostro contrario. No había tensión en sus dedos, el peso de su mano sobre la ajena era suficiente, era un gesto previamente calculado para que el hombre no sobre reaccionara y quizás, por ello, era difícil ignorarlo. Su presencia revelaba esa calma orgullosa de quien acostumbraba a sostener las situaciones y las adquiría como suyas, esperando simplemente, que el otro fuese lo suficientemente sensato para llegar a la misma conclusión.
Con el cabello azabache, ese que teñía en su identidad marine de Nyssa Vale, agitado ligeramente por el vaivén de ese terreno vivo donde se mantenían en pie y el mentón ligeramente elevado, Nyx sostenía su mirada sin vacilar. Esperaba que comprendiese el peso de sus palabras, que no tomase una decisión que buscase precipitarlos al vacio, si no lo hacía, ella tendría que encargarse personalmente de impedir que cometiera una estupidez, una acción en la que no dudaría ni un segundo de realizar.
El murmullo de Kagura a su espalda pidiéndole a Jesse que se detuviese fue el broche que cerro la acción, ante la cercanía Nyx pudo notarlo, como la influencia de los lazos podía cambiar decisiones en un pestañeo. Él guardo la espada y ella soltó su muñeca sin añadir una sola palabra más, no era necesario.
– No es que nos esté ignorando – su atención volvió hacia Kagura y caminó, lo mejor que pudo en esa superficie viva, de regreso hacia ella – Simplemente no entiende – Aquello era un problema totalmente distinto, un interesante desafío de 25 metros de alto que acababa de demostrarle como podía arrebatarle el control en un pestañeo.
Necesitaban encontrar otra forma de comunicarse con el gigante, con urgencia.
El mar de sus ojos volvió a observar brevemente el rostro de su compañera, con esa precisión de quien lleva tiempo analizando síntomas físicos: el tono de su piel, el esfuerzo de pronunciar cada palabra, la mirada vidriosa por la fiebre; la brusca sacudida de ese piso vivo hizo que Nyx afianzara el equilibrio sujetándose a la piel bajo sus pies, al mismo tiempo que colocaba una mano en la espalda de Kagura para evitar que terminara en el suelo.
– No te disculpes por eso – la respuesta fue inmediata, firme y totalmente práctica – En tu estado, perder el equilibrio era solo una cuestión de tiempo – la mano de Nyx permaneció un momento más sobre la espalda de su compañera, hasta asegurarse de que pudiese mantenerse en esa posición sin riesgo de caída – Encontraremos la forma de volver al cuartel para tratarte – aseguró – Lo que me preocupa ahora es que sigas empeñada en actuar como si estuvieras perfectamente – El mar de sus ojos fue sobre el rostro contrario con severidad, si esperaba protección delicada y dulzura cercana para acompañar aquella preocupación…estaba muy equivocada. Y quizás, justo ahí, había mostrado demasiado de sí misma.
Era un regaño viejo.
Uno que había usado con Seren cada vez que su hermana se esforzaba por mantenerse en pie cuando su salud no se lo permitía.
Si la situación hubiese sido otra, Nyx, seguramente se habría detenido a contemplar el lugar. Ese claro rodeado de árboles frondosos, con aquel lago majestuoso que se abría como premio en medio del bosque, reflejando el sol sobre esa lámina de cristal.
Calmo, tranquilo, ajeno al caos que traía la división ochenta y uno.
Sin dudas era hermoso, y la Archeron podía comprender porque Alex los había llevado hasta allí, pero Kagura apenas podía mantenerse en pie entre la fiebre y la deshidratación, lo que volvía al hermoso paisaje en algo totalmente descartable.
Con sus pies nuevamente en la tierra, volvió junto a Kagura para tomarle nuevamente el pulso y al igual que la primera vez, la temperatura alta de su cuerpo fue lo primero que percibió – Ella ya tomó medicamentos antes de venir – la mirada pasó de Kagura hacia Jesse – Lo que necesita es reposo y un tratamiento – extendió la botella de agua vacía hacia él, si quería ayudarla tendría que hacerlo de una manera útil, y acariciarle el cabello, no era una forma eficiente – Llénala en el lago – con un movimiento se quitó el pañuelo que era parte del uniforme de los marines, armando un improvisado kit médico, se lo entregó al hombre – Humedécelo y colócalo en su frente, esto no solucionará el problema pero la ayudara a sobrellevar mejor el malestar – luego se giró hacia Viatrix – ¿Te queda líquido en la bolsa de compras? Hay que mantenerla hidratada – con un movimiento eficiente quitó la banda elástica que llevaba en su muñeca, esa que usaba para atar su propio cabello en una cola alta o una trenza cada vez que entrenaba – Tómale el cabello en un moño alto para despejar el cuello, asegura que Jesse también refresque esa zona –
Finalmente su mirada regresó hacia Alex – Intentaré comunicarme con él, si no lo consigo, tendremos que cargar a Kagura de regreso hasta la enfermería – Estaba segura que entre Jesse y ella podrían intercambiar turnos para avanzar por el bosque, aunque no era la forma más rápida de progreso.
El perfil del gigante se dibujaba como una gran sombra, estaba tranquilo, como si no los hubiese cargado en minutos de una punta a otra ¿Cómo había logrado la marina enlistarlo en sus filas si no podían comunicarse? Ella tendría que intentarlo, finalmente Alex seguía siendo la forma más rápida y eficiente de volver en poco tiempo al cuartel.
Avanzó en su dirección mientras tomaba una rama del suelo, lo que estaba a punto de hacer volvía a revelar más de sí misma de lo que le hubiese gustado, sin embargo, no importaba cuantos estudios médicos o tratamientos llevase en la memoria, nada de eso serviría si no tenía los insumos necesarios para aplicarlos. Despejo con la punta de la bota la tierra frente a Alex, luego, con la misma precisión de quien lleva años disfrutando del mismo oficio, comenzó a dibujar. No como Nyssa Vale, sino como lo haría Nyxara Archeron.
Primero retrato a Kagura enferma, luego a Alex cargándolos a todos de regreso hacia la enfermería, finalmente Kagura saliendo recuperada. Después añadió otra secuencia donde estaban ellos, todos, a la orilla del lago, luego Kagura enferma, luego el grupo esperando, luego… Kagura sin abrir los ojos.
¿Serviría para comunicarse con Alex?
Alzó la vista hacia el gigante mientras agitaba los brazos – ¡Alex! – si lograba captar su atención, señalaría la primera viñeta y luego la segunda, esperando que su improvisada forma de comunicación les ayudara de alguna manera.
Con el cabello azabache, ese que teñía en su identidad marine de Nyssa Vale, agitado ligeramente por el vaivén de ese terreno vivo donde se mantenían en pie y el mentón ligeramente elevado, Nyx sostenía su mirada sin vacilar. Esperaba que comprendiese el peso de sus palabras, que no tomase una decisión que buscase precipitarlos al vacio, si no lo hacía, ella tendría que encargarse personalmente de impedir que cometiera una estupidez, una acción en la que no dudaría ni un segundo de realizar.
El murmullo de Kagura a su espalda pidiéndole a Jesse que se detuviese fue el broche que cerro la acción, ante la cercanía Nyx pudo notarlo, como la influencia de los lazos podía cambiar decisiones en un pestañeo. Él guardo la espada y ella soltó su muñeca sin añadir una sola palabra más, no era necesario.
– No es que nos esté ignorando – su atención volvió hacia Kagura y caminó, lo mejor que pudo en esa superficie viva, de regreso hacia ella – Simplemente no entiende – Aquello era un problema totalmente distinto, un interesante desafío de 25 metros de alto que acababa de demostrarle como podía arrebatarle el control en un pestañeo.
Necesitaban encontrar otra forma de comunicarse con el gigante, con urgencia.
El mar de sus ojos volvió a observar brevemente el rostro de su compañera, con esa precisión de quien lleva tiempo analizando síntomas físicos: el tono de su piel, el esfuerzo de pronunciar cada palabra, la mirada vidriosa por la fiebre; la brusca sacudida de ese piso vivo hizo que Nyx afianzara el equilibrio sujetándose a la piel bajo sus pies, al mismo tiempo que colocaba una mano en la espalda de Kagura para evitar que terminara en el suelo.
– No te disculpes por eso – la respuesta fue inmediata, firme y totalmente práctica – En tu estado, perder el equilibrio era solo una cuestión de tiempo – la mano de Nyx permaneció un momento más sobre la espalda de su compañera, hasta asegurarse de que pudiese mantenerse en esa posición sin riesgo de caída – Encontraremos la forma de volver al cuartel para tratarte – aseguró – Lo que me preocupa ahora es que sigas empeñada en actuar como si estuvieras perfectamente – El mar de sus ojos fue sobre el rostro contrario con severidad, si esperaba protección delicada y dulzura cercana para acompañar aquella preocupación…estaba muy equivocada. Y quizás, justo ahí, había mostrado demasiado de sí misma.
Era un regaño viejo.
Uno que había usado con Seren cada vez que su hermana se esforzaba por mantenerse en pie cuando su salud no se lo permitía.
Si la situación hubiese sido otra, Nyx, seguramente se habría detenido a contemplar el lugar. Ese claro rodeado de árboles frondosos, con aquel lago majestuoso que se abría como premio en medio del bosque, reflejando el sol sobre esa lámina de cristal.
Calmo, tranquilo, ajeno al caos que traía la división ochenta y uno.
Sin dudas era hermoso, y la Archeron podía comprender porque Alex los había llevado hasta allí, pero Kagura apenas podía mantenerse en pie entre la fiebre y la deshidratación, lo que volvía al hermoso paisaje en algo totalmente descartable.
Con sus pies nuevamente en la tierra, volvió junto a Kagura para tomarle nuevamente el pulso y al igual que la primera vez, la temperatura alta de su cuerpo fue lo primero que percibió – Ella ya tomó medicamentos antes de venir – la mirada pasó de Kagura hacia Jesse – Lo que necesita es reposo y un tratamiento – extendió la botella de agua vacía hacia él, si quería ayudarla tendría que hacerlo de una manera útil, y acariciarle el cabello, no era una forma eficiente – Llénala en el lago – con un movimiento se quitó el pañuelo que era parte del uniforme de los marines, armando un improvisado kit médico, se lo entregó al hombre – Humedécelo y colócalo en su frente, esto no solucionará el problema pero la ayudara a sobrellevar mejor el malestar – luego se giró hacia Viatrix – ¿Te queda líquido en la bolsa de compras? Hay que mantenerla hidratada – con un movimiento eficiente quitó la banda elástica que llevaba en su muñeca, esa que usaba para atar su propio cabello en una cola alta o una trenza cada vez que entrenaba – Tómale el cabello en un moño alto para despejar el cuello, asegura que Jesse también refresque esa zona –
Finalmente su mirada regresó hacia Alex – Intentaré comunicarme con él, si no lo consigo, tendremos que cargar a Kagura de regreso hasta la enfermería – Estaba segura que entre Jesse y ella podrían intercambiar turnos para avanzar por el bosque, aunque no era la forma más rápida de progreso.
El perfil del gigante se dibujaba como una gran sombra, estaba tranquilo, como si no los hubiese cargado en minutos de una punta a otra ¿Cómo había logrado la marina enlistarlo en sus filas si no podían comunicarse? Ella tendría que intentarlo, finalmente Alex seguía siendo la forma más rápida y eficiente de volver en poco tiempo al cuartel.
Avanzó en su dirección mientras tomaba una rama del suelo, lo que estaba a punto de hacer volvía a revelar más de sí misma de lo que le hubiese gustado, sin embargo, no importaba cuantos estudios médicos o tratamientos llevase en la memoria, nada de eso serviría si no tenía los insumos necesarios para aplicarlos. Despejo con la punta de la bota la tierra frente a Alex, luego, con la misma precisión de quien lleva años disfrutando del mismo oficio, comenzó a dibujar. No como Nyssa Vale, sino como lo haría Nyxara Archeron.
Primero retrato a Kagura enferma, luego a Alex cargándolos a todos de regreso hacia la enfermería, finalmente Kagura saliendo recuperada. Después añadió otra secuencia donde estaban ellos, todos, a la orilla del lago, luego Kagura enferma, luego el grupo esperando, luego… Kagura sin abrir los ojos.
¿Serviría para comunicarse con Alex?
Alzó la vista hacia el gigante mientras agitaba los brazos – ¡Alex! – si lograba captar su atención, señalaría la primera viñeta y luego la segunda, esperando que su improvisada forma de comunicación les ayudara de alguna manera.
Léeme
Karmas utilizados
