27-06-2026, 08:29 PM
Cicatriz escucharía primero a Eros hablar, y luego escucharía a Jin, quien salió del baño luego de que la ex-mesera lo ayudara a curarse un poco. El hombre se preguntaba porqué Jin se habría tardado tanto en salir, ignorante de las condiciones en las que estaba el yakuza. Como fuera, ahora estaba recibiendo un montón de información. O así lo hacía parecer Onizuka Jin, quien no hacía sino apelar a la duda para salirse del rollo. Cicatriz sonreía con confianza.
—Ya me preocuparé yo si me traicionan, chico. Tu preocúpate por tu propio cuello. —Replicó Cicatriz mientras tomaba una silla y le daba vuelta para luego sentarse. Esta justo sobre la plataforma donde estaba la barra central, así que observaba hacia abajo a los otros dos. Aunque observó a Eros primero.
—Si solo son negocios, ¿Porqué no terminas tu contrato con él y ya? ¿No ves que se está tornando poco rentable? Eres un tipo astuto, se te da la oportunidad de unirte al bando ganador. Incluso puedo hacer que Brandon convenza al otro tipo para que no mire demasiado a tu compañero de barco. ¿Qué tiene este yakuza venido a menos para ofrecerte?
Cicatriz estaría ignorando ahora, por completo, a Jin. Aquellos dos juntos eran una amenaza seria, pero si lograba sembrar suficiente discordia entre ambos, era posible que obtuviera a Eros de su parte. Para ello tan solo tenía que exponer la situación. Tenía todo para ganar, mientras que Jin tenía todo para perder. En un punto de vista lucrativo, era visible cuál era el caballo ganador.
Mientras hablaban, la ex-mesera volvería a caminar junto a Eros, mirándolo con los ojos llorosos.
—Va a querer endeudarte y luego utilizarte. Se que lo sabes. Pero Cicatriz no es de fiarse. Destrúyelo ahora o-
Había hablado demasiado fuerte y demasiado insistente como para que aquél hombre lo tolerara. Sin piedad, ordenó a uno de los piratas de Garfio a que disparara. El arma tronó y pronto la mesera caía fulminada al suelo, retorciéndose de dolor mientras se llevaba ambas manos a su abdomen, buscando cerrar la herida y aferrarse a la vida.
—Toleré que la pequeña rata se filtrara, pero esto es demasiado. Eros Focalor, haz tu decisión ahora. O estás conmigo o contra mí. Las preguntas con Jin las podrá responder con Brandon Lee... sea lo que sea que quiera hacer el Don.
Hablaba mientras tenía una mano levantada. Los piratas con pistolas y rifles estarían ahora apuntando directo hacia el yakuza y el capitán de la Sepultura. Eros podría notar la sonrisa burlona en todos y cada uno de ellos. Ya antes le habían apaleado, volverían a hacerlo y estaban confiados en que no iba a aguantar una vez más. La distancia entre los dos grupos era de unos doce metros, ocupando los piratas y los matones de cicatriz todo el ancho del bar.
—Aunque si quieres saber cuántas personas más hay metidas en esto, vas a tener que esforzarte más. Tan solo te diré que no estoy solo. Y que más te vale cuidarte por donde sea que veas mucha gente, Onizuka Jin.
—Ya me preocuparé yo si me traicionan, chico. Tu preocúpate por tu propio cuello. —Replicó Cicatriz mientras tomaba una silla y le daba vuelta para luego sentarse. Esta justo sobre la plataforma donde estaba la barra central, así que observaba hacia abajo a los otros dos. Aunque observó a Eros primero.
—Si solo son negocios, ¿Porqué no terminas tu contrato con él y ya? ¿No ves que se está tornando poco rentable? Eres un tipo astuto, se te da la oportunidad de unirte al bando ganador. Incluso puedo hacer que Brandon convenza al otro tipo para que no mire demasiado a tu compañero de barco. ¿Qué tiene este yakuza venido a menos para ofrecerte?
Cicatriz estaría ignorando ahora, por completo, a Jin. Aquellos dos juntos eran una amenaza seria, pero si lograba sembrar suficiente discordia entre ambos, era posible que obtuviera a Eros de su parte. Para ello tan solo tenía que exponer la situación. Tenía todo para ganar, mientras que Jin tenía todo para perder. En un punto de vista lucrativo, era visible cuál era el caballo ganador.
Mientras hablaban, la ex-mesera volvería a caminar junto a Eros, mirándolo con los ojos llorosos.
—Va a querer endeudarte y luego utilizarte. Se que lo sabes. Pero Cicatriz no es de fiarse. Destrúyelo ahora o-
Había hablado demasiado fuerte y demasiado insistente como para que aquél hombre lo tolerara. Sin piedad, ordenó a uno de los piratas de Garfio a que disparara. El arma tronó y pronto la mesera caía fulminada al suelo, retorciéndose de dolor mientras se llevaba ambas manos a su abdomen, buscando cerrar la herida y aferrarse a la vida.
—Toleré que la pequeña rata se filtrara, pero esto es demasiado. Eros Focalor, haz tu decisión ahora. O estás conmigo o contra mí. Las preguntas con Jin las podrá responder con Brandon Lee... sea lo que sea que quiera hacer el Don.
Hablaba mientras tenía una mano levantada. Los piratas con pistolas y rifles estarían ahora apuntando directo hacia el yakuza y el capitán de la Sepultura. Eros podría notar la sonrisa burlona en todos y cada uno de ellos. Ya antes le habían apaleado, volverían a hacerlo y estaban confiados en que no iba a aguantar una vez más. La distancia entre los dos grupos era de unos doce metros, ocupando los piratas y los matones de cicatriz todo el ancho del bar.
—Aunque si quieres saber cuántas personas más hay metidas en esto, vas a tener que esforzarte más. Tan solo te diré que no estoy solo. Y que más te vale cuidarte por donde sea que veas mucha gente, Onizuka Jin.
Al fondo de la cicatriz

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)