28-06-2026, 10:58 PM
De sus palabras solo pude entender que quería quedarse con el barco. Yo no lo iba a luchar, no me sentía en posición de querer disputar algo que realmente no tiene ningún valor comercial. Pero podría conseguir cosas buenas si no ando solo en estas nuevas tierras que no conozco y con lo difícil que es navegar seguro que no podré salir de aquí fácilmente.
— Tener camaradas que son así de valientes debe ser algo exquisito.— No es un gusto que todos se puedan dar, teniendo en cuenta de que yo viajo solo desde siempre no podría hacer absolutamente nada. — Yo no tengo muchas respuesta para ello, ahora mismo. Supongo que me moveré con el viento. El viento solo sopla hacia adelante en estas corrientes así que no tengo mucho más que hacer. — Mi mirada cambió del punto que implicaba ver hacia el pasado hacia donde estaba la Gyojin tigre para que la mirada café cruzada con esos ojos azules y esclerótica negra.
No negaría que quisiera llorar por esa mujer pero tenía que ser fuerte, fuerte para avanzar durante el día. Ya tendría un momento de soledad para llorarla y recordarla. Las palabras de la tigresa habían marcado en su pecho una sensación de que su amiga había muerto en aquella isla y era un trago muy amargo que no podía pasar sin un poco de hielo y alguna bebida fuerte. — Si planeas invitarme una bebida luego de esas palabras aceptaré con gusto. Así también me hablas de esas travesías con amigos que tienes que se escuchan como unos aventureros sin igual. —
Ponerse de pie y caminar hacia hacia la mujer con escamas ocre notando como jugaba con la luz y sus escamas que formaban un patrón muy llamativo. Lo que coincide con su idea de guardarla en su cabeza como la tigresa. Claro que noté que ella estaba descansando igual que yo, la tensión de mi cuerpo por sostener el timón contra las brisas y darle la orientación que nos trajo hasta tierra firme. Sentía la corriente subir por sus batatas y sus antebrazos tensando y aflojando repetidas veces. Tomé un poco de esas raciones de las que estaba comiendo y me la llevé a los labios. Me habían llamado la atención, bastante.
![[Imagen: dvRPnNp.png]](https://i.imgur.com/dvRPnNp.png)
— Lindas escamas. —
Su altura igual a la mía me hacía sentir que sostenerle la mirada era como un desafío. Lo tomaría pero no cómo un reto como tal, sino para mantener la compañía. Ahora mismo lo que más necesitaba era no quedarse en soledad y ella era la única persona que había decidido quedarse con él. Tras haber disfrutado el bocado buscaría inmediato donde los capitanes suelen guardar sus bebidas que no van a compartir con el resto de la tripulación.
Caminé buscando con atención hasta que pudo observar el lugar donde iban las botellas. No había ninguna allí pero, conozco a los marinos lo suficiente que la botella más importante no se siente a la vista. La madera iba sonando conforme la golpeaba en el bar hasta que uno de los niveles cedió y al halar la tabla pude ver allí dos botellas que estaban bien protegidas.
— Los capitanes son todos iguales. — Afirme, de manera uqe solo aplicaba a los marineros comunes. Las botellas eran para las tallas de humanos, para nosotros eran más como para darse un trago de una cerveza. — Bien, si no ibas a invitarme la bebida este es un buen momento para que lo digas. — No es que necesitaba de alguien para beber. busqué la barra y limpié un poco de los destrozos y vidrios rotos. Me tomé la molestía de conseguir dos banquetas y sentarme en una aunque la mía no estaba del todo buena y puse una a mi lado junto a la botella que bebería si decidía acompañarme.
Dentro de las bebidas había ron, uno de buena calidad, del que no molestaba darte un buen trago pero luego sentías el golpe en la cabeza. Lo sabía porque de inmediato la botella que bebería la abrí. Quitando aquella cera protectora y sacando el corcho con los dientes para escupirla por la muy destruida ventana panorámica. Un chorro dejó caer al suelo. — Por los muertos. —
Luego de esa especie de ritual que hizo para honrar a los muertos se dió un trago largo hasta la comisura de mis labios corrió una gota que bajó por su mentón. Ver ese liquido que te permite ver a traves de el, cristalino como el solo, de color marron y un olor que inundó su nariz, era como de almendras. Capaz ni era ron.
Que buen ron se había guardado, una lastima que no lo pudo disfrutar.
Dejaría la botella en la barra tras golpear con el culo de la misma la madera. Lo disfrutó, no era el trago amargo que buscaba y necesitaba, tocaría seguir bebiendo los siguientes días. Un momento de silencio, pensando en la nada, mirando la ciudad que tenían enfrente y desde allí se podía ver el nudo que habían hecho para atracar, cumplía la función, pero desde aquí se veía flojo. Buscó a la tigresa a ver si seguía allí o si se había perdido.
— Tener camaradas que son así de valientes debe ser algo exquisito.— No es un gusto que todos se puedan dar, teniendo en cuenta de que yo viajo solo desde siempre no podría hacer absolutamente nada. — Yo no tengo muchas respuesta para ello, ahora mismo. Supongo que me moveré con el viento. El viento solo sopla hacia adelante en estas corrientes así que no tengo mucho más que hacer. — Mi mirada cambió del punto que implicaba ver hacia el pasado hacia donde estaba la Gyojin tigre para que la mirada café cruzada con esos ojos azules y esclerótica negra.
No negaría que quisiera llorar por esa mujer pero tenía que ser fuerte, fuerte para avanzar durante el día. Ya tendría un momento de soledad para llorarla y recordarla. Las palabras de la tigresa habían marcado en su pecho una sensación de que su amiga había muerto en aquella isla y era un trago muy amargo que no podía pasar sin un poco de hielo y alguna bebida fuerte. — Si planeas invitarme una bebida luego de esas palabras aceptaré con gusto. Así también me hablas de esas travesías con amigos que tienes que se escuchan como unos aventureros sin igual. —
Ponerse de pie y caminar hacia hacia la mujer con escamas ocre notando como jugaba con la luz y sus escamas que formaban un patrón muy llamativo. Lo que coincide con su idea de guardarla en su cabeza como la tigresa. Claro que noté que ella estaba descansando igual que yo, la tensión de mi cuerpo por sostener el timón contra las brisas y darle la orientación que nos trajo hasta tierra firme. Sentía la corriente subir por sus batatas y sus antebrazos tensando y aflojando repetidas veces. Tomé un poco de esas raciones de las que estaba comiendo y me la llevé a los labios. Me habían llamado la atención, bastante.
![[Imagen: dvRPnNp.png]](https://i.imgur.com/dvRPnNp.png)
— Lindas escamas. —
Su altura igual a la mía me hacía sentir que sostenerle la mirada era como un desafío. Lo tomaría pero no cómo un reto como tal, sino para mantener la compañía. Ahora mismo lo que más necesitaba era no quedarse en soledad y ella era la única persona que había decidido quedarse con él. Tras haber disfrutado el bocado buscaría inmediato donde los capitanes suelen guardar sus bebidas que no van a compartir con el resto de la tripulación.
Caminé buscando con atención hasta que pudo observar el lugar donde iban las botellas. No había ninguna allí pero, conozco a los marinos lo suficiente que la botella más importante no se siente a la vista. La madera iba sonando conforme la golpeaba en el bar hasta que uno de los niveles cedió y al halar la tabla pude ver allí dos botellas que estaban bien protegidas.
— Los capitanes son todos iguales. — Afirme, de manera uqe solo aplicaba a los marineros comunes. Las botellas eran para las tallas de humanos, para nosotros eran más como para darse un trago de una cerveza. — Bien, si no ibas a invitarme la bebida este es un buen momento para que lo digas. — No es que necesitaba de alguien para beber. busqué la barra y limpié un poco de los destrozos y vidrios rotos. Me tomé la molestía de conseguir dos banquetas y sentarme en una aunque la mía no estaba del todo buena y puse una a mi lado junto a la botella que bebería si decidía acompañarme.
![[Imagen: deR11iP.png]](https://i.imgur.com/deR11iP.png)
Dentro de las bebidas había ron, uno de buena calidad, del que no molestaba darte un buen trago pero luego sentías el golpe en la cabeza. Lo sabía porque de inmediato la botella que bebería la abrí. Quitando aquella cera protectora y sacando el corcho con los dientes para escupirla por la muy destruida ventana panorámica. Un chorro dejó caer al suelo. — Por los muertos. —
Luego de esa especie de ritual que hizo para honrar a los muertos se dió un trago largo hasta la comisura de mis labios corrió una gota que bajó por su mentón. Ver ese liquido que te permite ver a traves de el, cristalino como el solo, de color marron y un olor que inundó su nariz, era como de almendras. Capaz ni era ron.
— AAAAHG —
Que buen ron se había guardado, una lastima que no lo pudo disfrutar.
Dejaría la botella en la barra tras golpear con el culo de la misma la madera. Lo disfrutó, no era el trago amargo que buscaba y necesitaba, tocaría seguir bebiendo los siguientes días. Un momento de silencio, pensando en la nada, mirando la ciudad que tenían enfrente y desde allí se podía ver el nudo que habían hecho para atracar, cumplía la función, pero desde aquí se veía flojo. Buscó a la tigresa a ver si seguía allí o si se había perdido.
Karmas:
