04-07-2026, 12:40 PM
Dolor. Ingravided. Impacto.Suelo. Una vez más estaba en el suelo. Sentía el frío tacto de la arena de la playa en el rostro, humedecida por la sangre que manaba de su herida en la ceja derecha. Podía sentir cada grano de arena adherido a su cuerpo empapado de sudor y sangre por el combate. Una vez más, se había visto impotente ante la capacidad física de su amigo mink. Este había sido capaz de bloquear casi por completo una de sus más fuertes técnicas y, tras eso, haciendo uso de su velocidad le había conectado otro puñetazo más, provocando un sordo dolor en su antebrazo derecho, que le hizo soltar su preciada katana Yamigiri y que lo había enviado a volar de la potencia del mismo. Su mente estaba nublada y sentía el cuerpo pesado, tenía la sensación de que el mundo giraba sin control y no podía sentir nada con su percepción, su concentración había sido quebrada de nuevo y había perdido sus hakis. El agudo dolor que sentía en el brazo derecho no le permitía pensar en nada más. Hacía mucho que no se encontraba en ese estado en un combate. Sonrió abatido al darse cuenta que no iba a ganar aquello.
"Muchas palabras para estar de nuevo en el suelo... lamentable..."
Su mente se iba aclarando poco a poco, y entonces fue consciente que no tenía a Yamigiri, podía percibirla por esa conexión especial que tenía con ella, a unos 10 metros alejada de él. Pero no tendría tiempo para recuperarla, Panda no iba consentirlo, o no debería, por lo que, Kisuke, empezó a levantarse lentamente haciendo fuerza con el brazo izquierdo, mientras agarraba la empuñadura de Sode no shirayuki con la derecha. No era lo más óptimo para el combate, pero tampoco tenía más remedio. Sus rodillas flaquearon un momento, haciéndole dar un torpe paso hacia adelante para mantener el equilibrio. Miró a su compañero, situado a diez metros de él, pero apenas podía definir sus rasgos, solo veía una mancha negra y blanca. Sonrió siniestramente de nuevo, dispuesto a terminar con aquello de una vez.
-Tu Comandante no va a vender su piel tan barata, peluchito... kuhahaha
Aquella risa sonó más como un estertor de un moribundo casi que como una risa. Aún así, Kisuke se encendió de nuevo un cigarrillo, tratando de recuperarse lo más posible, ganar un poquito de tiempo, y, tras dar una calada al cigarrillo, que dejó colgando de su labio inferior, desenvainó a Sode no Shirayuki, mientras activaba, una vez más el kenbunshoku en un radio de diez metros y comenzaba a avanzar hacia él, con ambas katanas en una posición alzada, orgullosas, Onikiba y Sode no Shirayuki, tornándose de negro azabache al ser cubiertas por el haki de armamento del antiguo pescador. Kisuke podría ser muchas cosas... podria ser un comunista, borracho, propenso a la diarrea, maleducado, o borde, pero no era ningún actor por... digo, no era ningún cobarde, y no se iba a rendir, aunque la superioridad del mink en aquel combate hubiese quedado más que patente. Además que una actitud así, habría decepcionado a su camarada, no podía hacerle eso. Cuando había reducido la distancia con su amigo a cinco metros, adquirió una postura peculiar e inició su último movimiento.
-Nitoryuu: Kurage no hitokuchi
Y se lanzó hacía el Mariscal girando rápidamente, con las katanas alzadas en una danza cortante, aprovechando la inercia de su giro para aumentar su velocidad de ataque y tratando de alcanzar, una vez más el cuerpo del mink.
"Muchas palabras para estar de nuevo en el suelo... lamentable..."
Su mente se iba aclarando poco a poco, y entonces fue consciente que no tenía a Yamigiri, podía percibirla por esa conexión especial que tenía con ella, a unos 10 metros alejada de él. Pero no tendría tiempo para recuperarla, Panda no iba consentirlo, o no debería, por lo que, Kisuke, empezó a levantarse lentamente haciendo fuerza con el brazo izquierdo, mientras agarraba la empuñadura de Sode no shirayuki con la derecha. No era lo más óptimo para el combate, pero tampoco tenía más remedio. Sus rodillas flaquearon un momento, haciéndole dar un torpe paso hacia adelante para mantener el equilibrio. Miró a su compañero, situado a diez metros de él, pero apenas podía definir sus rasgos, solo veía una mancha negra y blanca. Sonrió siniestramente de nuevo, dispuesto a terminar con aquello de una vez.
-Tu Comandante no va a vender su piel tan barata, peluchito... kuhahaha
Aquella risa sonó más como un estertor de un moribundo casi que como una risa. Aún así, Kisuke se encendió de nuevo un cigarrillo, tratando de recuperarse lo más posible, ganar un poquito de tiempo, y, tras dar una calada al cigarrillo, que dejó colgando de su labio inferior, desenvainó a Sode no Shirayuki, mientras activaba, una vez más el kenbunshoku en un radio de diez metros y comenzaba a avanzar hacia él, con ambas katanas en una posición alzada, orgullosas, Onikiba y Sode no Shirayuki, tornándose de negro azabache al ser cubiertas por el haki de armamento del antiguo pescador. Kisuke podría ser muchas cosas... podria ser un comunista, borracho, propenso a la diarrea, maleducado, o borde, pero no era ningún actor por... digo, no era ningún cobarde, y no se iba a rendir, aunque la superioridad del mink en aquel combate hubiese quedado más que patente. Además que una actitud así, habría decepcionado a su camarada, no podía hacerle eso. Cuando había reducido la distancia con su amigo a cinco metros, adquirió una postura peculiar e inició su último movimiento.
-Nitoryuu: Kurage no hitokuchi
Y se lanzó hacía el Mariscal girando rápidamente, con las katanas alzadas en una danza cortante, aprovechando la inercia de su giro para aumentar su velocidad de ataque y tratando de alcanzar, una vez más el cuerpo del mink.
Información
