04-07-2026, 01:54 PM
Kisuke sonrió. Aquellos jóvenes tenían mucho potencial, no solo por sus habilidades. Podía percibir su determinación, sus ganas de mejorar, su voluntad era muy fuerte, a pesar de lo jóvenes e inexpertos que eran; y eso era lo que buscaba Kisuke cuando los reclutó. Lo demás llegaría con el tiempo, el trabajo duro y la experiencia. Y ese era su cometido, enseñarles y darles combate para que fuesen mejorando y haciéndose más fuertes y útiles para la causa. Lo mismo se aplicaría para Berry y Kelvin, que debían estar sufriendo las intensas y duras lecciones de Panda, pero ellos eran más experimentados que aquellos dos muchachos. Observó como se recomponía Shirohime y como Dean bromeaba, o eso entendió el antiguo pescador, sobre el entrenamiento que les aguardaba.
"Sin duda estos muchachos pueden ser el futuro de la revolución..."
No se lo dijo, evidentemente. Ellos eran conscientes, por lo que Kisuke podía observar de ellos, que si estaban allí es porque tenían algo, potencial, pero Kisuke sabía perfectamente que eso solo no bastaba para sobrevivir en aquel despiadado océano. El potencial, al final, si no se trabaja, acaban siendo solo promesas vacías y polvo en el viento, por lo que haría de aquellos pequeños diamantes en bruto que había encontrado, las joyas de la corona para el Escuadrón de los Toros Negros. Pero eso no se lo dijo, no quería alimentar egos que terminasen en malas decisiones en combate e imprudencias que pusiesen en peligro cualquier misión o lo que era peor, a sus propios compañeros.
-Vamos, mocosillos... Seguid mostrándome vuestra determinación...
Entonces, respondiendo a la última frase que pronunció el Comandante, pasaron de nuevo a la acción, Shirohime le apuntó directamente al pecho de Kisuke con su mano derecha, dispuesta a atacarle de frente, pero a Kisuke no se le escapó el ligero movimiento de la mano izquierda, y cuando la joven gritó vio el hielo salir de la mano que mantenía baja y lo esquivó moviéndose hacia un lado, girando su cuerpo noventa grados a la izquierda, por que, por su parte, Dean trataba de acercarse desde ese flanco, habiendo iniciado el movimiento en el momento que vio la maniobra de Shirohime y como se convertía en diamante salvo el brazo derecho. Era una buena estrategia, y contra gente de su nivel sería un muy buen movimiento y una buena estrategia, pero la experiencia es un grado y a fin de cuentas, ellos estaban aprendiendo.
"Bien, ya he visto como atacan en sincronía, su capacidad de improvisación en combate y su estrategia... veamos como manejan las situaciones difíciles..."
Kisuke, usando el dorso de su katana, no el filo, golpeó en el antebrazo derecho de Dean con un hábil movimiento de Yamigiri, y la daga del joven salió volando a veinte metros de la posición del muchacho. Sin perder el tiempo se movió hacia Shirohime y, activando su haki de armamento básico en su puño izquierdo, le dio un puñetazo el estómago.
-Bien, ahora mostradme que podéis hacer, uno desarmado, y la otra recibiendo daño cuando no es lo habitual... Mostradme como sois ante las adversidades... Superad vuestros límites, aquí y ahora...
No quería ser muy duro con ellos, pero tenían que forjar voluntades de hierro para sobrevivir en el Nuevo Mundo.
"Sin duda estos muchachos pueden ser el futuro de la revolución..."
No se lo dijo, evidentemente. Ellos eran conscientes, por lo que Kisuke podía observar de ellos, que si estaban allí es porque tenían algo, potencial, pero Kisuke sabía perfectamente que eso solo no bastaba para sobrevivir en aquel despiadado océano. El potencial, al final, si no se trabaja, acaban siendo solo promesas vacías y polvo en el viento, por lo que haría de aquellos pequeños diamantes en bruto que había encontrado, las joyas de la corona para el Escuadrón de los Toros Negros. Pero eso no se lo dijo, no quería alimentar egos que terminasen en malas decisiones en combate e imprudencias que pusiesen en peligro cualquier misión o lo que era peor, a sus propios compañeros.
-Vamos, mocosillos... Seguid mostrándome vuestra determinación...
Entonces, respondiendo a la última frase que pronunció el Comandante, pasaron de nuevo a la acción, Shirohime le apuntó directamente al pecho de Kisuke con su mano derecha, dispuesta a atacarle de frente, pero a Kisuke no se le escapó el ligero movimiento de la mano izquierda, y cuando la joven gritó vio el hielo salir de la mano que mantenía baja y lo esquivó moviéndose hacia un lado, girando su cuerpo noventa grados a la izquierda, por que, por su parte, Dean trataba de acercarse desde ese flanco, habiendo iniciado el movimiento en el momento que vio la maniobra de Shirohime y como se convertía en diamante salvo el brazo derecho. Era una buena estrategia, y contra gente de su nivel sería un muy buen movimiento y una buena estrategia, pero la experiencia es un grado y a fin de cuentas, ellos estaban aprendiendo.
"Bien, ya he visto como atacan en sincronía, su capacidad de improvisación en combate y su estrategia... veamos como manejan las situaciones difíciles..."
Kisuke, usando el dorso de su katana, no el filo, golpeó en el antebrazo derecho de Dean con un hábil movimiento de Yamigiri, y la daga del joven salió volando a veinte metros de la posición del muchacho. Sin perder el tiempo se movió hacia Shirohime y, activando su haki de armamento básico en su puño izquierdo, le dio un puñetazo el estómago.
-Bien, ahora mostradme que podéis hacer, uno desarmado, y la otra recibiendo daño cuando no es lo habitual... Mostradme como sois ante las adversidades... Superad vuestros límites, aquí y ahora...
No quería ser muy duro con ellos, pero tenían que forjar voluntades de hierro para sobrevivir en el Nuevo Mundo.
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