12-07-2026, 06:37 AM
Kagura hablaba con uso de razón, pues el gigante solo tenia como objetivo un solo lugar en especifico en todo Baterilla, el único que le había otorgado la seguridad y espacio que el necesitaba, ese era el bosque, específicamente aquel tras de la base de la marina… claramente eran dos aspectos clave los que siempre le “hacían” regresar, primordialmente que estaba cerca de la base pero segundo y básicamente lo más importante… él había llamado a ese lago, a ese espacio dentro del bosque, su HOGAR.
Las palabras vinieron y se fueron, eran lanzadas contra el gigante, pero el, a fin a su humanidad “sorda”, no comprendía lo que se le extendía y por ello, por ese simple sentimiento, lo que más le parecía correcto era hacer lo que el quería, lo cual, para duda de nadie, era luchar contra Kagura.
Habían llegado al lago y se abría atravesado el bosque, si Nyx observaba a la derecha, notaria que a metros… se veía la base de la marina, básicamente seria un alivio si es que necesitase de algo para la atención médica, pero… el gigante poco entendería, solamente se frenaría sonreiría y con un gran suspiro anunciaría la llegada… miro a los que tendría presos en su palma, pero ya no había más que dejarlos… el gigante opto por la posición de cuclillas y bajando con cierta velocidad vertiginosa para los pasajeros, con amabilidad los dejo en el pasto cercano a sus pies… por fin, estaban en tierra firme… pero, Kagura… estaba ¿dormida? La mirada del gigante fue de curiosidad.
Ahora, un grupo de personas… que bien Alex no conocía, Nyx, Kyo, Kagura, Jesse y Viatrix estarían frente a él, en la seguridad del suelo… el gigante se dejo caer hacia atrás, en una clara acción de “sentarse”, solo que seguramente a ojos de los pequeños humanos, aquel movimiento habría sido bestial… el dedo índice del gigante se ergio, con este, adelanto la derecha y como si fuera un cachorro sin vida… el cual claramente habría sido culpa del que lo picaba… con delicadeza comenzaría a tocar a Kagura, como cuando una madre mueve a sus hijos dormidos para despertarlos de la mejor y más amable manera.
No era cruel, no era tosco, no era vil… solo era genuinamente un monstruo enorme que no entendia la situación y que, de hecho, no aportaba nada mas que caos a la ecuación.
El gigante pensaría ¿Qué más uno necesita para despertar? Quizá… solo quizá, el joven retraería aquel dedo índice con el que deliberadamente contacto con la que el deseaba ser amigo y miro al agua, un mar que realmente era un rio del cual la ciudad toma bastante agua potable… era pura, era de manantial dirían algunos y con aquel ideal curatorio, extendió la mano derecha la cual si alcanzaba aquello… la sumergió y tomo agua con que, si aquella palma fuese una cucharita.
Elevo aquella palma que si bien, no llevaba tanta agua… para le gigante, para los pequeños humanos, seria como un diluvio… pero ahí termino, el gigante solo observaba incauto de procesar lo que estaba a punto de ocurrir…
Las palabras vinieron y se fueron, eran lanzadas contra el gigante, pero el, a fin a su humanidad “sorda”, no comprendía lo que se le extendía y por ello, por ese simple sentimiento, lo que más le parecía correcto era hacer lo que el quería, lo cual, para duda de nadie, era luchar contra Kagura.
Habían llegado al lago y se abría atravesado el bosque, si Nyx observaba a la derecha, notaria que a metros… se veía la base de la marina, básicamente seria un alivio si es que necesitase de algo para la atención médica, pero… el gigante poco entendería, solamente se frenaría sonreiría y con un gran suspiro anunciaría la llegada… miro a los que tendría presos en su palma, pero ya no había más que dejarlos… el gigante opto por la posición de cuclillas y bajando con cierta velocidad vertiginosa para los pasajeros, con amabilidad los dejo en el pasto cercano a sus pies… por fin, estaban en tierra firme… pero, Kagura… estaba ¿dormida? La mirada del gigante fue de curiosidad.
Ahora, un grupo de personas… que bien Alex no conocía, Nyx, Kyo, Kagura, Jesse y Viatrix estarían frente a él, en la seguridad del suelo… el gigante se dejo caer hacia atrás, en una clara acción de “sentarse”, solo que seguramente a ojos de los pequeños humanos, aquel movimiento habría sido bestial… el dedo índice del gigante se ergio, con este, adelanto la derecha y como si fuera un cachorro sin vida… el cual claramente habría sido culpa del que lo picaba… con delicadeza comenzaría a tocar a Kagura, como cuando una madre mueve a sus hijos dormidos para despertarlos de la mejor y más amable manera.
No era cruel, no era tosco, no era vil… solo era genuinamente un monstruo enorme que no entendia la situación y que, de hecho, no aportaba nada mas que caos a la ecuación.
El gigante pensaría ¿Qué más uno necesita para despertar? Quizá… solo quizá, el joven retraería aquel dedo índice con el que deliberadamente contacto con la que el deseaba ser amigo y miro al agua, un mar que realmente era un rio del cual la ciudad toma bastante agua potable… era pura, era de manantial dirían algunos y con aquel ideal curatorio, extendió la mano derecha la cual si alcanzaba aquello… la sumergió y tomo agua con que, si aquella palma fuese una cucharita.
Elevo aquella palma que si bien, no llevaba tanta agua… para le gigante, para los pequeños humanos, seria como un diluvio… pero ahí termino, el gigante solo observaba incauto de procesar lo que estaba a punto de ocurrir…
Resumen
