[personajeinvalido=3941]
Que fiera la competencia entre aquellos que golpean con fuerza. Lo más impactante fue el resultado de la misma. Agradecí en silencio que Hyákinthos a quien ahora llamaré Yakinthos -por que es como suena en mi cabeza- no que quedara eliminado. Esta ronda seguiremos acumulando puntos. Cuando el dirigente comenzó a explicar la siguiente prueba sabía que era nuestro momento. Esperé a que nuestro amigo de cabellos rosados regresara con nosotros. Me erecta su sola presencia tanto que se me nota el paquete, igual que en todo momento desde que llegué aquí arriba.
— Chicos, está es la mía. Confíen en él grandote, yo puedo llevarnos a la siguiente ronda. — Fuí cuidadoso, muy cuidadoso con mis compañeros minks al hacerse pequeño. No quería herirlos menos que se tropezaron conmigo y mi enorme polla que bastante dificultades me daban al tener su presencia imposible de disimular. Los chicos mink y nuestro compañero humano puede que estuvieran complicados conmigo y mis repetitivos cambios de tamaño. Ahora bajando hasta a mi altura base, que es bastante para los humanos más silvestres, aun para otras razas mink y gyojin que he conocido mi altura que es baja para mi raza es alta o promedio para ellos. Aquí resaltaba que yo era un enano en mi raza. — Si hay algo que creo que soy algo veloz. — Fuí conciso, aunque ahora que no veía más a la araña sentía que mi voluntad era lo suficientemente fuerte para no verse mellada.
Mi confianza creció, como mi erección. Puse mi mano en forma de puño para chocar con el hombre más hermoso de mi equipo, después de mi. — Guapetón, ten por seguro que vamos a seguir sumando puntos, cuenta conmigo. — No esperaba que él, chocara de puños conmigo, ni siquiera me recordaba y eso no me afectó, pero somos equipo ahora mismo. Él podría mostrar un poco de compañerismo con este negro zirconio, chocolate seductor, noche pasión.
Igual y mis palabras y mi hermosa canción esperaba que hubiera llegado a su corazón, aunque sigo sin recordar del todo, cuando lo conocí. Osea, recuerdo haber dormido con un chico de cabellos rosados, pero ese chico era más débil que yo, lo había sometido en mi cama y lo había hecho gemir. Este muchacho no solo era de los más fuertes, había sido capaz de no quedar de último. ¿Entonces está en el top 6? ¿Top 8? De todos los equipos estar entre los 8 más fuertes, es una envidia.
Comprendí de la explicación. Tenía que pasar por donde marcaba la línea que medía mi velocidad. Pensaba: “Soy veloz, velocidad, ese es mi elemento. Imagina el objetivo. Concéntrate. Velocidad. Soy veloz. Un ganador, un montón de perdedores; yo desayuno perdedores... Rayos que maldito calor del diablo, con razón la gente anda tan azarosa, y que bien que lo hace el dirigente para mantenerlos contentos.” Las personas antes de mi habían hecho un excelente desempeño y esperaba de alguna manera alcanzalos. Que mi presencia pudiera hacerle de rival digno al gran Kurovongola que sin lugar a dudas hasta ahora era el más veloz. Me até el cabello para estar más que claro que me lo estaba tomando enserio, de la misma manera saqué mi mochila especial que me habían regalado en isla Karate, la mujer de la voz del denden mushi que me había llamado en el pasado y luego no había llamado más.
Para marcar el punto de salida agarré algo de carrerilla con el vuelo. Aunque el mareo me jugaba en contra podía ver claramente por dónde tenía que pasar por mi sentido agudizado de la vista. Tenía claro, mi vuelo.
No te detengas. No te guardes nada, no des oportunidad a que te alcancen. Mi cualidad lunarian había cambiado, ya mi fuego no era visible, pero es cuando más lo sentía en mi interior. Una mirada cargada de determinación, había escuchado lo suficiente. En mi vuelo y el fuego de mi corazón, me aceleraba hacia la meta y a la distancia correcta menor a quince metros mis alas se alzaron de una manera especial para hacer un acelerón aéreo. Fijando como objetivo cruzar la meta con la mayor de mis velocidades. Ejecutando mi espolón de gallo, para patear una vez hubiese cruzado la meta.
Una patada que había levantado el polvo tras mi demostración de velocidad en maniobras ofensivas. Esta técnica me ha salido tan mal tantas veces que esperaba ahora me permitiera destacar de manera positiva y demostrar que podía sumarme como entre los destacados de las mejores maneras esta ronda. Claro que luego fuí por mis cosas para recogerlas y regresar con los muchachones del equipo.
Que fiera la competencia entre aquellos que golpean con fuerza. Lo más impactante fue el resultado de la misma. Agradecí en silencio que Hyákinthos a quien ahora llamaré Yakinthos -por que es como suena en mi cabeza- no que quedara eliminado. Esta ronda seguiremos acumulando puntos. Cuando el dirigente comenzó a explicar la siguiente prueba sabía que era nuestro momento. Esperé a que nuestro amigo de cabellos rosados regresara con nosotros. Me erecta su sola presencia tanto que se me nota el paquete, igual que en todo momento desde que llegué aquí arriba.
— Chicos, está es la mía. Confíen en él grandote, yo puedo llevarnos a la siguiente ronda. — Fuí cuidadoso, muy cuidadoso con mis compañeros minks al hacerse pequeño. No quería herirlos menos que se tropezaron conmigo y mi enorme polla que bastante dificultades me daban al tener su presencia imposible de disimular. Los chicos mink y nuestro compañero humano puede que estuvieran complicados conmigo y mis repetitivos cambios de tamaño. Ahora bajando hasta a mi altura base, que es bastante para los humanos más silvestres, aun para otras razas mink y gyojin que he conocido mi altura que es baja para mi raza es alta o promedio para ellos. Aquí resaltaba que yo era un enano en mi raza. — Si hay algo que creo que soy algo veloz. — Fuí conciso, aunque ahora que no veía más a la araña sentía que mi voluntad era lo suficientemente fuerte para no verse mellada.
Mi confianza creció, como mi erección. Puse mi mano en forma de puño para chocar con el hombre más hermoso de mi equipo, después de mi. — Guapetón, ten por seguro que vamos a seguir sumando puntos, cuenta conmigo. — No esperaba que él, chocara de puños conmigo, ni siquiera me recordaba y eso no me afectó, pero somos equipo ahora mismo. Él podría mostrar un poco de compañerismo con este negro zirconio, chocolate seductor, noche pasión.
Igual y mis palabras y mi hermosa canción esperaba que hubiera llegado a su corazón, aunque sigo sin recordar del todo, cuando lo conocí. Osea, recuerdo haber dormido con un chico de cabellos rosados, pero ese chico era más débil que yo, lo había sometido en mi cama y lo había hecho gemir. Este muchacho no solo era de los más fuertes, había sido capaz de no quedar de último. ¿Entonces está en el top 6? ¿Top 8? De todos los equipos estar entre los 8 más fuertes, es una envidia.
Comprendí de la explicación. Tenía que pasar por donde marcaba la línea que medía mi velocidad. Pensaba: “Soy veloz, velocidad, ese es mi elemento. Imagina el objetivo. Concéntrate. Velocidad. Soy veloz. Un ganador, un montón de perdedores; yo desayuno perdedores... Rayos que maldito calor del diablo, con razón la gente anda tan azarosa, y que bien que lo hace el dirigente para mantenerlos contentos.” Las personas antes de mi habían hecho un excelente desempeño y esperaba de alguna manera alcanzalos. Que mi presencia pudiera hacerle de rival digno al gran Kurovongola que sin lugar a dudas hasta ahora era el más veloz. Me até el cabello para estar más que claro que me lo estaba tomando enserio, de la misma manera saqué mi mochila especial que me habían regalado en isla Karate, la mujer de la voz del denden mushi que me había llamado en el pasado y luego no había llamado más.
Para marcar el punto de salida agarré algo de carrerilla con el vuelo. Aunque el mareo me jugaba en contra podía ver claramente por dónde tenía que pasar por mi sentido agudizado de la vista. Tenía claro, mi vuelo.
i'm mr Fahrenheit
![[Imagen: XWmJiQh.png]](https://i.imgur.com/XWmJiQh.png)
No te detengas. No te guardes nada, no des oportunidad a que te alcancen. Mi cualidad lunarian había cambiado, ya mi fuego no era visible, pero es cuando más lo sentía en mi interior. Una mirada cargada de determinación, había escuchado lo suficiente. En mi vuelo y el fuego de mi corazón, me aceleraba hacia la meta y a la distancia correcta menor a quince metros mis alas se alzaron de una manera especial para hacer un acelerón aéreo. Fijando como objetivo cruzar la meta con la mayor de mis velocidades. Ejecutando mi espolón de gallo, para patear una vez hubiese cruzado la meta.
Una patada que había levantado el polvo tras mi demostración de velocidad en maniobras ofensivas. Esta técnica me ha salido tan mal tantas veces que esperaba ahora me permitiera destacar de manera positiva y demostrar que podía sumarme como entre los destacados de las mejores maneras esta ronda. Claro que luego fuí por mis cosas para recogerlas y regresar con los muchachones del equipo.
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