[Aventura T2 - Presente Absoluto] - "Piel Azul" Glatus
#61
Situación de Alzeid

Cuando el andrógino le dijo que estaba dispuesto a cooperar, tras la falsa rendición de Aimi, la vicecapitana se sintió completamente aliviada, parecía que su plan podía salir bien, ahora sólo quedaba pillarle con la guardia baja para, agarrar las pistolas colocadas debajo de sus rodillas y acabar con la vida de su enemigo, fácil, ¿verdad?

Sin embargo, a veces la vida no era tan fácil, y motivo de esto era que, en fracciones de segundos, tras una carcajada del peliazul, el mismo, aprovechando que Aimi tenía ambos brazos levantados, le realizó el mismo tajo que le había hecho segundos antes. Otra vez esos malditos brazos afilados, debía ser fruto de una Akuma no Mi, no cabía ninguna duda. El mismo dolor infernal volvió a recorrer cada nervio de su cuerpo, ¿qué le pasaba a aquel tipo? ¿No había accedido a hablar? ¿O es que estaba más ido de la cabeza que la propia Aimi?

El espadachín comenzó a hablar algo que resultaba ininteligible. Su cabeza estaba en otro lado, recordando el momento en el que se unió a la banda de Glatus, hace más de dos años atrás en el Reino de Ballywood. Con una vida llena de miseria, robos, crímenes y engaños, se podría decir que cada día que ella vivía, era como si fuera el último. Pero, entonces, el que sería su actual capitán la encontró, no sólo dándole un cobijo y protección, sino también dándole una verdadera razón por la que seguir luchando, convertir a Glatus en el hombre más influyente y con la red de información disponible de todo el globo. La verdad, que nunca llegó a entender el ansías de Glatus por querer tener toda la información del mundo disponible en la palma de su mano, pero por aquel hombre, Aimi estaba dispuesta a dar su vida.

Mientras esos pensamientos rondaban por su cabeza, una patada del enemigo golpeó su cabeza, haciendo que perdiera lo poco que le quedaba de consciencia.- Lo siento Glatus, parece que te he fallado... Por favor, sálvate, gracias por todo.- Se dijo así mismo Aimi, cayendo, inevitablemente inconsciente al suelo, al igual que sus otros diez esbirros mientras su enemigo, casi ileso, se mantenía en pie altanero y con aire burlesco, a la vez que inspirado por crear su nueva religión.

Situación de Daryl

Hund había conseguido sumergirse en el lago exitosamente. Aunque siguiera sintiendo el dolor y sus músculos entumecidos, fruto de la exposición de las esporas.- ESE MAGDITO MONSIEUR... ¿CÓMO SE ATEGVE A ATACAG A MONSIEUR HUND?.- Pensaba el gyojin mientras sacaba sus cabeza del agua momentáneamente del agua para buscar la ubicación del espadachín. Hund deseaba de todo corazón que el hombre fornido hubiera cometido la imprudencia de acercarse lo suficiente a la orilla como para lanzarse a por él pero, para su desgracia, había sido lo suficientemente inteligente como para alejarse unos dos metros del lago.- ¡SACRE BLEU! ¡QUÉ DOLOG DE HUEVÓS!

Ahora mismo, la piraña del amor, se encontraba en una verdadera encrucijada, ¿sumergirse y esperar a que se pasara el efecto de las esporas o que, en su defecto, su enemigo se confiara y se acercara al lago? Parecía la opción más segura, pero ¿y si el sujeto se retiraba, iba a por Aimi y le hacía lo mismo que a Sadine? No se lo perdonaría jamás. Con la sangre hirviéndole de sólo pensarlo, nadó hasta lo más profundo del lago y, a alta velocidad, comenzó a nadar hasta la superficie del lago, en dirección a donde había oteado al espadachín.- TE VAS A ENTEGAG, MALDITÓ CHIEN- A gran velocidad, salió disparado del lago y, aún así, su enemigo se encontraba demasiado lejos como para poder impactar en él, quedándose a tres metros de él.

Sin embargo, con su cuerpo empapado, aprovechó las gotas de su palma de la mano derecha para realizar otro poderoso disparo de agua.- SALUT DE NUEVO, MON AMI ASESINO DE MADAME- Dijo aguantándose las ganas de toser por el polvo que había en el ambiente. Fuera como fuere, Hund no tenía intención de huir. Ya sea con su muerte o con la de su enemigo, su pelea acabaría allí y ahora.

Situación de Irina, Ikirami y Jude
La arremetida del martillo de Glatus contaba con la fuerza suficiente como para noquear a un oso pardo de un solo golpe y, esperaba que sucediera lo mismo con las dos mujeres, claro está, si les llegaba a dar pues lograron esquivar, con absoluta facilidad, el ataque del pirata.- Tch, se nota que estoy algo deteriorado.- Paró en seco su martillo, buscando realizar otra ofensiva, esta vez debía ser más veloz, más mortal.

Sin embargo, de repente, algo, con una especie de textura viscosa, calló encima de él, rodeando su cuello. Cuando escuchó la voz de su asaltante, supo de inmediato que se trataba de la agente Irina. La presión que ejercían sus piernas en el cuello y brazo de Glatus era tal que le costaba respirar y moverse, hasta tal punto que su martillo cayó de sus manos, al no contar con la fuerza suficiente para agarrarlo con una solo.- Gwahahaha... No... De-dejas... De sorprenderme... Hija.- Decía con completa admiración, y dificultad, hacia la agente. Que se desvaneciera y aprovechara el momento exacto para asediar al pirata, decía muchísimo de las capacidades analíticas y asesinas de su, desafortunadamente, enemiga. Si tan solo hubiera estado del mismo bando.

Por si no fuera suficiente, un destello, proveniente de Irina, desnuda y nuevamente transformada, deslumbró parte de la sala y, más importante, dejó cegado momentáneamente al pirata. Seguidamente, la agente usó todo el peso de su monstruoso cuerpo para dejarse caer, junto a Glatus, tumbándolo en el suelo de espaldas. Pudo sentir durante escasos segundos como Irina se cambiaba de posición y, cuando abrió los ojos, pudo verla situada encima de su pecho, ejerciendo presión con sus piernas en las costillas y cintura del pirata y reteniendo sus muñecas con las manos del axolote. También sintió un cosquilleo en su zona testicular que le hizo sentir algo de pavor, seguido de un poderoso pisotón en sus pies que le hizo ver las estrellas. Era la semigigante, que hizo un intento de sermón de no menospreciar a las mujeres, aunque lo cierto es que él en ningún momento las había subestimado.- Así que hasta aquí llegué, ¿eh? ¿Hasta aquí toda mi ambición por controlar toda la información del vasto océano? Puede que, un hombre como yo, nunca tuviera salvación, gwahahaha..- Pensaba mientras comenzaba a toser sangre. A pesar de que Glatus estaba en la peor de las situaciones posibles, volvió a mostrarse impasible pero, esta vez, como si hubiera aceptado su destino que, quizás, estaba ya escrito incluso antes de que conociera a ese trío- GWAHAHAHA, por supuesto que no eres como los demás, agente Irina, tú ganas, no, vosotras ganáis.- Volvió a toser, pero esta vez se trataba de un tos normal y seca.- Si vida llega a su fin de este modo, me alegro que haya sido por alguien como vosotras y no por una estúpida enfermedad GWAHAHAHA.-

Pero, justo después de las palabras del pirata, un sonido invadió la escena, uno que os podía ser bastante peculiar.- PURU PURU PURU... PURU PURU PURU... PURU PURU PURU... PURU PURU PURU...- Se trataba del Den Den Mushi que estaba situado encima de la caja grande del fondo, alguien estaba llamando, ¿de quién se trataría?

RESUMEN DEL TURNO

INFO BÉLICA



PERSONAJES


INFO DEL NARRADOR
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RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] - "Piel Azul" Glatus - por Kevin Fojobs - 05-12-2023, 11:14 AM

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