27-07-2026, 09:00 PM
Los participantes provienen de este tema.
Aquí se desarrollará la "Prueba de Combate (Semifinales)"
Aquí se desarrollará la "Prueba de Combate (Semifinales)"
Todos los participantes, por favor, postead a continuación vuestra aportación a la prueba. Recordad usar el comando [ personaje=3941 ], sin espacios
Durante la primera media hora de descanso, un grupo de veinte Birkanianos, Skypiean, e incluso algún Lunarian con la voluntad de querer cooperar - ¿os hemos dicho ya que Shandora es un lugar de paz y armonía? -, llevando consigo varios carros con cargamentos de materiales, que utilizaron para construir un carpa que que abarcaba los tres cubículos centrales, alzando cuatro postes grandes de madera, cilíndricos, de diez metros de alto y uno de diámetro. Sobre ellos, una carpa con techo triangular conformada por telas de color amarillo regio, que caía por la parte trasera, hacia el acantilado, dejando sólo descubierta la parte frontal y los lados de este de cara a la pista. Lo montaron todo sobre mi propia cabeza mientras descansaba mi voz y mi cuerpo, y para cuando hubieron terminado salí de aquella carpa para ir calentando mi voz mediante ejercicios que me hacía repetir todas las vocales con distintos tonos. No había instrumento más importante para un locutor que su propia voz. Mientras tanto introducían el trono y los asientos de los acompañantes a ambos lados. Un gran trono de mármol blanco, tallado en una sola pieza y con adornos e incrustaciones de oro y que tuvieran que cargar diez de aquellos veinte hombres para poder colocar en el centro de aquella construcción. A sus lados separados por un metro de distancia estaban dos tronos de madera completamente negra y con incrustaciones doradas, que cargaron cada uno de ellos cinco de la mano de obra voluntaria restante. De los carros descargaron dos mesas que colocaron a los laterales de la carpa, y las cubrieron con telas del mismo color que la carpa, sirviendo sobre ellas una vajilla preciosa y fuentes de diversas comidas, como frutas, carnes y pescados, y bebidas de tonos morados y dorados. Todo un despliegue de lujo y buen gusto.
Después de que terminarán de colocar la pequeña e improvisada estancia, ¡llegaba el turno de que tocara su música magistral la banda venida desde el Mar Azul, The Cupids! Sin embargo, junto a la banda de música, pareció unirse… ¡Una de las participantes! ¡La artista Miyori que quedó tercera en la Prueba de Certeza! Ese armonía que emanaba de su violín… ¡Era una total y absoluta delicia! ¡Cuánto amor por la música! ¡Qué pasión! ¡Era simplemente encantadora! Podía sentir como todo el público aclamaba tanto el nombre de la mujer pelinaranja además del de Dona y el grupo musical.
¡Pero aquello no era todo! Tal parecía que la pasión que se estaba desbordando en la arena hizo que otra de las participantes - de las primeras en ser eliminada - saliera también a compartir con nosotros su devoción por este arte, ¡y vaya manera de tocar! ¡Qué bárbaro! ¡Cuánta agresividad! ¡Me encanta! Maki D. Zen’in, ¡tu música resplandece incluso más que tu calva! ¡Maravilloso! ¡Hasta The Cupids parecía querer adaptarse al estilo que cantaba la capitana de los piratas Valar, ¡se acababa de robar el show! Si me lo hacen a mí estaría rabiando de furia… Pero como se lo han hecho a otro, ¡simplemente diré que me encanta!
Tras aquello, el concierto daría por finalizado, y del mismo modo, los preparativos para dar paso a las semifinales estarían a punto de finiquitarse. Los operarios que estaban trabajando en montar la carpa, terminaron de colocar varios barriles vacíos y otro pequeño grupo se acercó para llevarse los carros y la utilería sobrante, y para cuando terminaron, se colocaron en una posición particular, permaneciendo de pie a cada lado de la carpa, por el exterior de la misma. Dos filas de cinco personas a cada lado de esta, de arriba a abajo en orientación a la arena, y colocadas en paralelo, permaneciendo estáticos y aguardando el momento concreto para servir o ser de utilidad. Para aquel entonces yo ya estaba sentado en el trono de la derecha, y los Custodios se habían desplazado hasta formar los vértices de un pentágono con sus posiciones sobre la arena, preparados para proteger al público o intervenir si la violencia se salía de control. En el lapso de aquel tiempo, distintos participantes se acercaron a mi para notificarme los elegidos de cada uno de los equipos para participar en las pruebas... así que con ello, todo estaba a punto y la hora se acercaba. Carraspeé la voz, me incorporé de nuevo, me alisé la ropa y me recoloqué la máscara - que había levantado discretamente para poder beber con pajita - antes de dirigirme fuera de la carpa, empuñado de nuevo mi arma más poderosa, un arma que debería ser considerada como una “guapa mono” de esas, ¡sabéis a qué me refiero!: El Den Den Micro.
— ¡Lamento la espera, damas y caballeros! ¿Me habéis echado de menos? — dije saliendo de la carpa, posicionando mi mano derecha hacia mi oreja derecha, haciendo un ademán de estar escuchando, recibiendo en ese momento el calor y amor incondicional de todos mis espectadoras, con una estruendosa afirmación. — ¡Yo también os he echado de menos, damas y caballeros! ¡No por nada sois mi combustible! ¡Aquello que me da energías para poder hacer lo que más amo! ¡Hya hya hya! — solté una carcajada, al mismo tiempo que se escuchaba un “awwwwww” generalizado por nuestros queridos oyentes. Ellos me amaban, pero no tanto como yo les amaban a todos ellos.— Sin más preámbulos… !La arena está lisa! ¡Los participantes preparados! ¡Los Custodios en posición! ¡Y nuestros queridos voluntarios han terminado de montar la carpa real! — alcé ambas manos al cielo a la par — ¡Permítanme dar comienzo a la segunda fase de los Juegos de Zarutsuki! ¡Looooos combates de la Arenaaaaaaaa! — y el griterío de nuevo estalló. El júbilo del pueblo del cielo era increíble. La sangre de las venas de estas gentes era ardiente como el mismo sol, que portaban sobre sus hombros aquellos de las más nobles casas del lugar. El sol, el símbolo de la libertad absoluta que bañaba cada nube y cada vearth de este glorioso imperio. El símbolo del poder de la supremacía celestial — ¡Recuerdo rápidamente las normas! Esto es un combate amistoso por lo que no se permite tratar de aniquilar al enemigo, y serás detenido y reprendido de darse el caso ¡tened cuidado y disfrutad del combate! Por lo demás... ¡no hay normas! Lo que importa es ganar, da igual la forma o el método! Eso sí, tendréis un tiempo predeterminado para derrotar o hacer que vuestros oponentes se rindan. En caso contrario, ¡se tendrán en cuenta los daños causados por un equipo para ver quién se alza ganador del encuentro! — e hice una reverencia mientras todo el pueblo clamaba coreando la palabra "arena" — Comenzaremos con un combate para determinar que equipo es el que pasa a la final. — y me incorporé de nuevo, esbozando una sonrisa bajo mi máscara.— Pero antes de abrir paso al combate, y dada a la relevancia de estos juegos, una persona muy especial vendrá a dar un discurso de apertura. — se empezaron a escuchar murmullos de repente en las gradas, ¡cuánta expectación!— Es alguien que conocéis muy bien, ¡sabéis de quién hablo! ¿Verdad? — Durante dos segundos, reinó el silencio en la arena y en las gradas hasta que, por una especie de consenso común, todos asintieron y afirmaron de manera simultánea.— ¡Eso es, damas y caballeros! ¡Estamos hablando de aquel que captó el interés de nuestro Emperador! ¡Aquel que lleva luchando por los derechos de muchos de los presentes durante más de cinco años! ¡Aquel que ha conseguido parar, en mayor medida, un conflicto que azotaba Shandora hace años atrás! — El sonido de las pisotones que propiciaban los espectadores, llenos de emoción, acompañaban al compás de mis palabras.— ¡Demos una cálida bienvenida a aquel apodado como ‘La Voz de Birka’! — extendí mi mano izquierda hacia el cielo, con mi dedo índice señalando hacia el Sol.— ¡Con todos ustedeeeees… — Y una sombra alada comenzó a proyectarse en el centro del astro rey, la cuál se acercaba cada vez más y más, en dirección a la arena.
— KURAKUUUUUUUU NAATTTAAAAAA —
RESUMEN
