T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos?
#24


Entrar en el túnel que abrió el Panda haciendo gala de sus poderes de akuma no mi fue, en todos los sentidos, un auténtico soplo de aire fresco. Sin mirar atrás dejaron al desdichado del hombre candelabro y se pusieron en marcha. Kisuke estaba seguro de que su amigo volvería al lugar de la bifurcación pero sus sentidos le decían que el oso había decidido ir por el camino más corto. No dijo nada y se limitó a seguirle, atento a lo que su percepción le iba diciendo, puesto que, como debía ser, mantenía el alcance de su haki activo por lo que pudiera pasar, nunca se era demasiado precavido cuando uno se adentraba en una zona desconocida y potencialmente hostil.

"Espero que el Peluche no se tire un pedo en mi cara... bastante mierda hemos olido ya..."

Tras unos treinta minutos, salieron al exterior de nuevo, lo que el antiguo pescador agradeció. Mirando con su aguda vista podía distinguir la estructura del castillo apenas visible frente a la roca que lo respaldaba, sin duda, era un enclave bastante bien escondido, por lo que Kisuke pensó que debía tratarse de un último bastión defensivo para el rey en caso de ser atacados. Sonrió siniestramente al recordar que al antiguo monarca de poco le había servido ante el ataque relámpago comandado por el ejército revolucionario con la ayuda de los habitantes dispuestos a luchar por su libertad. Al final siempre se trataba de eso, el pueblo debe tomar lo que es suyo o algún advenedizo se lo arrebatará. A unos 40 metros de ellos, estaba el "hombre-candado" que había mencionado el tipo de las velas. Pandita comentó entre risas que se había equivocado afortunadamente. Kisuke tardó un momento en entender a qué se refería, pero luego le susurró:

-No me jodas Peluchito... yo pensé que sabías a dónde ibas... kuhahahaha...

La situación era similar a la que ocurría con el hombre de antes, pero aquel tipo podía ser diferente en cuanto a personalidad, y, por otro lado, estaba respaldado por una fortaleza, en teoría con más gente de su "bando", podía dar la voz de alarma o iniciar un ataque coordinado desde el interior con tiradores, por ejemplo. No era una situación sencilla, pero los dos revolucionarios tenían muchas tablas en las luchas en inferioridad numérica y en los asaltos. Panda propuso tratar de intimidar a este tipo también, moviéndose detrás de él a través del suelo y tapándole la boca. Kisuke asintió con un gesto, tenían que tratar de hablar lo menos posible, no fuese a ser que alguien les detectase. En cuanto el úrsido se metió bajo tierra, Kisuke se volvió a transformar por completo en hollín y se desplazó a ras de suelo como si fuese un mantillo negro arrastrado por el viento.

"Veamos que nos tiene que decir el notas este..."

Tras un par de minutos en los que avanzaba lentamente, el mink apareció a la espalda del hombre disfrazado de candado y le tapó la boca con su enorme manaza, mientras le amenazaba. Mientras esto pasaba, el antiguo pescador pensó en el muchachillo que les había pedido ayuda, en el infeliz, que habían dejado inconsciente suplicando por su propia muerte, en las chicas que estaban sufriendo a saber qué atrocidades, y eso hizo hervir la sangre del Comandante, por lo que Kisuke retomó su forma humana a siete metros de los dos con la mano izquierda apoyada en la vaina de Yamigiri, mirando con cara de pocos amigos al hombre, y tratando de sonar lo más autoritario posible, le dijo:

-Soy Kisuke Kageyama, ya debes saber de sobra quien soy, y quien es mi peludo amigo, puto friki, así que deberías saber que vuestro jueguecito se ha terminado-hizo una breve pausa para encenderse un cigarro, mientras hacía brotar una nube de hollín en torno a él como un aura oscura.-Ábrenos la puerta inmediatamente y dinos todo lo que sepas sobre lo que está ocurriendo aquí. No estoy de humor para bromas, la vida de muchas personas está en juego, incluida la tuya, así que ya sabes lo que tienes que hacer...

Acompañó estas palabras de un sutil movimiento de su pulgar sobre la guarda de Yamigiri que aflojó la katana de la vaina, mostrando los primeros centímetros de la pulida hoja de su preciada espada, en una clara amenza hacia el estrafalario hombre que el mink tenía retenido. Esperaba que aquel infeliz colaborase, porque no tenía ninguna intención de terminar con su vida; a no ser que fuese necesario.

información
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 11790 + 0 = 11790
Energia: 8523 - 26 = 8497
Espiritu: 3359 + 0 = 3359


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RE: T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos? - por Kisuke Kageyama - 08-08-2026, 07:58 PM

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