11-12-2023, 04:49 AM
Con todo el alboroto a nuestro alrededor por unos cuantos toros sueltos y con los organizadores intentando poner algo de orden, Sasha nos ofreció unas patatas de los puestos. Agarré un puñado de ellas y sin pensarlo mucho las engullí casi sin masticar. Al final, la mañana estuvo entretenida a pesar de todos esos sinvergüenzas tramposos y embusteros que solo pensaban en el dinero. Pero como decía el dicho, el que siembra vientos, recoge tempestades, por lo que algún mal les vendría pronto. No es que quisiera ser pájaro de mal agüero ni desearles el mal, pero lo auguraba. Tampoco me verían derramando lágrimas si algo les pasaba.
Sasha parecía contenta a pesar de toda la farsa en la que nos vimos envueltos y finalmente se despidió de nosotros. -¡Por supuesto que nos volveremos a ver! No lo dudo- les dije con confianza. -Y estaremos deseando conocer a vuestra tripulación. Me picaba la curiosidad por saber cómo serían los demás de su grupo. Hacer buenas migas entre tripulaciones y disfrutar un poco de lo que este viaje nos tenía guardado siempre era bienvenido. – Vosotros también tenéis que conocer a Yojimbo y a Triana, seguro que os caen de maravilla – miré a Aspros para que confirmara mis palabras. Era una pena que no hayan podido venir a este rodeo y no dejaba de preguntarme en qué andarían metidos más importante que esto.
Garnet decidió marcharse por su cuenta. Aunque resultó un tanto loco, me gustó conocerlo y ver lo familiar que me resultaba su aspecto. Cuando se giró en la distancia, aproveché para despedirme de él con la mano -Ha sido genial, pero nosotros deberíamos buscar a Yojimbo y a Triana. Seguro que están muy preocupados - o al menos en mi cabeza era así. Con el sol en lo alto y satisfecha por un día fructífero, empecé a caminar hacia el pueblo a buen paso hablando con Aspros sin parar.
