[PASADO] Un viaje de ida y vuelta - La gran reunión de los Alas Negras
#1
1 de Primavera del año 18


Mi mano avanzó con rapidez, arrebatando de las garras de un indeseable un pequeño saco de pimientos que tanto ansiaba. Aquel pirata forcejeó durante unos instantes conmigo, pero lo dejé dormidito de un cabezazo, la victoria era mía y el contenido del saco desapareció de la vista de todos.

-¡¡EGHZ MÍO!! -grité con la boca llena justo antes de tragar con esfuerzo un kilo y medio de pimientos.

Los piratas gritaban, saltaban, celebraban y, embriagados por el alcohol, se peleaban por cualquier cosa. Agarré con una mano un barril de cerveza, abrí la tapa superior y le di un trago mientras dejaba a la marabunta de expresidiarios festivos atrás y me disponía a buscar a Aspros. Caminé por la cubierta de aquel gigantesco barco, viendo de pasada a los miembros supervivientes del Equipo Hormiga, menos a la niña repelente, y a mi padre, que, como siempre, era el alma de la fiesta. En cuanto hice contacto visual con Aspros, me acerqué a él y me senté en el suelo a su lado.

-¡A la salud del mejor navegante que conozco, del pirata más fiero de los siete mares, de la Reina de los Okamas y del mejor amigo que se puede tener! ¡A tu salud! -Brindé al aire, dejando caer un poco del contenido del barril al suelo y pegué otro trago. -Consigues todo lo que te propones, ¿eh? -le dije contento mientras empujaba levemente su hombro derecho con mi puño. -No hemos podido hablar con tranquilidad, ha sido todo demasiado… frenético. En fin, quería agradecerte todo esto, ha sido una auténtica temeridad por tu parte, ¡¡KIKIKIKIKI!!

Aspros iba a venir sólo a rescatarme, este tío que tenía delante era la persona más valiente que conocía. Se fue de la tripulación para perseguir un sueño, y dejó una vida ideal para adentrarse en el mismísimo infierno en la tierra e intentar rescatar, sin garantías, a un amigo. Le debía literalmente la vida.

-aSpRoSs… -lloriqueé. -Te… snif te quiero tantísimo… ¡AMIGO! -grité mientras los mocos salían largos como espárragos por mi nariz. Estiré mi brazo derecho y agarré por la cabeza a un pobre desgraciado que paseaba cerca de nosotros, lo acerqué a mi cara y usé su cabeza para limpiarme las lágrimas y los mocos y, finalmente, lo lancé por ahí. -Bueno, ya está bien, ¿qué has estado haciendo todo este tiempo? Ponme al día, si quiero ser Rey de los Piratas tengo que aprender mucho de una auténtica Reina.

Y así estuvimos hablando largo y tendido, hacía muchísimo tiempo que no hablaba con Aspros y cada minuto que pasaba con él era alegría en estado puro.


-UNOS DÍAS MÁS TARDE-



-¡¡TIERRA A LA VISTA!! -gritó uno de los marineros de abordo, a los pocos segundos todos comenzaron a gritar y a prepararse para tocar tierra.

Posé mi pierna derecha en una de las barandas del barco y puse mi mano izquierda sobre mis cejas para cubrirme del sol mientras en el horizonte se veía nuestro destino: Punk Hazard. Ya me habían estado contando las aventuras de los Alas Negras en ese lugar. Llegaron, derrotaron al infame Doctor Utakata, miembro de la Ouka Shichibukai, y reclamaron la isla como su territorio. ¡Estaban completamente locos! ¡Teníamos una isla propia! Y es que era una auténtica locura y daba verdadero vértigo si echábamos la vista atrás. Todo lo que habíamos conseguido era increíble. Y yo era el orgulloso capitán de todos estos valientes marineros.

A los pocos minutos logramos amarrar en el muelle de la isla y lo primero que vi fue una bandera de los Alas Negras ondeando sin descanso. Hacía muchísimo que no veía nuestra bandera.

[Imagen: mYB8kby.png]

Giré la cabeza y miré a Aspros mientras apoyaba mi mano derecha sobre su hombro izquierdo.

-Estamos en casa, amigo.


Aquí el grupo se dividía, los viejos maestros se iban en el navío con el que habíamos llegado y mi padre junto a un grupo enorme de expresidiarios cogían otro barco que había venido a recogerlos. Tras una serie de consejos vitales me despedí de mi padre haciéndole el famoso saludo de la revolución, a mí me parecía ridículo, pero parecía que a él le hacía muchísima ilusión que lo hiciera. Y una vez se fueron quedamos 700 piratas supervivientes que entraban a formar parte de la gran flota de los Alas Negras, todos vestidos aún con eluniforme de la prisión, Aspros y yo. Los piratas fueron entrando a la isla, que ahora era su nuevo hogar, y al fondo del todo quedamos Aspros y yo. Recogí todo el aire que pude mientras generaba catorce bocas distanciadas entre si y grité todo lo fuerte que pude:

-¡¡¡¿¿¿NOS ECHABAIS DE MENOS???!!!

[Imagen: driyOdY.jpeg]
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[PASADO] Un viaje de ida y vuelta - La gran reunión de los Alas Negras - por Yojimbo - 21-08-2026, 12:02 PM

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