13-12-2023, 10:51 PM
Gideon pidió otra jarra de cerveza a la amable señorita y, acto seguido, preguntó a Kevin si le interesaba la poesía o alguna otra disciplina artística. Lo cierto es que, durante toda su vida, ha estado tan ocupado, o bien con sus estudios, o bien con sus numerosos empleos, que nunca había tenido demasiado tiempo como para disfrutar de la vida y, por lo tanto, empaparse de toda clase de obras artísticas. Por no hablar que, por si no era obvio, el oficinista tenía cero vocación para ello.- Ci-ciertamente nunca ha sido lo mío...- Comenzaba a golpear intermitentemente la mesa con los dedos de su mano, estaba algo nervioso.- ¡Pe-pero admiro muchísimo, vuestro trabajo y pasión que sentís los artistas! Cr-creo que se debe tener una gran sensibilidad para hacer grandes obras...- Se estaba yendo por las ramas, y se dio cuenta. Comenzó a balbucear.- ¡Pe-perdón perdón! Me he ido por las ramas, jefa... ¿T-tú qué opinas?
Pero justo cuando Kevin le formuló la pregunta, un ser andrógino, de pelo azul y vestido de negro, se subió al escenario, saludando al público y anunciando que iba a cantar una pequeña pieza musical. Todo esto habría sido normal, si no fuera porque el cantante, estaba cubierto de cicatrices... El pobre Fojobs volvió a tragar saliva. Estaba mal prejuzgar a las personas, pero cuando todo el mundo te ha hundido en la miseria, lo fácil es dudar de absolutamente todo. Y cuantos más elementos amenazantes poseyera el sujeto, peor. Sin embargo, el artista con cicatrices comenzó a cantar y, los pelos de Kevin se erizaron por completo. El espectáculo había sido precioso, ciertamente le había llegado al alma, así que, sin pensárselo dos veces, ojiplático cuando terminó de cantar aplaudió al artista.- ¿H-has escuchado lo mismo que yo, jefa?- Estaba completamente absorto, aunque el trance le duró poco cuando vio que, el peliazul, conocía al dúo intimidante de la mesa de al lado, pasando a ser un trío intimidante. Pero, lo peor de todo, fue cuando el cantante se aproximó a los cazarrecompensas, preguntando si se conocían de algo y si querían una firma del artista. ¿Qué debía hacer ahora? ¿Se trataba de una amenaza? ¿ACASO ERAN PIRATAS? - Calma Kevin, no tienes ni idea de quiénes son... Si fueran piratas tendrían recompensa y las habrías visto en el periódico, eso es... Expira... Inspira... Expira... Inspira... Eso es, eso es...- Pensaba mientras escuchaba de parte de la pelirroja como se dirigía a Kevin como "perro", cosa con la que, realmente, el joven estaba de acuerdo, ¡y de hecho le gustaba! Para lo bueno y lo malo, él era un fiel mandado. Miró primero a Gideon, expresándole, con el gesto de su cara, que se calmara, aunque ahí el único al borde de un ataque de ansiedad era él. Instantáneamente, miró a la cara del sujeto parcheado, daba canguelo, de verdad- M-me temo que no... ¿Se-señorito?... Aun-aunque me ha encantado tu actuación, ¡ha-ha estado genial!
Y justamente, como si no fueran pocos, parió la abuela, pues, una persona, completamente intrusiva, se apalancó en una de las sillas que estaban vacías en la mesa, posando sus pies encima de la misma. Era una chica, de cabello de color azul, también, con dos coletas que se elevaban sobre su cabeza. Llevaba un estilo algo informal, pero moderno y, lo más importante, ¿tenía un rifle? Su comportamiento le recordaba a los típicos abusones que alguna vez se habían aprovechado de él. Inevitablemente para él, el tembleque de su ojo izquierdo volvió a manifestarse ¿Dónde estaba la jarra de cerveza que había pedido? Con la cerveza que portaba la chica, brindó "por la poesía" para, acto seguido, recriminarle a Gideon que dejara de fumar y a Kevin que espabilara, que estaba siendo un soso y, por si fuera poco, una mesa voladora, pateada por la pelirroja de mirada penetrante, aterrizó sobre ellos. La respiración de Kevin se volvió pesada y repetida, su pulso se vio acelerado y la vista comenzó a nublarse, ¡joder! Estaba sufriendo un ataque de ansiedad. Él solo quería desconectar de la vida de mierda que estaba teniendo, pensaba que salir a dar un paseo con Gideon y ver un recital de poesía le podría calmar. Pero entonces, ¿qué hacían ellos ahí? Y peor aún, ¿por qué siempre se dejaba ningunear por ese tipo de personas?
La camarera pasando por su lado con sus jarras de cerveza hizo que saliera de su bucle mental. Con o sin ayuda de sus acompañantes, apartó la mesa que le habían tirado encima y se levantó. Instantáneamente, agarró la jarra por la asa y, de un sólo trago se la bebió entera, tosiendo fuertemente al acabar de beber.- Por la poesía Pidió otra a la camarera, antes de que se fuera. Justo después, agarró la mesa y la volvió a poner donde estaban sentados la pelirroja y el fortachón. Sólo esperaba que Gideon no iniciara ninguna pelea, esa gente parecía dura de verdad. Nerviosamente, sonrió hacia la chica.- Cu-cuidado, señorita, aún quedan varias actuaciones, a-a ver si nos vamos a quedar sin local je... je.- A lo mejor entablar conversación con la mujer había sentenciado la vida de Kevin, pero quizás, y sólo quizás, ya se le había subido un poquito el alcohol a Kevin.
Pero justo cuando Kevin le formuló la pregunta, un ser andrógino, de pelo azul y vestido de negro, se subió al escenario, saludando al público y anunciando que iba a cantar una pequeña pieza musical. Todo esto habría sido normal, si no fuera porque el cantante, estaba cubierto de cicatrices... El pobre Fojobs volvió a tragar saliva. Estaba mal prejuzgar a las personas, pero cuando todo el mundo te ha hundido en la miseria, lo fácil es dudar de absolutamente todo. Y cuantos más elementos amenazantes poseyera el sujeto, peor. Sin embargo, el artista con cicatrices comenzó a cantar y, los pelos de Kevin se erizaron por completo. El espectáculo había sido precioso, ciertamente le había llegado al alma, así que, sin pensárselo dos veces, ojiplático cuando terminó de cantar aplaudió al artista.- ¿H-has escuchado lo mismo que yo, jefa?- Estaba completamente absorto, aunque el trance le duró poco cuando vio que, el peliazul, conocía al dúo intimidante de la mesa de al lado, pasando a ser un trío intimidante. Pero, lo peor de todo, fue cuando el cantante se aproximó a los cazarrecompensas, preguntando si se conocían de algo y si querían una firma del artista. ¿Qué debía hacer ahora? ¿Se trataba de una amenaza? ¿ACASO ERAN PIRATAS? - Calma Kevin, no tienes ni idea de quiénes son... Si fueran piratas tendrían recompensa y las habrías visto en el periódico, eso es... Expira... Inspira... Expira... Inspira... Eso es, eso es...- Pensaba mientras escuchaba de parte de la pelirroja como se dirigía a Kevin como "perro", cosa con la que, realmente, el joven estaba de acuerdo, ¡y de hecho le gustaba! Para lo bueno y lo malo, él era un fiel mandado. Miró primero a Gideon, expresándole, con el gesto de su cara, que se calmara, aunque ahí el único al borde de un ataque de ansiedad era él. Instantáneamente, miró a la cara del sujeto parcheado, daba canguelo, de verdad- M-me temo que no... ¿Se-señorito?... Aun-aunque me ha encantado tu actuación, ¡ha-ha estado genial!
Y justamente, como si no fueran pocos, parió la abuela, pues, una persona, completamente intrusiva, se apalancó en una de las sillas que estaban vacías en la mesa, posando sus pies encima de la misma. Era una chica, de cabello de color azul, también, con dos coletas que se elevaban sobre su cabeza. Llevaba un estilo algo informal, pero moderno y, lo más importante, ¿tenía un rifle? Su comportamiento le recordaba a los típicos abusones que alguna vez se habían aprovechado de él. Inevitablemente para él, el tembleque de su ojo izquierdo volvió a manifestarse ¿Dónde estaba la jarra de cerveza que había pedido? Con la cerveza que portaba la chica, brindó "por la poesía" para, acto seguido, recriminarle a Gideon que dejara de fumar y a Kevin que espabilara, que estaba siendo un soso y, por si fuera poco, una mesa voladora, pateada por la pelirroja de mirada penetrante, aterrizó sobre ellos. La respiración de Kevin se volvió pesada y repetida, su pulso se vio acelerado y la vista comenzó a nublarse, ¡joder! Estaba sufriendo un ataque de ansiedad. Él solo quería desconectar de la vida de mierda que estaba teniendo, pensaba que salir a dar un paseo con Gideon y ver un recital de poesía le podría calmar. Pero entonces, ¿qué hacían ellos ahí? Y peor aún, ¿por qué siempre se dejaba ningunear por ese tipo de personas?
La camarera pasando por su lado con sus jarras de cerveza hizo que saliera de su bucle mental. Con o sin ayuda de sus acompañantes, apartó la mesa que le habían tirado encima y se levantó. Instantáneamente, agarró la jarra por la asa y, de un sólo trago se la bebió entera, tosiendo fuertemente al acabar de beber.- Por la poesía Pidió otra a la camarera, antes de que se fuera. Justo después, agarró la mesa y la volvió a poner donde estaban sentados la pelirroja y el fortachón. Sólo esperaba que Gideon no iniciara ninguna pelea, esa gente parecía dura de verdad. Nerviosamente, sonrió hacia la chica.- Cu-cuidado, señorita, aún quedan varias actuaciones, a-a ver si nos vamos a quedar sin local je... je.- A lo mejor entablar conversación con la mujer había sentenciado la vida de Kevin, pero quizás, y sólo quizás, ya se le había subido un poquito el alcohol a Kevin.
RESUMEN DEL TURNO
KARMA
