21-09-2026, 04:59 PM
(Última modificación: 21-09-2026, 07:18 PM por Kisuke Kageyama.
Razón: corregir un error en el off
)
El barco atracó en el muelle, y Kisuke, activando su kenbunshoku básico en un radio de 100 metros, pudo detectar tres grandes presencias en la cubierta del barco, aunque una de ellas residiese en un cuerpo muy pequeño. Ese debía ser el tal Korg. En cuanto a las otras dos, eran fácilmente distinguibles y saber de quien era cada una. Para empezar, una voz proveniente del que el antiguo pescador supuso que era Korg, saludó con ligereza, como tratando de esquivar una confrontación inicial, lo cual era absurdo teniendo a quien tenían como capitán. Su voz sonaba con mucho fundamento y soltó un chascarrillo sobre ir a mear y comer algo. Era un buen comienzo. El Comandante tuvo que afinar su aguda vista para poder ver al pequeño tonttata que había hablado, debido a la distancia y el reducido tamaño del hombre.
-Tenemos un buen menú en la cantina, Gargamel... no te preocupes, que podrás comer torreznos con unas revolconas que te harán perder el juicio de lo buenas que están... Kuhahahahaha...
Por su parte, antes casi de terminar de hablar el tonttata, apareció el enmascarado Quesal... Qetal... bueno, el tipo enmascarado de nombre impronunciable. Pidió algo sumamente exótico y desconocido para el antiguo pescador, casi tanto como el idioma originario de su nombre, y comentó que quería hablar con Panda. Kisuke enarcó una ceja intrigado, pensando en qué podría querer de ellos aquel tipo, aunque quizá simplemente se trataba de algo relacionado con aquel gyojin llamado Gaeru, al que Panda le prometió comprarle una prótesis para el brazo. Aunque parecía algo estrambótico y excéntrico, no parecía un tipo con el que no se pudiese razonar y tener una charla más o menos civilizada.
"De momento va bien, pero..."
Y entonces, como no podía ser de otra manera, hizo su aparición en escena Ashura, con su habitual presencia imponente. Pudo notar como no le quitaba el ojo de encima al antiguo pescador, mascullando su odio hacia él, aunque Kisuke no acababa de entender por qué coño le tenía tanta tirria ese tío, si el que les atacó y les chafó el asunto con el que estaban fue Zorak, no él. Pero bueno, eso ahora no importaba, en aquel tiempo se dijeron muchas cosas y se prometieron otras tantas, por lo que el destino les había llevado hasta aquel punto en el que se encontraban.
"A ver con qué estupidez sale el amigo..."
Y, para sorpresa del antiguo pescador, el cabrón del Shichibukai dejó de prestarle atención y la fijó en Kelvin por algún motivo que Kisuke no podía entender, aunque pronto el propio Ashura le resolvió esa duda diciendo una sarta de estupideces de que se lo compraba y renegociaban la deuda o una mierda por el estilo. Kisuke frunció el ceño ante esa frase vomitiva sobre su compañero, tratándolo como si se tratase de un par de kilos de pollo, por lo que no se contuvo más y no sin sarcasmo dijo:
-Tenemos un buen menú en la cantina, Gargamel... no te preocupes, que podrás comer torreznos con unas revolconas que te harán perder el juicio de lo buenas que están... Kuhahahahaha...
Por su parte, antes casi de terminar de hablar el tonttata, apareció el enmascarado Quesal... Qetal... bueno, el tipo enmascarado de nombre impronunciable. Pidió algo sumamente exótico y desconocido para el antiguo pescador, casi tanto como el idioma originario de su nombre, y comentó que quería hablar con Panda. Kisuke enarcó una ceja intrigado, pensando en qué podría querer de ellos aquel tipo, aunque quizá simplemente se trataba de algo relacionado con aquel gyojin llamado Gaeru, al que Panda le prometió comprarle una prótesis para el brazo. Aunque parecía algo estrambótico y excéntrico, no parecía un tipo con el que no se pudiese razonar y tener una charla más o menos civilizada.
"De momento va bien, pero..."
Y entonces, como no podía ser de otra manera, hizo su aparición en escena Ashura, con su habitual presencia imponente. Pudo notar como no le quitaba el ojo de encima al antiguo pescador, mascullando su odio hacia él, aunque Kisuke no acababa de entender por qué coño le tenía tanta tirria ese tío, si el que les atacó y les chafó el asunto con el que estaban fue Zorak, no él. Pero bueno, eso ahora no importaba, en aquel tiempo se dijeron muchas cosas y se prometieron otras tantas, por lo que el destino les había llevado hasta aquel punto en el que se encontraban.
"A ver con qué estupidez sale el amigo..."
Y, para sorpresa del antiguo pescador, el cabrón del Shichibukai dejó de prestarle atención y la fijó en Kelvin por algún motivo que Kisuke no podía entender, aunque pronto el propio Ashura le resolvió esa duda diciendo una sarta de estupideces de que se lo compraba y renegociaban la deuda o una mierda por el estilo. Kisuke frunció el ceño ante esa frase vomitiva sobre su compañero, tratándolo como si se tratase de un par de kilos de pollo, por lo que no se contuvo más y no sin sarcasmo dijo:
-Siempre es un placer escuchar tu diarrea verbal, humitos... Suenas igual que mi cagadero esta mañana tragándose los restos de mi cena de anoche...-dio una calada a su cigarro antes de seguir.--Aquí hemos traído pasta para saldar la deuda monetaria, y de lo otro, no te preocupes, que antes de que te marches verás satisfecha también esa deuda...-se llevó instintivamente la mano a la empuñadura de Yamigiri.-No obstante, te agradecería que no hablases de la gente de esta isla como si fuesen objetos, aquí no se vende a nadie... aunque no sabía yo que a los esclavos del gobierno mundial les permitían tener sus propios esclavos...
La manera en la que había hablado de sus muchachos le había hecho perder un poco la perspectiva y sabía que lo que iba a decir no tendría marcha atrás.
-Supongo que habéis aprovechado el viaje de camino a la cumbre de los perros del gobierno esa que hay en Skypiea... Estará allí nuestro amigo en común, ¿le darás un abrazo?...-dio otra calada antes de continuar.--Ahora en serio, ¿qué es lo que buscas Ashura? No me creo que un tipo como tú se rebaje a chuparle los huevos al Gobierno Mundial... Realmente, es curiosidad, tampoco tiene mayor importancia... me importa una polla como la pierna de Kelvin lo que hagas o dejes de hacer con tu vida, la verdad...-dijo señalando al gigante a su espalda.
Levantó un dedo, no como amenaza, si no para enumerar una serie de puntos que quería dejar claro.
-Lo que es evidente es que ambos tenemos nuestras propias agendas. Vosotros y nosotros, por lo que enzarzarnos en una pelea entre los Toros Negros y los Mushoku es una pérdida de tiempo. Podréis permanecer aquí sin ningún problema, siempre y cuando no hagáis nada a la gente de la isla. Esta gente no tiene nada que ver con lo ocurrido en Sabaody, así que déjalos al margen. Podréis estar aquí, descansar antes de seguir vuestro viaje, abasteceros y todo lo que haría cualquier viajero normal que parase aquí en Mogaro. Ahora bien, dicho esto, si juras no hacer nada a la gente de aquí ni a mis compañeros...
Desenvainó a Yamigiri, sin moverse del sitio, con el cigarrillo colgando de su labio inferior y apuntó con la punta directamente a Ashura. Esperaba que lo que iba a hacer fuese un salvoconducto para sus amigos y la gente del pueblo de Mogaro.
-Yo, Kisuke Kageyama, Comandante de los Ejércitos del Oeste de la Armada Revolucionaria, te emplazo en 10 días a un duelo entre tú y yo, espadachín contra espadachín... Saldaremos nuestra deuda antes de que te vayas, para que no tengas que volver... De nada-añadió al final con sarcasmo.
Estaba jugándose mucho, pero no quería involucrar a nadie más, este asunto era de él, y sólo de él. No vacilaría en proteger lo que habían construido en ese tiempo en Mogaro, ni pondría en peligro la vida de sus compañeros.
La manera en la que había hablado de sus muchachos le había hecho perder un poco la perspectiva y sabía que lo que iba a decir no tendría marcha atrás.
-Supongo que habéis aprovechado el viaje de camino a la cumbre de los perros del gobierno esa que hay en Skypiea... Estará allí nuestro amigo en común, ¿le darás un abrazo?...-dio otra calada antes de continuar.--Ahora en serio, ¿qué es lo que buscas Ashura? No me creo que un tipo como tú se rebaje a chuparle los huevos al Gobierno Mundial... Realmente, es curiosidad, tampoco tiene mayor importancia... me importa una polla como la pierna de Kelvin lo que hagas o dejes de hacer con tu vida, la verdad...-dijo señalando al gigante a su espalda.
Levantó un dedo, no como amenaza, si no para enumerar una serie de puntos que quería dejar claro.
-Lo que es evidente es que ambos tenemos nuestras propias agendas. Vosotros y nosotros, por lo que enzarzarnos en una pelea entre los Toros Negros y los Mushoku es una pérdida de tiempo. Podréis permanecer aquí sin ningún problema, siempre y cuando no hagáis nada a la gente de la isla. Esta gente no tiene nada que ver con lo ocurrido en Sabaody, así que déjalos al margen. Podréis estar aquí, descansar antes de seguir vuestro viaje, abasteceros y todo lo que haría cualquier viajero normal que parase aquí en Mogaro. Ahora bien, dicho esto, si juras no hacer nada a la gente de aquí ni a mis compañeros...
Desenvainó a Yamigiri, sin moverse del sitio, con el cigarrillo colgando de su labio inferior y apuntó con la punta directamente a Ashura. Esperaba que lo que iba a hacer fuese un salvoconducto para sus amigos y la gente del pueblo de Mogaro.
-Yo, Kisuke Kageyama, Comandante de los Ejércitos del Oeste de la Armada Revolucionaria, te emplazo en 10 días a un duelo entre tú y yo, espadachín contra espadachín... Saldaremos nuestra deuda antes de que te vayas, para que no tengas que volver... De nada-añadió al final con sarcasmo.
Estaba jugándose mucho, pero no quería involucrar a nadie más, este asunto era de él, y sólo de él. No vacilaría en proteger lo que habían construido en ese tiempo en Mogaro, ni pondría en peligro la vida de sus compañeros.
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