Ayer, 01:19 AM
Año 18, Día 69 de Verano
El joven arquero de la marina está acostumbrado a terminar en situaciones delicadas durante los enfrentamientos, mayormente por su falta de reflejos para reaccionar a los movimientos ajenos por lo que en algún momento debería buscar la forma de arreglar eso, aunque sea para poder reaccionar a ellos y tener alguna oportunidad de evitar situaciones como la actual en la que tuvo que buscar la forma de librarse de un agarre que, hecho de una forma más astuta, lo dejaría imposibilitado de disparar. Afortunadamente para el marine, su estrategia sí dio resultado por lo que su ataque hace el suficiente daño para forzar que lo suelte, haciendo que quede libre para alejarse y lanzar un segundo ataque a su compañero con la finalidad de buscar reducir su velocidad lo máximo que pueda. El joven pelirrojo se aleja lo bastante para poder evitar su rango, pero se queda lo suficientemente cerca para no agotarse mentalmente por el uso del haki en un área demasiado extendida, además de que el efecto de dicho Haki podría alertar de su posición. El arquero ve como ambos ataques logran impactar en su compañero, quien escucha su consejo, algo que a muchos en el pasado sorprendió pues cuando Bertram entrena con un compañero busca que mejore, por lo que durante el entrenamiento si nota algo que mejorar no duda en decírselo.
Kibai afirma que no repetirá el mismo error y además toma una sabia decisión, pues de lanzarse directo a por un tirador, por muy rápido que seas, te arriesgas a que una flecha te impacte si el tirador dispara más rápido de lo que te mueves, y saltar es peor pues te quedas indefenso en el aire, por lo que tomó la decisión más acertada, solo que para su superior era una muy mala pues no tiene como defenderse de ello, y es que en el momento en el que el mink empieza a moverse el pelirrojo no ve nada hasta que nota como en su cintura un corte se abre empezando a sangrar, consecuencia del hecho que su compañero haya tenido que sacar su espada para realizar su técnica. En el momento que eso impacta en su cuerpo y lo arrastra hacia atrás por la fuerza del mismo, el joven arquero suelta un berrido de dolor que contiene enseguida, haciendo acopio de su entrenamiento como cazador donde muchas veces tenía que aguantar heridas mientras regresaba o seguía a sus presas. El mink no se detiene en ese golpe, y se lanza a por el marine, usando su pierna buena para ello, y lo alcanza antes de que pudiera reaccionar. Y es ahí que demuestra haber aprendido la lección pues inmoviliza la mano de disparo, no la que sostiene el arco, impidiendo que el contramaestre pueda usar sus flechas para atacar.
-Veo que sí aprendiste, aunque me refería a que direccionaras el arma a un lado y no dejes sus articulaciones libres para volver a apuntarte, sir. Esto con un arquero es útil, pero busca siempre observar a tu rival y ver como neutralizar su ofensiva.-
Dicho eso el joven arquero no tiene fuerza suficiente para librarse del agarre de su compañero en este momento, por lo que lo único que se le ocurre que puede hacer es un golpe con su arco, por lo que apretando con fuerza su arco, el joven mueve velozmente su mando para buscar impactar con el extremo del arco directamente en la articulación de la rodilla izquierda de su compañero de división, y acto seguido lanzar un golpe idéntico a su otra rodilla, buscando desestabilizarlo y que libere el agarre mientras su rostro esboza una gran sonrisa casi deslumbrante.
Kibai afirma que no repetirá el mismo error y además toma una sabia decisión, pues de lanzarse directo a por un tirador, por muy rápido que seas, te arriesgas a que una flecha te impacte si el tirador dispara más rápido de lo que te mueves, y saltar es peor pues te quedas indefenso en el aire, por lo que tomó la decisión más acertada, solo que para su superior era una muy mala pues no tiene como defenderse de ello, y es que en el momento en el que el mink empieza a moverse el pelirrojo no ve nada hasta que nota como en su cintura un corte se abre empezando a sangrar, consecuencia del hecho que su compañero haya tenido que sacar su espada para realizar su técnica. En el momento que eso impacta en su cuerpo y lo arrastra hacia atrás por la fuerza del mismo, el joven arquero suelta un berrido de dolor que contiene enseguida, haciendo acopio de su entrenamiento como cazador donde muchas veces tenía que aguantar heridas mientras regresaba o seguía a sus presas. El mink no se detiene en ese golpe, y se lanza a por el marine, usando su pierna buena para ello, y lo alcanza antes de que pudiera reaccionar. Y es ahí que demuestra haber aprendido la lección pues inmoviliza la mano de disparo, no la que sostiene el arco, impidiendo que el contramaestre pueda usar sus flechas para atacar.
-Veo que sí aprendiste, aunque me refería a que direccionaras el arma a un lado y no dejes sus articulaciones libres para volver a apuntarte, sir. Esto con un arquero es útil, pero busca siempre observar a tu rival y ver como neutralizar su ofensiva.-
Dicho eso el joven arquero no tiene fuerza suficiente para librarse del agarre de su compañero en este momento, por lo que lo único que se le ocurre que puede hacer es un golpe con su arco, por lo que apretando con fuerza su arco, el joven mueve velozmente su mando para buscar impactar con el extremo del arco directamente en la articulación de la rodilla izquierda de su compañero de división, y acto seguido lanzar un golpe idéntico a su otra rodilla, buscando desestabilizarlo y que libere el agarre mientras su rostro esboza una gran sonrisa casi deslumbrante.
Carcaj Eléctrico

