22-12-2023, 08:49 PM
[personajeinvalido=626]
De nuevo otra transformación. La chiquilla era cabezota, resistente y tenía la lengua picante. Toda una amalgama de buenas cualidades. Podía darse el lujo de ser terca, porque era resistente. No era un enemigo fácil de agotar ni mucho menos y eso lo hacía emocionante... nada que ver con el gigante calvo y barbudo que había enfrentado haría unos días atrás, que cayó a base de puñetazo limpio... no, ella era diferente. Era más pequeña y tenía esos extraños cuernos, y sin duda su transformación en lagarto cornudo también tenía que ser un añadido a sus habilidades y capacidades, pero fuera cual fuera el motivo, estaba aguantando. Era la primera persona que me estaba aguantando realmente en un enfrentamiento, y esto sólo encendía más mi corazón. Ahora sí que no me estaba conteniendo y por supuesto que podría ser que mis fuerzas no fueran lo suficiente como para derrotarla, pero el simple hecho de encajar todos mis golpes y no poder hacer nada, sin moverse del sitio, me dejaba clara una cosa: Necesitaba más potencia.
Tosí un poco de sangre que salió por los agujeros de mi casco y dejé de dar aquellos saltos cortos estáticos, reduciendo el exceso de temperatura de mi corazón provocado por Steam Engine y perdiendo la tonalidad rosada y el vapor, dejándome otra cosa en claro: Necesitaba más aguante.
Pero no pude pararme a sopesar mi estado pues aquella muchacha monstruosa había decidido que quería atacarme blandiendo su arma por mi siniestra, en diagonal descendente hacia mi hombro. Pude verlo, pude sentir el atronador peso de su cuerpo sobre el pavimento y el zumbido del aire siendo arrastrado por su enorme arma, y blandiendo a Ein Hauch hacia delante lo elevé, con mi puño en su agarre en la parte más alta de mi movimiento, y su extremo para golpear en la parte más baja, formando una línea vertical con el arma a tiempo que extendía el brazo ligeramente para que este chocase con el arma de la muchacha, y con un suave giro de muñeca, desviase su trayectoria hacia el suelo, justo enfrente de mi.
Tras el impacto del arma, sonreí tras el anonimato de mi casco y giré el codo y la muñeca, cambiando la dirección de mi kanabo y ahora orientando el extremo para golpear hacia el cielo, realizando un golpe descendente y diagonal hacia el pecho de la muchacha, en paralelo a la curva que había tenido su golpe, encadenándolo con un movimiento en el sentido contrario para darle un segundo golpe y volver a colocar el arma con el extremo apuntando al firmamento, sonriendo sin que ella lo viera — ¿Quién coño eres tú? — pregunté, con la voz realmente agitada por la emoción y la sonrisa de mi rostro, feliz de haber encontrado alguien así. Un diamante en bruto. Una estrella en la oscuridad del cielo.
De nuevo otra transformación. La chiquilla era cabezota, resistente y tenía la lengua picante. Toda una amalgama de buenas cualidades. Podía darse el lujo de ser terca, porque era resistente. No era un enemigo fácil de agotar ni mucho menos y eso lo hacía emocionante... nada que ver con el gigante calvo y barbudo que había enfrentado haría unos días atrás, que cayó a base de puñetazo limpio... no, ella era diferente. Era más pequeña y tenía esos extraños cuernos, y sin duda su transformación en lagarto cornudo también tenía que ser un añadido a sus habilidades y capacidades, pero fuera cual fuera el motivo, estaba aguantando. Era la primera persona que me estaba aguantando realmente en un enfrentamiento, y esto sólo encendía más mi corazón. Ahora sí que no me estaba conteniendo y por supuesto que podría ser que mis fuerzas no fueran lo suficiente como para derrotarla, pero el simple hecho de encajar todos mis golpes y no poder hacer nada, sin moverse del sitio, me dejaba clara una cosa: Necesitaba más potencia.
Tosí un poco de sangre que salió por los agujeros de mi casco y dejé de dar aquellos saltos cortos estáticos, reduciendo el exceso de temperatura de mi corazón provocado por Steam Engine y perdiendo la tonalidad rosada y el vapor, dejándome otra cosa en claro: Necesitaba más aguante.
Pero no pude pararme a sopesar mi estado pues aquella muchacha monstruosa había decidido que quería atacarme blandiendo su arma por mi siniestra, en diagonal descendente hacia mi hombro. Pude verlo, pude sentir el atronador peso de su cuerpo sobre el pavimento y el zumbido del aire siendo arrastrado por su enorme arma, y blandiendo a Ein Hauch hacia delante lo elevé, con mi puño en su agarre en la parte más alta de mi movimiento, y su extremo para golpear en la parte más baja, formando una línea vertical con el arma a tiempo que extendía el brazo ligeramente para que este chocase con el arma de la muchacha, y con un suave giro de muñeca, desviase su trayectoria hacia el suelo, justo enfrente de mi.
Tras el impacto del arma, sonreí tras el anonimato de mi casco y giré el codo y la muñeca, cambiando la dirección de mi kanabo y ahora orientando el extremo para golpear hacia el cielo, realizando un golpe descendente y diagonal hacia el pecho de la muchacha, en paralelo a la curva que había tenido su golpe, encadenándolo con un movimiento en el sentido contrario para darle un segundo golpe y volver a colocar el arma con el extremo apuntando al firmamento, sonriendo sin que ella lo viera — ¿Quién coño eres tú? — pregunté, con la voz realmente agitada por la emoción y la sonrisa de mi rostro, feliz de haber encontrado alguien así. Un diamante en bruto. Una estrella en la oscuridad del cielo.
Bélico

![[Imagen: mz3XEoL.png]](https://i.imgur.com/mz3XEoL.png)