27-10-2026, 08:33 PM
Las preguntas de Kisuke eran certeras, por supuesto, y parecía que era lo que esperaba el mink escuchar de su Comandante. No obstante, las respuestas que obtuvo el antiguo pescador no fueron todo lo concretas o esclarecedoras que hubiese deseado. Básicamente el mink se limitó a decir que a partir de lo que le había contado todo eran conjeturas y suposiciones, basadas muchas veces en pruebas muy pobres, que se derrumbaban ante una pregunta bien formulada, por lo que hacía muy difícil desentrañar aquella maraña de misterios que envolvían al One Piece y la figura del antiguo Rey de los Piratas. Además puso sobre la mesa, cuando Kisuke mencionó la información que podrían manejar las Manos o la propia Elizabeth, que contactar con los altos mandos siempre había sido difícil por ser generoso. Salvo muy contadas excepciones eran los propios mandos los que solicitaban a los Toros Negros y no al revés, por lo que en ese punto, estaban solos en aquella empresa, al menos por el momento.
-Entiendo el secretismo y todo eso, pero no puedo decir que lo comparta... Teniendo el rango que tenemos tendríamos que compartir más la información entre nosotros al menos... Así solo parecemos distintos comandos desorganizados en vez de un Ejército de verdad...
Era algo que siempre había pensado Kisuke, respecto a la organización de la Armada, pero por el momento no había sido capaz de cambiar aquella forma de actuar tan anárquica e ineficiente. Panda siguió con el tema de los Poneglyph, que al parecer era lo que más le emocionaba y no negaba que pudiesen tener relación con la localización de Laugh Tale o con el Siglo Vacío como había sugerido de manera aleatoria el propio Kisuke. Pero como bien señaló el mink, él mismo había estado presente cuando se reunieron con otros altos mandos de la Armada, por lo que no podía aportar nada nuevo en cuanto a eso. Según contaba el Mariscal, descifrar aquellas litografías podía ser una tarea titánica y le agradeció que se ofreciese a acompañarle y llevarle a donde le llevase aquella búsqueda, descartando una estrategia más grande de la Armada. Para el mink, aquello era misión de los Toros Negros, y tendrían que llevarla a cabo por sus propios medios.
-Supongo que tienes razón, Peluchito... Como siempre hemos hecho los Toros Negros, nosotros nos sacamos solitos las castañas del fuego... KUHAHAHAHA
Rio con fuerza, y esta vez le tiró algo menos la costura, aunque si hizo una mueca al echar la cabeza hacia atrás por la risa. Aquello era totalmente cierto, recordaba haber ido a Sabaody porque les habían dicho que algo se cocía en aquella zona fuertemente vigilada por el Gobierno Mundial, que estaba tramando algo pero nunca les dieron órdenes concretas y estuvieron allí una buena temporada buscándose la vida como buenamente podían hasta el día del ataque de los llamados Patriotas, los robots aquellos que iban aniquilando a un montón de gente y el advenimiento de Dimípalo con la tardía aparición del mismísimo Akahige. Y, aunque la Armada estaba ocupada ayudando a la secesión del Reino Ryuugu del Gobierno Mundial, tuvieron que afrontar todo el infierno de Sabaody completamente solos. Al final, el camino se iría aclarando conforme avanzasen, como bien decía el bueno de Panda.
-Entiendo el secretismo y todo eso, pero no puedo decir que lo comparta... Teniendo el rango que tenemos tendríamos que compartir más la información entre nosotros al menos... Así solo parecemos distintos comandos desorganizados en vez de un Ejército de verdad...
Era algo que siempre había pensado Kisuke, respecto a la organización de la Armada, pero por el momento no había sido capaz de cambiar aquella forma de actuar tan anárquica e ineficiente. Panda siguió con el tema de los Poneglyph, que al parecer era lo que más le emocionaba y no negaba que pudiesen tener relación con la localización de Laugh Tale o con el Siglo Vacío como había sugerido de manera aleatoria el propio Kisuke. Pero como bien señaló el mink, él mismo había estado presente cuando se reunieron con otros altos mandos de la Armada, por lo que no podía aportar nada nuevo en cuanto a eso. Según contaba el Mariscal, descifrar aquellas litografías podía ser una tarea titánica y le agradeció que se ofreciese a acompañarle y llevarle a donde le llevase aquella búsqueda, descartando una estrategia más grande de la Armada. Para el mink, aquello era misión de los Toros Negros, y tendrían que llevarla a cabo por sus propios medios.
-Supongo que tienes razón, Peluchito... Como siempre hemos hecho los Toros Negros, nosotros nos sacamos solitos las castañas del fuego... KUHAHAHAHA
Rio con fuerza, y esta vez le tiró algo menos la costura, aunque si hizo una mueca al echar la cabeza hacia atrás por la risa. Aquello era totalmente cierto, recordaba haber ido a Sabaody porque les habían dicho que algo se cocía en aquella zona fuertemente vigilada por el Gobierno Mundial, que estaba tramando algo pero nunca les dieron órdenes concretas y estuvieron allí una buena temporada buscándose la vida como buenamente podían hasta el día del ataque de los llamados Patriotas, los robots aquellos que iban aniquilando a un montón de gente y el advenimiento de Dimípalo con la tardía aparición del mismísimo Akahige. Y, aunque la Armada estaba ocupada ayudando a la secesión del Reino Ryuugu del Gobierno Mundial, tuvieron que afrontar todo el infierno de Sabaody completamente solos. Al final, el camino se iría aclarando conforme avanzasen, como bien decía el bueno de Panda.
-Pues es verdad, amigo mío... Si por algo se caracteriza este escuadrón es por improvisar... Y, a pesar de todas las dificultades y problemas que hemos ido teniendo en nuestro viaje, aquí seguimos... Superando nuestros límites una y otra vez... kuhahahaha... Andaremos el sendero juntos, Panda, y encontraremos respuestas, dalo por hecho...
Tras esto, su buen amigo mencionó algo sobre los nombres que le llamó la atención al antiguo pescador. Era cierto. Varias personas portaban aquella "D" en sus nombres. Y eran gente de diferentes razas, tribus o con orígenes muy lejanos. Era realmente curioso. Además de Panda y su madre, sin contar con la Comandante Suprema, recordaba haber visto más gente con aquella D en sus nombres, aunque ahora no recordaba si se trataba de los carteles de "Se Busca" o de alguna noticia del panfleto fascista de Intha.
-La puta madre... Es verdad... No había visto nunca ese detalle hasta que lo señalaste... Ciertamente es muy curioso... No se si tendrá algo que ver con lo que hemos hablado, pero es llamativo cuanto menos...
Aquella improvisada reunión, no había aclarado realmente las preguntas de Kisuke... bueno, realmente si, pero el problema es que se había abierto un enorme abanico de misterios que el mink ya había dejado claro que no sabría como responder con certeza, solo con suposiciones y teorías. Sin duda, aunque pareciese que había sido una pérdida de tiempo, aquella conversación había despertado de nuevo el corazón aventurero del antiguo pescador, y estaba dispuesto a empezar a moverse por el Nuevo Mundo para descubrir más, y, de ser posible ayudar a su hermano peludo de otra madre, a lograr su objetivo de descifrar aquellas misteriosas piedras. Si con ello ayudaban al avance y la consecución de las metas de la Armada Revolucionaria, mejor que mejor, y eso era lo que importaba realmente.
-Podría decir que muchas... Has abierto la caja de pandora de los misterios Pandita y ahora mi mente es un hervidero kuhahahaha... pero es lo que tienen los grandes misterios, si ya supiésemos la respuesta... pues vaya puta mierda de misterio... Así que empezaremos a movernos y con suerte algo descubriremos....
Reflexionó unos instantes, recordando a Ashura, y el "motivo" tanto de su visita como de su duelo, más allá de buscar un compromiso por parte del Shichibukai para no herir a la gente de Mogaro ni a sus amigos. Deudas. Aquello era algo que no podía repetirse, por lo tanto, irían a la sede más cercana del Banco Goldreich y cancelarían la deuda de Kelvin para poder operar con tranquilidad y sin tener que preocuparse de que un señor bajito enmascarado con un kanabo y mucha mala hostia los hostigase. Así que miró a su mano derecha y le sonrió.
-En cuanto esté al cien por cien, nos pondremos en marcha... Iremos a pagar la deuda de Kelvin... ¿Dónde coño tiene el canijo encabronado su puto banco?
Reflexionó unos instantes y se le ocurrió una idea que podría ser del agrado del mink.
-Y cuando zanjemos esa cuestión... ¿te hace ver a Garnet? Ver a los Alas Negras y en especial al restaruado Yojimbo podría ser muy interesante... A lo mejor ellos saben algo, al fin y al cabo, son piratas... Dime... ¿después del banco... vamos a Punk Hazard?
Tras esto, su buen amigo mencionó algo sobre los nombres que le llamó la atención al antiguo pescador. Era cierto. Varias personas portaban aquella "D" en sus nombres. Y eran gente de diferentes razas, tribus o con orígenes muy lejanos. Era realmente curioso. Además de Panda y su madre, sin contar con la Comandante Suprema, recordaba haber visto más gente con aquella D en sus nombres, aunque ahora no recordaba si se trataba de los carteles de "Se Busca" o de alguna noticia del panfleto fascista de Intha.
-La puta madre... Es verdad... No había visto nunca ese detalle hasta que lo señalaste... Ciertamente es muy curioso... No se si tendrá algo que ver con lo que hemos hablado, pero es llamativo cuanto menos...
Aquella improvisada reunión, no había aclarado realmente las preguntas de Kisuke... bueno, realmente si, pero el problema es que se había abierto un enorme abanico de misterios que el mink ya había dejado claro que no sabría como responder con certeza, solo con suposiciones y teorías. Sin duda, aunque pareciese que había sido una pérdida de tiempo, aquella conversación había despertado de nuevo el corazón aventurero del antiguo pescador, y estaba dispuesto a empezar a moverse por el Nuevo Mundo para descubrir más, y, de ser posible ayudar a su hermano peludo de otra madre, a lograr su objetivo de descifrar aquellas misteriosas piedras. Si con ello ayudaban al avance y la consecución de las metas de la Armada Revolucionaria, mejor que mejor, y eso era lo que importaba realmente.
-Podría decir que muchas... Has abierto la caja de pandora de los misterios Pandita y ahora mi mente es un hervidero kuhahahaha... pero es lo que tienen los grandes misterios, si ya supiésemos la respuesta... pues vaya puta mierda de misterio... Así que empezaremos a movernos y con suerte algo descubriremos....
Reflexionó unos instantes, recordando a Ashura, y el "motivo" tanto de su visita como de su duelo, más allá de buscar un compromiso por parte del Shichibukai para no herir a la gente de Mogaro ni a sus amigos. Deudas. Aquello era algo que no podía repetirse, por lo tanto, irían a la sede más cercana del Banco Goldreich y cancelarían la deuda de Kelvin para poder operar con tranquilidad y sin tener que preocuparse de que un señor bajito enmascarado con un kanabo y mucha mala hostia los hostigase. Así que miró a su mano derecha y le sonrió.
-En cuanto esté al cien por cien, nos pondremos en marcha... Iremos a pagar la deuda de Kelvin... ¿Dónde coño tiene el canijo encabronado su puto banco?
Reflexionó unos instantes y se le ocurrió una idea que podría ser del agrado del mink.
-Y cuando zanjemos esa cuestión... ¿te hace ver a Garnet? Ver a los Alas Negras y en especial al restaruado Yojimbo podría ser muy interesante... A lo mejor ellos saben algo, al fin y al cabo, son piratas... Dime... ¿después del banco... vamos a Punk Hazard?
