24-12-2023, 03:03 PM
[personajeinvalido=626]
Pareciera que le molestaba el hecho de que aplicase mis habilidades de fruta del diablo de una forma suficientemente sustancial como para que se creyese en la potestad - seguramente fruto de su posición - de darme órdenes o pedirme que hiciera esto o aquello. Una estufa... como si una estufa pudiera llegar a emitir el poder y el dolor que yo mismo era capaz de ejercer. Sonreí, seguramente necesitase un poco más de potencia para empezar a apreciar que yo tenía la capacidad de ser el mismo sol. Pero ahí íbamos de nuevo, decidió volver a moverme con su cola y me asestó dos golpes con su kanabo directamente en la cara. Dos golpes que dolieron más de lo que esperaba y acostumbraba, bien fuera por la cicatriz de mi rostro o por que no acostumbraba a recibir daño en la cabeza descubierta, y que fueron acompañados de un aviso verbal, de que esto era por haberla hecho caso.
El problema era que su daño conseguía desconcentrarme para cortar mi control sobre mi akuma no mi, y el calor de la misma dejaba de salir. Así que esto se podría convertir en una batalla de desgastes. Yo lanzaba oleadas básicas de calor, y ella me golpeaba con su arma, hasta que uno de los dos cayese al suelo. Y a este paso podría ser cualquiera de los dos.
Entonces pareció relajar su rostro y se presentó como Sasha, diciendo que sería la más fuerte, y aquello me hizo abrir los ojos de par en par. ¿Compartíamos el mismo sueño? ¿Significaba eso que tendría que matarla para imponer mi voluntad frente a la suya y poder ser mejor que todos los demás? Decía que no iba a perder. Y si no iba a perder significaba que el que tenía que perder era yo. Apreté el ceño a la vez que ella, en una coincidencia extraña y cómica vista desde fuera.
Aun me quedaban fuerzas pero mi piel comenzaba a perder el brillo de la sobrecarga de Hot Spot y sabía que era cuestión de tiempo que ella asestase un golpe tan fuerte como el anterior y no estaba seguro de poder soportar mucho más de eso. Tenía que hacer que me soltase, que aflojase el agarre de su cola y que me liberase para poder tumbarla con alguna otra técnica, pues de lo contrario seguiría recibiendo constantemente golpes sin poder defenderme. Y entonces lo recordé. Recordé cómo empezó este combate y cómo corté su transformación usando aquella explosión de calor.
Mientras la muchacha monstruosa apretaba el mango de su kanabo y pareciera que abría la boca para pronunciar unas palabras, sonriendo ampliamente con la cara desencajada y los pómulos casi cerrándome los ojos, pronuncié dos palabras - por primera vez a un tono normal - frente a ella — Heat Beat — y en el mismo momento de decirlas, cuando ella expresaba que iba a ser la mejor, una brutal ola de calor resurgía de mi interior y se expulsaba hacia las afueras de mi cuerpo abarcando de nuevo una amplia zona que recibía el abrazo del infierno que era capaz de desatar, buscando azotar fuertemente a aquella niña y provocar que su transformación se interrumpiera para quedar libre de su molesto agarre.
Pareciera que le molestaba el hecho de que aplicase mis habilidades de fruta del diablo de una forma suficientemente sustancial como para que se creyese en la potestad - seguramente fruto de su posición - de darme órdenes o pedirme que hiciera esto o aquello. Una estufa... como si una estufa pudiera llegar a emitir el poder y el dolor que yo mismo era capaz de ejercer. Sonreí, seguramente necesitase un poco más de potencia para empezar a apreciar que yo tenía la capacidad de ser el mismo sol. Pero ahí íbamos de nuevo, decidió volver a moverme con su cola y me asestó dos golpes con su kanabo directamente en la cara. Dos golpes que dolieron más de lo que esperaba y acostumbraba, bien fuera por la cicatriz de mi rostro o por que no acostumbraba a recibir daño en la cabeza descubierta, y que fueron acompañados de un aviso verbal, de que esto era por haberla hecho caso.
El problema era que su daño conseguía desconcentrarme para cortar mi control sobre mi akuma no mi, y el calor de la misma dejaba de salir. Así que esto se podría convertir en una batalla de desgastes. Yo lanzaba oleadas básicas de calor, y ella me golpeaba con su arma, hasta que uno de los dos cayese al suelo. Y a este paso podría ser cualquiera de los dos.
Entonces pareció relajar su rostro y se presentó como Sasha, diciendo que sería la más fuerte, y aquello me hizo abrir los ojos de par en par. ¿Compartíamos el mismo sueño? ¿Significaba eso que tendría que matarla para imponer mi voluntad frente a la suya y poder ser mejor que todos los demás? Decía que no iba a perder. Y si no iba a perder significaba que el que tenía que perder era yo. Apreté el ceño a la vez que ella, en una coincidencia extraña y cómica vista desde fuera.
Aun me quedaban fuerzas pero mi piel comenzaba a perder el brillo de la sobrecarga de Hot Spot y sabía que era cuestión de tiempo que ella asestase un golpe tan fuerte como el anterior y no estaba seguro de poder soportar mucho más de eso. Tenía que hacer que me soltase, que aflojase el agarre de su cola y que me liberase para poder tumbarla con alguna otra técnica, pues de lo contrario seguiría recibiendo constantemente golpes sin poder defenderme. Y entonces lo recordé. Recordé cómo empezó este combate y cómo corté su transformación usando aquella explosión de calor.
Mientras la muchacha monstruosa apretaba el mango de su kanabo y pareciera que abría la boca para pronunciar unas palabras, sonriendo ampliamente con la cara desencajada y los pómulos casi cerrándome los ojos, pronuncié dos palabras - por primera vez a un tono normal - frente a ella — Heat Beat — y en el mismo momento de decirlas, cuando ella expresaba que iba a ser la mejor, una brutal ola de calor resurgía de mi interior y se expulsaba hacia las afueras de mi cuerpo abarcando de nuevo una amplia zona que recibía el abrazo del infierno que era capaz de desatar, buscando azotar fuertemente a aquella niña y provocar que su transformación se interrumpiera para quedar libre de su molesto agarre.
Aclaración
Bélico

![[Imagen: mz3XEoL.png]](https://i.imgur.com/mz3XEoL.png)