Hace 8 horas
Bambú asintió secamente ante la mención de Kisuke de que los comandos deberían compartir información más a menudo, sin embargo no se atrevía a cuestionar del todo las decisiones del Ejército en lo relativo a la comunicación. Después de todo trabajaban muchas veces con el más absoluto secretismo. Una mera filtración en las comunicaciones podría ser devastadora para sus operaciones y no sería la primera vez que tenían un traidor entre sus filas... De momento, mientras las cosas no cambiasen en el mismo Ejército, tendrían que conformarse con el modus operandi que habían llevado hasta el momento, el cual tampoco les había ido excesivamente mal en el Gran Esquema de las Cosas. Lamentablemente, el Gran Esquema no tenía en consideración que Bambú llevaba ya una buena decena de amigos que se habían perdido por el camino. ¿Sufrían los marines bajas tan constantes o tan severas entre sus filas? Teniendo en cuenta que recientemente había muerto un almirante, tal vez sí, tal vez las tenían como ellos. La única diferencia, pensó Bambú, era que la causa de la Marina no era justa y la del Ejército sí lo era.
Sonrió cuando Kisuke le dio la razón y le dijo que caminarían juntos ese sendero, pues es lo que habían hecho hasta la fecha los Toros Negros. Quizás era en esos momentos cuando más se notaba que eran más una familia que un simple escuadrón, aunque Bambú no pudiera abandonar los formalismos ni a punta de pistola y Kisuke hubiera prácticamente escrito en piedra el nombre de "Peluchito" para Bambú, algo muy poco adecuado para un mariscal del Ejército Revolucionario. Algún día aparecería en su Wanted, estaba seguro de ello.
Al comandante le sorprendió la conexión que había hecho el mink sobre la D. en su nombre. Podría ser pura conjetura, claro. Había muchos nombres y apellidos que empezaban por D., es solo que Bambú no sabía cuál era el suyo. Tampoco le preguntó nunca a su madre y aunque le hubiera dicho algo a su padre probablemente le hubiera respondido con un gruñido. —En efecto comandante, lo grandioso de todos estos misterios es que todavía no están resueltos, honhonhon. Supongo que es el atractivo para tantos piratas que se lanzan a la mar, ¿no? Si todo el mundo supiera lo que es el One Piece nadie iría a buscarlo a ciegas. —Dio otra calada a su cigarrillo, todavía encendido y medio abandonado en su mano debido a la calidad de la conversación. Kisuke sacó el tema de Sohem y por primera vez en aquella mañana Bambú torció el gesto y frunció el ceño, no por estar pensando, sino por estar abiertamente molesto con su mera mención. —La sede central está en Foodvalten. —Quisiera no recordarlo con absoluta nitidez, pero cada vez que leía el nombre de aquella isla le hervía la sangre como si el enmascarado estuviera ejerciendo sus poderes caloríficos sobre él. Sin embargo, Kisuke tuvo a bien mencionar justo después una posible visita a Punk Hazard y la mera idea de ver a su queridísimo amigo Garnet hizo que el repentino enfado se esfumara tan rápido como había llegado. —¿Que si me apetece? ¡Iría allí ya mismo, HONHONHON. Tengo muchas ganas de volver a ver a nuestro querido amigo Garnet. Y también quiero ver a Yojimbo y preguntarle cómo es su padre en persona. Tobías Murray parecía muy majo, aunque hablé con él poco tiempo en Skypiea. Jolyne es graciosísima y Triana mete miedo, me preguntó qué tal pelea... —Sin darse cuenta, ya estaba haciendo matemáticas en su cabeza. ¿Le daría tiempo a retarlos a todos a un combate? —...Seguro que bien, estuvo en la pelea contra Dimípalo, ¿no es cierto? ¿Cómo es pegarse con un almirante? — Se dio cuenta de que nunca se lo había preguntado directamente. De hecho, ni siquiera le había preguntado qué clase de habilidades tenía. —Me doy cuenta ahora de que nunca hemos hablado en profundidad del tema, honhonhon. —
Sonrió cuando Kisuke le dio la razón y le dijo que caminarían juntos ese sendero, pues es lo que habían hecho hasta la fecha los Toros Negros. Quizás era en esos momentos cuando más se notaba que eran más una familia que un simple escuadrón, aunque Bambú no pudiera abandonar los formalismos ni a punta de pistola y Kisuke hubiera prácticamente escrito en piedra el nombre de "Peluchito" para Bambú, algo muy poco adecuado para un mariscal del Ejército Revolucionario. Algún día aparecería en su Wanted, estaba seguro de ello.
Al comandante le sorprendió la conexión que había hecho el mink sobre la D. en su nombre. Podría ser pura conjetura, claro. Había muchos nombres y apellidos que empezaban por D., es solo que Bambú no sabía cuál era el suyo. Tampoco le preguntó nunca a su madre y aunque le hubiera dicho algo a su padre probablemente le hubiera respondido con un gruñido. —En efecto comandante, lo grandioso de todos estos misterios es que todavía no están resueltos, honhonhon. Supongo que es el atractivo para tantos piratas que se lanzan a la mar, ¿no? Si todo el mundo supiera lo que es el One Piece nadie iría a buscarlo a ciegas. —Dio otra calada a su cigarrillo, todavía encendido y medio abandonado en su mano debido a la calidad de la conversación. Kisuke sacó el tema de Sohem y por primera vez en aquella mañana Bambú torció el gesto y frunció el ceño, no por estar pensando, sino por estar abiertamente molesto con su mera mención. —La sede central está en Foodvalten. —Quisiera no recordarlo con absoluta nitidez, pero cada vez que leía el nombre de aquella isla le hervía la sangre como si el enmascarado estuviera ejerciendo sus poderes caloríficos sobre él. Sin embargo, Kisuke tuvo a bien mencionar justo después una posible visita a Punk Hazard y la mera idea de ver a su queridísimo amigo Garnet hizo que el repentino enfado se esfumara tan rápido como había llegado. —¿Que si me apetece? ¡Iría allí ya mismo, HONHONHON. Tengo muchas ganas de volver a ver a nuestro querido amigo Garnet. Y también quiero ver a Yojimbo y preguntarle cómo es su padre en persona. Tobías Murray parecía muy majo, aunque hablé con él poco tiempo en Skypiea. Jolyne es graciosísima y Triana mete miedo, me preguntó qué tal pelea... —Sin darse cuenta, ya estaba haciendo matemáticas en su cabeza. ¿Le daría tiempo a retarlos a todos a un combate? —...Seguro que bien, estuvo en la pelea contra Dimípalo, ¿no es cierto? ¿Cómo es pegarse con un almirante? — Se dio cuenta de que nunca se lo había preguntado directamente. De hecho, ni siquiera le había preguntado qué clase de habilidades tenía. —Me doy cuenta ahora de que nunca hemos hablado en profundidad del tema, honhonhon. —
