[Presente Relativo – Aventura T1] Colega… ¿Dónde está mi barco?
#3
"Por lo menos esta zona está menos transitada." Mis pensamientos viajaban mientras nos aproximábamos hacia los astilleros de la ciudad, de Loguetown. No hacía mucho se había revelado que el pijo realmente lo era incluso a otro nivel, no me lo habría esperado de él, pero oye, tampoco podemos decir que conocemos realmente a una persona, siempre te puede sorprender, en este caso, con todos los prejuicios que este hombre tenía hacia todo aquello que era diferente, parecía que él mismo se había declarado como alguien fuera de todo estándar. Aunque debo reconocer que no terminaba de comprender por qué era considerado así, si en lugar de las mujeres, le gusta mantener relaciones íntimas con los hombres, pues allá él, sin embargo siempre había grupos que cuchicheaban sobre ese tipo de temas como si fueran abominaciones, tal vez la sociedad fuera así, lo cual no dejaría de ser extraño, pero si me resultaba como poco curioso proviniendo de un ser como lo era Terence Blackmore.

Ahora, dos días después de aquél incidente con su amante marine, nos encontrábamos a las puertas de los astilleros. Terence estaba con su peculiar sonrisa despreocupada de siempre, como si tuviera el secreto de la vida y el conocimiento absoluto de cualquier hecho que pudiera acontecer en cualquier momento, confiado, despreocupado. No podía ponerme más nervioso ese ego desmesurado. Por otra parte, Legan tenía una mirada como de un niño en una tienda de golosinas, parecía querer todo cuanto veía ahí dentro, desconocía que tuviera esa fascinación por las embarcaciones. En cuanto a mí, por qué negarlo, me sentía algo alegre por más que mi rostro no diese ningún tipo de atisbo de ello, pues por fin parecía que Legan iba a cumplir su parte del trato. Nos disponíamos a adquirir un navío propio. Seguramente, con los ingresos conjuntos, aquello no había sido parte del trato, pero tampoco iba a montar ningún tipo de escándalo, probablemente era yo quien más lo anhelaba.

Conforme atravesamos el umbral de las puertas, Terence se marchó hacia mi izquierda contemplando desde la lejanía, Legan salió casi corriendo hacia mi derecha, se le notaba el entusiasmo y la alegría de estar en un lugar así. Al observarle pude ver cómo se quedaba absorto, casi obnubilado por todo cuanto se le posaba delante de los ojos. Sobre todo cuando se quedó contemplando aquél galeón, con sus impresionantes tres mástiles, no se ni cuantos metros tendría de proa a popa, pero el palo de trinquete ya debería de medir unos veinte metros de alto, siendo el más alto el palo mayor, ubicado en el centro de la fina imaginaria que describían los tres mástiles. Era realmente un buque espléndido, y Legan estaba absorto en él hasta que Terence saltó gritando a lo lejos que ese era demasiado caro, y estaría en lo cierto, aquello debería valer una fortuna, seguramente no tendríamos más dinero que para costear el velamen.

Legan se giró sonriendo y diciendo que por lo menos soñar era gratis, y razón no le faltaba. Yo había ido avanzando por la zona central, más que fijarme en los navíos me estaba fijando en mis dos extraños compañeros... Que raro se me hacía pensar en ellos de esa forma, nunca en mi vida había tenido compañeros, nunca los había deseado y siempre repudiaba todo contacto con cualquiera, pero desde que me encontré con Legan en aquella isla todo había comenzado a resultar muy extraño para mí, era como si estuviera cambiando, como si me estuviese convirtiendo en alguien que no era, y eso me provocaba un poco de pánico en realidad, desconocía cómo pudiera afectarme esa nueva faceta desconocida de mí, en toda mi vida tan solo confié en una persona, y me la arrebataron. ¿Hasta qué punto estoy dispuesto a querer sentir ese nivel de confianza de nuevo? Desgraciadamente era una pregunta para la cual no tenía respuesta alguna.

Estaba fijándome en Terence, la persona que más me llamaba la atención, el tipo de persona que pensaba que nunca me acercaría a él. Tenía un pasado un tanto peculiar, de hecho demasiado considerando que nuestras ideologías chocan bastante, y no se exactamente qué hago con este tipo. Por suerte para él, no parecía guardar relación con el incidente que más me provoca quebraderos de cabeza, y por el momento era todo cuanto me importaba. Tal vez manteniéndole a mi lado, por más que me fastidie, lograse poder llegar a encontrar mi objetivo. Estaba fijándose en algo, o más bien en alguien, llevé mi mirada hacia donde estaba mirando él, con ese gesto extrañado, solo pude resoplar a desgana, algo me decía que íbamos a volver a tener problemas. Mientras no volviera a encontrarme con aquella gyojin tiburón-tigre dudo que me incumbiese demasiado.

Un grupo de lo que parecía ser piratas, por lo menos por las pintas que tenían, estaba pasando por el lugar, y encima iban a juego, como si se fueran de desfile. Se encontraban oteando un barco y hablaban con un tipo, tal vez el encargado de mostrarles los pormenores de la embarcación, o tal vez el que estaba encargado de fabricarla expresamente para ellos, la verdad es que ni lo sabía ni me importaba un ápice. Y esperaba que mis compañeros pensaran lo mismo, aunque pronto demostraron no ser así. El trajecitos soltó un comentario, a lo que Legan respondió, como no, con una de sus frases intentando hacer gracia, había que reconocerle la insistencia, con él no te podías aburrir, aunque tal vez se acabase volviendo una pesadez con el tiempo. Inquirió que tal vez hubiera algo extraño con esa gente, y de hecho era así de primeras, algo raritos son, todos conjuntados con esas pintas. Igual se trataba de un tipo de grupo que hacían una representación teatral, pero de ser así, menuda mierda de uniforme se habían sacado.

Estábamos los tres mirando, cuando de pronto, uno de ellos que parecía estar mirando alrededor se percató de que les mirábamos. No se que harían los otros dos, pero lo cierto es que me importó bien poco, me quedé mirándole y nuestras miradas se cruzaron por unos segundos. Al momento apartó la mirada y se quedó cuchicheando con sus compañeros, los cuales comenzaron a girarse uno por uno hasta quedarse mirándonos. Eso ya si que comenzó a generarme una situación más desconcertante e inquietante, tal vez habíamos llamado demasiado su atención. Tan solo esperaba que nos ignorasen y siguieran a lo suyo. Habíamos conseguido evadir los problemas en la ciudad, no quería tenerlos ahora en los astilleros.
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RE: [Presente Absoluto – Aventura T1] Colega… ¿Dónde está mi barco? - por Mihasy Junsho - 16-08-2023, 06:28 PM

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