02-01-2024, 11:33 PM
Los días se habían sucedido con relativa calma desde que abandonamos el puerto de isla Toko. Nada más posar mis purpurinescas plataformas en la cubierta del barco, me dirigí al aún improvisado puesto de cartografía para consultar nuestro siguiente destino. Habían ocurrido demasiadas cosas y mi forma de evadirme de la realidad era volcándome totalmente en mis labores en aquella estrafalaria tripulación: dirigir a la banda a buen puerto. Podía ver a mis compañeros deambular por el barco exhibiendo extraños comportamientos, como si se tratase de un extraño sueño que, tras cobrar vida, abordase mi realidad. ¿Era real aquella Triana con enormes ropajes? ¿Era posible que Jolyne hubiese abrazado su feminidad y dejado de lado sus harapos de campesina? ¿Yojimbo me había hablado? ¿Alguien me iba a ofrecer al final aquel maldito batido detox que pedí semanas atrás? Lo dudaba. Aferrado al mando del barco, mi mirada estaba clavada en el firmamento, pero mi mente no me pertenecía en aquellos momentos.
- No nos falta mucho para llegar a isla Elíseo -me comuniqué a mí mismo mientras observaba de soslayo el log pose anclado a mi muñeca derecha. El mapa, clavado en uno de los mástiles del barco con un fino pero letal tacón de aguja, confirmaba mis sospechas.
Tras un par de días de introspección, centrado en mis tareas de navegante y en una rutina especial de 60 pasos para rejuvenecer la piel de la espalda baja, al fin me sentí preparado para interactuar de nuevo con la gente terrenal. - Bien chicos, ya… - mi discurso se vio interrumpido por la presencia de un ser no autorizado en la cubierta del barco. Parecía que las alocadas aventuras de mis compañeros en mi ausencia, al menos mental, habían traído al barco una nueva aliada simpatizante con el espíritu campestre de Jolyne: una gallina demasiado energética y viva para mi gusto. Respiré hondo, posé la vista de nuevo en el horizonte y proseguí dirigiendo el barco como si nada de eso estuviese ocurriendo.
![[Imagen: rvCfBMF.png]](https://imgur.com/rvCfBMF.png)
