[Aventura T3 - Presente Absoluto] - Rebelión en la mina: Fiebre del oro
#61
Tras emotivos abrazos, agradecimientos, lágrimas y despedidas, Garnet les hizo recordar su nombre como el que, algún día, sería el músico más grande de todos los mares, con una animada melodía que jamás olvidarían. La perpetuarían para recordarse a si mismos el valor de la libertad, la tocarían cada año en conmemoración a ese día. Sasha no acababa de entender por qué tanta ñoñería, pero en el fondo se alegraba por aquellas personas (sus afiladas burlas hacia Garnet lo demostraban), además de por el oro al que no tardó en localizar en aquel carro. Se estaba haciendo muy mayor y pronto comenzaría a darse cuenta de ello. A Ariel le abrumó un poco toda la marabunta, se había apartado. Ell oro le dibujó una sonrisa que escondía detrás sus afilados dientes, pero lo que los sacó a relucir fue imaginarse en más aventuras con aquellos piratas. Había decidido que formaría parte de esa tripulación y usaría su parte del botín para abastecerse de los recursos necesarios con los que mantenerlos sanos y salvos a lo largo del gran viaje que estaban recorriendo. Sage estaba madurando a pasos agigantados. Dándose cuenta de que aún le quedaba por aprender, estaba demostrando el crecimiento tanto interior como exterior que había tenido esos últimos días con los Shogun Gari. Estaba emocionado por ello y por el camino que les quedaba por navegar.
 
Debía ser pasado el mediodía, el sol seguía abrasando, pero todo era felicidad en aquel lugar. Los trabajadores, que llevaban ahí esclavizados sabe dios cuanto, eran al fin libres y la recompensa para los Shogun Gari no solo eran sus palabras de agradecimiento, sino un carro de dos metros de ancho, tres metros de largo y uno y medio de profundidad, bastante lleno de pepitas, pequeñas lágrimas de oro y, si rebuscabas, algún guijarro del tamaño de un haba gorda. No sería fácil mover ese carro de vuelta al barco por aquel cañón de mala muerte, era demasiado escarpado como para encontrar siempre el terreno plano de un ancho considerable para que este circulase. Los cuatro piratas decidieron coger todo lo que pudieran cargar ellos en sacos. Lograron cargar un par de sacos cada uno (algunos más grandes que otros) antes de despedirse definitivamente de todos los presentes y comenzar el camino de vuelta a su navío. Burup, burup, burup. Burup, bur... Gatcha. Garnet descolgaba su aparato (?). 

- ¡Eeey! ¿Cómo va "El Comando Parné"? ¿Seguís enteros? Jish jish jish. ¿Pa' qué pregunto...? Por aquí todo bien. Misión cumplida. Vamos ya para el barco también. Los que lleguen últimos hacen las camas mañana. ¡A correr! - 

Con el sol en el cogote, tomaron el camino que descendía paralelo al río, cargados con el preciado metal y el lazo que los unía un poco más estrecho. No es oro todo lo que reluce. Embriagados de felicidad, caminaban recordando lo vivido, pero sobre todo imaginando lo que faltaba por llegar.


¿FIN?

¿Qué habrá sido de Fanny Pastorelli?

resumen

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Información
[Imagen: l47Ucve.png]

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Para. Respira. Ordena. Apuesta.

-Tripulación-
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RE: [Aventura T3 - Presente Absoluto] - Rebelión en la mina: Fiebre del oro - por Tobias Murray - 08-01-2024, 02:05 AM

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