10-01-2024, 05:49 PM
Princesa fantasma.
Borré mi sonrisa al instante.
Hacía lo que parecían siglos desde que escuché ese nombre. En realidad, lo correcto habría sido "Dama Fantasma", pero me causó un vuelco en el estómago de igual forma. Quien había pronunciado esas palabras no podía saberlo. ¿O sí?
Tal vez, después de tantos años, me habían encontrado.
De inmediato, giré la cabeza hacia la fuente del sonido, tensa. Y lo que vi no fue en absoluto lo que esperaba. Una mujer enorme me miraba desde sus alturas. Sus rasgos bellos, su piel morena o su cabello plateado no fueron los que me impresionaron, sino sus inmensas alas negras. Sin duda alguna, debía de ser Lunarian. Nunca había visto ninguno, y mucho menos tan de cerca, pero conocía su aspecto gracias a las habladurías de tantos años en el mar. Había dureza en sus ojos claros. Las sombras del callejón, protegido del sol a causa de los tejados que cubrían su abertura superior por completo, le otorgaban un aspecto amenazante, oscuro, casi tenebroso. Lejos de atemorizarme, me fascinó. Recorrí sus tatuajes con la mirada.
Tal vez, después de tantos años, me habían encontrado.
De inmediato, giré la cabeza hacia la fuente del sonido, tensa. Y lo que vi no fue en absoluto lo que esperaba. Una mujer enorme me miraba desde sus alturas. Sus rasgos bellos, su piel morena o su cabello plateado no fueron los que me impresionaron, sino sus inmensas alas negras. Sin duda alguna, debía de ser Lunarian. Nunca había visto ninguno, y mucho menos tan de cerca, pero conocía su aspecto gracias a las habladurías de tantos años en el mar. Había dureza en sus ojos claros. Las sombras del callejón, protegido del sol a causa de los tejados que cubrían su abertura superior por completo, le otorgaban un aspecto amenazante, oscuro, casi tenebroso. Lejos de atemorizarme, me fascinó. Recorrí sus tatuajes con la mirada.
—Lunarian —dejé escapar en un susurro sin quitarle los ojos de encima.
De pronto, salí de mi lóbrega ensoñación. Guardé la bolsa de monedas en uno de mis bolsillos, aunque mi recién adquirido botín era lo que menos me importaba en aquel momento. Adopté una posición defensiva de puertas para adentro, puesto que no quería exteriorizar que me encontraba alerta, inquieta. Si era verdad que me habían encontrado, no les daría el gusto de comprobar que, tantos años después, esos malditos todavía eran capaces de erizar mi piel. Sí, sin duda esa mujer debía de ser uno de ellos, ¿por qué, si no, habría utilizado un nombre tan parecido?
Yo ya no era aquella niña inexperta. Si querían matarme, desde luego que no les saldría gratis. Porque antes muerta que cautiva.
—¿"Oye, tú"? —repetí; prácticamente me había recuperado a mí misma tras el pequeño shock inicial—. ¿Es que no te han enseñado modales? —Gran ironía que yo emplease la palabra "modales"—. ¿A qué coño has venido? Tócame un pelo y te destrozo esa cara bonita.
El Patrón había sobrevivido a mi intento de asesinato, lo sabía desde hacía varios años. Desde entonces, siempre estuve alerta por si él o su gentuza aparecían de nuevo en mi vida. Y mandar a una Lunarian no me amedrentaba, aunque la tipa me sacase ¿cuánto?, ¿tres cuerpos? Una potente sensación nació de mi columna vertebral e irrigó todo mi ser, preparándome para la acción.
RESUMEN
KARMAS
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