11-01-2024, 05:05 PM
Tras mi presentación, la capitana Jenkins se quedó observándome fijamente, creando una tensión palpable en la habitación, acabando en una pregunta que siempre llevo muy mal, mi apellido. Se levantó del sitio, no sin antes coger un cigarrillo y acercarse a mí, afirmando que otras bocas le contaron cosas sobre mi otra apariencia, resumiendo, parece ser que estaba decepcionada porque eso no fuera así. Cuando estuvo a mi lado, me hizo un gesto para encenderla el cigarrillo. Saqué mi zippo con estampado de pulpo - Mis disculpas si no es lo que esperaba. Pero un simple cambio de imagen no altera todo lo demás de la persona, si me permite - Dije mientras encendía el zippo y se lo acercaba para encender el cigarrillo - Y mi nombre es Joe, no tengo apellido, mis padres me abandonaron, si lo desea, puede inventarse uno a su gusto - Cerré con un gesto rápido el zippo mientras me lo llevaba de nuevo al bolsillo de la camisa - No es la primera vez que lo hacen - Terminé, cruzándome de brazos de nuevo.
Tras todo esto, la capitana Jenkins dijo algo que me dejó completamente helado, la "perdida" de Vulkan. Abrí los ojos completamente, desviándolos hacia la parte de atrás de la habitación - ¿Vulkan...? ¿Está muerto? Cuando llamé para saber de él me dijeron que no sabían nada - No estaba entendiendo nada ¿Acaso han encontrado su cuerpo o algo parecido en algún lado? Me costaba escuchar lo que Jenkins le decía a mis compañeros, lo que parecía ser una especie de reconocimiento de cada uno de ellos. Aquella noticia me dejó frío, y más adelante, intentaría descubrir un poco más la verdad sobre Vulkan. Volví a prestar atención a la conversación, concentrándome en ella, y en ese momento parece ser que la capitana estaba terminando su ronda, en este caso con Ikirami.
Tras esto, cogió una especie de sobre de color oscuro y volvió hacia mí, ofreciéndomelo, aclarando que eran unas órdenes de muy arriba, poniendo en contexto algunas de las cosas que hicimos como marines, aunque no con las palabras que esperaba, dejando claro que no lo hicimos del todo bien, incluso alegando que pusimos en peligro a civiles. Agarré el sobre, levantando lentamente el brazo, con algo de tristeza por lo que dijo. Al menos lo que pasó con los Dalton parece ser que fue un punto positivo, pero aun así, no pude evitar culparme por dentro. En aquella misión solo fui yo con Viktor, no con mis compañeros, y yo acabé completamente derrotado tras la acción suicida de la maldita jirafa, siendo el peliblanco el que acabó con Blackmore. Realmente, me comía la culpa por dentro. Jenkins finalizó diciendo que nos escoltaría a todos a Impel Down, sin olvidar que este es su barco y sus soldados, el cadete Gio nos llevaría a nuestros camarotes. Abandonamos aquella lujosa habitación, siendo yo el último por salir de la puerta - Gracias, capitana Jenkins - Fue lo único que me salió de la boca para despedirme de ella.
Una vez todos fuera, Sephi me preguntó sobre porque nos requerían en Impel Down - Vamos a comprobarlo - Abrí el sobre y leí el contenido de la carta para todos mis compañeros:
Parece ser que el canalla de Blackmore era alguien a quien tenían el ojo echado - No esclarece mucho la nota. Así que supongo que tendremos que esperar para más información una vez lleguemos allí - Suspiré. No me atrevía a mirar a mis compañeros a la cara tras las palabras que dijo Jenkins, me sentía totalmente culpable de ello, y no se lo merecían - Busquemos al cadete Gio para que nos indique nuestros camarotes - Dije totalmente desorientado. Justo tras eso, aquel cadete se presentó delante de nosotros, parece ser que estaba esperando a que saliésemos para indicarnos donde nos hospedaríamos, y así lo hizo. Durante el camino, no dije ni una palabra, solamente seguí al grupo hasta llegar a nuestro destino bajo cubierta. Todos los camarotes estaban juntos, el de Daisen era más grande y adaptado para él - Yo uso este mismamente - Dije señalando el que estaba más alejado. Entré en aquel camarote, el cual, aunque no era como la habitación de la capitana Jenkins, desprendía esa misma fuerza y lujo. Dejé aquella carta encima de un pequeño escritorio que había dentro, y me senté en la cama a pensar en todo lo ocurrido.
Durante estos dos días, me limité a no llamar mucho la atención por el barco, y sobre todo, estar con mis compañeros.
Sephi y yo nos informamos sobre lo relacionado con Vulkan. Parece ser que encontraron su cuerpo en la playa más alejada de isla Toko, la autopsia decía que murió ahogado. La tristeza nos invadió al conocer esto, y lo peor de todo, es que no sabíamos el motivo. Quizás un suicidio, quizás peleó con alguien y lo tiró al mar... Nunca sabríamos la verdad. Le dimos la noticia a Karl, la cual se derrumbó moralmente e intentamos animarla lo mejor que pudimos, solo quería estar sola con Joseba en su camarote, quizás era lo mejor, dejar estos dos días que aceptara la noticia. Fue un duro golpe para los 3, ya que éramos los que le conocíamos, y tras lo de Minato era aún peor. Pero había que seguir adelante, no quedaba otra, nos gustase, o no.
Aun así, intenté distraerme todo lo posible y pasar tiempo con los demás. Aproveché para estar con Daisen y conocerle mejor, sobre todo me contó su pasión por los libros y el conocimiento, realmente admiraba su buen humor y positivismo ante las cosas, y era algo que me venía en lo personal muy bien aprender. Me contó algunas cosas muy interesantes sobre conocimiento, realmente disfrutaba pasar tiempo con él.
También con Tenma, el cual hasta ahora había sido alguien muy reservado y callado, siempre queriendo parecer impoluto y perfeccionista. Siempre decía que quería ser mi mano derecha, y que era un ejemplo a seguir para él. Le hice entender que está bien querer aprender de los demás, pero que, al fin y al cabo, es el mismo quien debe tomar sus propias decisiones. Era un buen chico, algo intenso, sí, pero con buen corazón.
Y por último, también pasé tiempo con Ikirami. Las palabras de Jenkins hacia ella no fueron nada agradables, intentando hacerla sentir inferior por solo su rango, dejando caer que el Grand Line le quedaba grande a alguien como ella. Llevamos poco tiempo conociéndonos, y aunque si notaba un lazo especial con ella, me preocupé y quise saber como se sentía. Era una chica fuerte, y muy capaz de estar donde está, no me cabía la menor duda.
En cuanto a mí, me hubiera gustado poder sacar algo de tiempo para cocinar, algo que me relajaba mucho, pero Jenkins lo dijo bien claro. Su barco, sus soldados, sus normas. No quería meterme a la cocina, ni siquiera para ofrecer una mano a los cocineros. Por lo que me limité a pasar desapercibido y listo.
Así pasaron los dos días en el barco, un completo revuelto de emociones por todas partes. Pero somos un equipo, y tenemos que permanecer unido. Por el tiempo que nos dijo Jenkins, no estariamos muy lejos de llegar a Impel Down.
Tras todo esto, la capitana Jenkins dijo algo que me dejó completamente helado, la "perdida" de Vulkan. Abrí los ojos completamente, desviándolos hacia la parte de atrás de la habitación - ¿Vulkan...? ¿Está muerto? Cuando llamé para saber de él me dijeron que no sabían nada - No estaba entendiendo nada ¿Acaso han encontrado su cuerpo o algo parecido en algún lado? Me costaba escuchar lo que Jenkins le decía a mis compañeros, lo que parecía ser una especie de reconocimiento de cada uno de ellos. Aquella noticia me dejó frío, y más adelante, intentaría descubrir un poco más la verdad sobre Vulkan. Volví a prestar atención a la conversación, concentrándome en ella, y en ese momento parece ser que la capitana estaba terminando su ronda, en este caso con Ikirami.
Tras esto, cogió una especie de sobre de color oscuro y volvió hacia mí, ofreciéndomelo, aclarando que eran unas órdenes de muy arriba, poniendo en contexto algunas de las cosas que hicimos como marines, aunque no con las palabras que esperaba, dejando claro que no lo hicimos del todo bien, incluso alegando que pusimos en peligro a civiles. Agarré el sobre, levantando lentamente el brazo, con algo de tristeza por lo que dijo. Al menos lo que pasó con los Dalton parece ser que fue un punto positivo, pero aun así, no pude evitar culparme por dentro. En aquella misión solo fui yo con Viktor, no con mis compañeros, y yo acabé completamente derrotado tras la acción suicida de la maldita jirafa, siendo el peliblanco el que acabó con Blackmore. Realmente, me comía la culpa por dentro. Jenkins finalizó diciendo que nos escoltaría a todos a Impel Down, sin olvidar que este es su barco y sus soldados, el cadete Gio nos llevaría a nuestros camarotes. Abandonamos aquella lujosa habitación, siendo yo el último por salir de la puerta - Gracias, capitana Jenkins - Fue lo único que me salió de la boca para despedirme de ella.
Una vez todos fuera, Sephi me preguntó sobre porque nos requerían en Impel Down - Vamos a comprobarlo - Abrí el sobre y leí el contenido de la carta para todos mis compañeros:
Cita:A la atención de "El Colmillo":
Comandante, se precisa su presencia y la de toda su división en las instalaciones de Impel Down para una consultoría y evaluación intensiva, así como para recibir un informe personalmente de su propia voz sobre el fallecimiento del ex-funcionario de la prisión de Impel Down, Therens Blackmore, y su implicación en su misión para con los Piratas Dalton.La Capitana Jenkins, en el transcurso de sus propias funciones y obligaciones los escoltará hasta las instalaciones.Un cordial saludo.
Ishter Stug, Jefa de Personal, Asistente del Almirante de la Flota.
Parece ser que el canalla de Blackmore era alguien a quien tenían el ojo echado - No esclarece mucho la nota. Así que supongo que tendremos que esperar para más información una vez lleguemos allí - Suspiré. No me atrevía a mirar a mis compañeros a la cara tras las palabras que dijo Jenkins, me sentía totalmente culpable de ello, y no se lo merecían - Busquemos al cadete Gio para que nos indique nuestros camarotes - Dije totalmente desorientado. Justo tras eso, aquel cadete se presentó delante de nosotros, parece ser que estaba esperando a que saliésemos para indicarnos donde nos hospedaríamos, y así lo hizo. Durante el camino, no dije ni una palabra, solamente seguí al grupo hasta llegar a nuestro destino bajo cubierta. Todos los camarotes estaban juntos, el de Daisen era más grande y adaptado para él - Yo uso este mismamente - Dije señalando el que estaba más alejado. Entré en aquel camarote, el cual, aunque no era como la habitación de la capitana Jenkins, desprendía esa misma fuerza y lujo. Dejé aquella carta encima de un pequeño escritorio que había dentro, y me senté en la cama a pensar en todo lo ocurrido.
Durante estos dos días, me limité a no llamar mucho la atención por el barco, y sobre todo, estar con mis compañeros.
Sephi y yo nos informamos sobre lo relacionado con Vulkan. Parece ser que encontraron su cuerpo en la playa más alejada de isla Toko, la autopsia decía que murió ahogado. La tristeza nos invadió al conocer esto, y lo peor de todo, es que no sabíamos el motivo. Quizás un suicidio, quizás peleó con alguien y lo tiró al mar... Nunca sabríamos la verdad. Le dimos la noticia a Karl, la cual se derrumbó moralmente e intentamos animarla lo mejor que pudimos, solo quería estar sola con Joseba en su camarote, quizás era lo mejor, dejar estos dos días que aceptara la noticia. Fue un duro golpe para los 3, ya que éramos los que le conocíamos, y tras lo de Minato era aún peor. Pero había que seguir adelante, no quedaba otra, nos gustase, o no.
Aun así, intenté distraerme todo lo posible y pasar tiempo con los demás. Aproveché para estar con Daisen y conocerle mejor, sobre todo me contó su pasión por los libros y el conocimiento, realmente admiraba su buen humor y positivismo ante las cosas, y era algo que me venía en lo personal muy bien aprender. Me contó algunas cosas muy interesantes sobre conocimiento, realmente disfrutaba pasar tiempo con él.
También con Tenma, el cual hasta ahora había sido alguien muy reservado y callado, siempre queriendo parecer impoluto y perfeccionista. Siempre decía que quería ser mi mano derecha, y que era un ejemplo a seguir para él. Le hice entender que está bien querer aprender de los demás, pero que, al fin y al cabo, es el mismo quien debe tomar sus propias decisiones. Era un buen chico, algo intenso, sí, pero con buen corazón.
Y por último, también pasé tiempo con Ikirami. Las palabras de Jenkins hacia ella no fueron nada agradables, intentando hacerla sentir inferior por solo su rango, dejando caer que el Grand Line le quedaba grande a alguien como ella. Llevamos poco tiempo conociéndonos, y aunque si notaba un lazo especial con ella, me preocupé y quise saber como se sentía. Era una chica fuerte, y muy capaz de estar donde está, no me cabía la menor duda.
En cuanto a mí, me hubiera gustado poder sacar algo de tiempo para cocinar, algo que me relajaba mucho, pero Jenkins lo dijo bien claro. Su barco, sus soldados, sus normas. No quería meterme a la cocina, ni siquiera para ofrecer una mano a los cocineros. Por lo que me limité a pasar desapercibido y listo.
Así pasaron los dos días en el barco, un completo revuelto de emociones por todas partes. Pero somos un equipo, y tenemos que permanecer unido. Por el tiempo que nos dijo Jenkins, no estariamos muy lejos de llegar a Impel Down.
