El tiempo ha pasado raro en estos dos días.
Han sido muchas emociones mezcladas; todo lo bueno, poder conocer a los nuevos compañeros más personalmente, sus inquietudes, sus hobbies... pero también, lo malo. Odiaba profundamente que Karl y Sephi se encontrasen mal por la noticia de Vulkan, cosa que yo también maldije la noche anterior, en la que no paraba de darle vueltas al motivo por el que mi compañero acabó como acabó, llorando en silencio por ello. No es que no me guste que me vean así, pero me sentía en la obligación de darles fuerzas para seguir adelante. Así que lo intenté por todos los medios.
Nos informaron que en apenas una hora y unos pocos minutos llegaríamos a nuestro destino, Impel Down. Eran las 13:00, y esta vez, por órdenes de la capitana Jenkins, en la habitación de Daisen - la cual ajustaron para que el grandullón durmiera allí - nos prepararon una mesa lo suficientemente grande para que toda la división 34 pudiera comer a gusto y en intimidad parece ser. En el centro de la mesa, una gran fuente con arroz, pollo, rodajas de manzanas y cebolla picada, algo bastante básico, pero comida al fin y al cabo, y eso no se desaprovecha. La bebida a gusto de cada uno, podíamos pedir lo que quisiéramos, en mi caso, pedí simplemente una jarra de agua fría con hielo para acompañar.
No sabía si iba a ser de mala educación, ponerme a hablar mientras comíamos, pero, había demasiado silencio en una sala tan grande, y creo que era bueno entablar una conversación en ese mismo momento. Mientras me echaba en el vaso un poco de agua de la jarra, solté al aire un comentario - ¿Estáis nerviosos por la llegada? - dejé la jarra de agua con hielo de nuevo en la mesa - ¿Alguno sabe alguna cosa sobre Impel Down? - Me acerqué los cubiertos y cogí - Yo la verdad que he oído poco sobre ella - Comencé a probar un poquito de la comida que nos pusieron. Miré a todos mis compañeros uno a uno, viendo si estaban, al menos a gusto y bien. En especial Karl, la cual no pude ver en estos dos días por lo de Vulkan. Sé que Sephi podría tener más fuerza de voluntad a la hora de aguantar la noticia, pero Karl era más débil en ese aspecto y estaba preocupado por ella - He intentado pedir algo picante, tanto para ti como para Ikirami - dije mirando a Karl con una leve sonrisa - Pero por desgracia ya tenían el menú fijado, lo siento - dije lamentándolo, de verdad que lo intenté para animarla de alguna manera - Luego podemos pedir algo para Joseba ¿Qué te parece? - Dije con una sonrisa y los ojos cerrados.
- ¿Y qué tal se os ha dado estos días por este gran buque? - Pregunté a los demás - Ojalá un día podamos tener algo así... sería magnífico, ¿no creéis? - Dije algo melancólico, pensando en darles lo mejor a cada uno de ellos. Procedí a comer, esperando alguna respuesta de mis compañeros
Han sido muchas emociones mezcladas; todo lo bueno, poder conocer a los nuevos compañeros más personalmente, sus inquietudes, sus hobbies... pero también, lo malo. Odiaba profundamente que Karl y Sephi se encontrasen mal por la noticia de Vulkan, cosa que yo también maldije la noche anterior, en la que no paraba de darle vueltas al motivo por el que mi compañero acabó como acabó, llorando en silencio por ello. No es que no me guste que me vean así, pero me sentía en la obligación de darles fuerzas para seguir adelante. Así que lo intenté por todos los medios.
Nos informaron que en apenas una hora y unos pocos minutos llegaríamos a nuestro destino, Impel Down. Eran las 13:00, y esta vez, por órdenes de la capitana Jenkins, en la habitación de Daisen - la cual ajustaron para que el grandullón durmiera allí - nos prepararon una mesa lo suficientemente grande para que toda la división 34 pudiera comer a gusto y en intimidad parece ser. En el centro de la mesa, una gran fuente con arroz, pollo, rodajas de manzanas y cebolla picada, algo bastante básico, pero comida al fin y al cabo, y eso no se desaprovecha. La bebida a gusto de cada uno, podíamos pedir lo que quisiéramos, en mi caso, pedí simplemente una jarra de agua fría con hielo para acompañar.
No sabía si iba a ser de mala educación, ponerme a hablar mientras comíamos, pero, había demasiado silencio en una sala tan grande, y creo que era bueno entablar una conversación en ese mismo momento. Mientras me echaba en el vaso un poco de agua de la jarra, solté al aire un comentario - ¿Estáis nerviosos por la llegada? - dejé la jarra de agua con hielo de nuevo en la mesa - ¿Alguno sabe alguna cosa sobre Impel Down? - Me acerqué los cubiertos y cogí - Yo la verdad que he oído poco sobre ella - Comencé a probar un poquito de la comida que nos pusieron. Miré a todos mis compañeros uno a uno, viendo si estaban, al menos a gusto y bien. En especial Karl, la cual no pude ver en estos dos días por lo de Vulkan. Sé que Sephi podría tener más fuerza de voluntad a la hora de aguantar la noticia, pero Karl era más débil en ese aspecto y estaba preocupado por ella - He intentado pedir algo picante, tanto para ti como para Ikirami - dije mirando a Karl con una leve sonrisa - Pero por desgracia ya tenían el menú fijado, lo siento - dije lamentándolo, de verdad que lo intenté para animarla de alguna manera - Luego podemos pedir algo para Joseba ¿Qué te parece? - Dije con una sonrisa y los ojos cerrados.
- ¿Y qué tal se os ha dado estos días por este gran buque? - Pregunté a los demás - Ojalá un día podamos tener algo así... sería magnífico, ¿no creéis? - Dije algo melancólico, pensando en darles lo mejor a cada uno de ellos. Procedí a comer, esperando alguna respuesta de mis compañeros
