15-01-2024, 09:18 PM
Siri había acabado su dibujo y Gideon sonrió tímidamente ante él, qué talento tenía la chica para expresarse a través de la pintura. Había hecho bien al unirse a ella, no sabía que les depararía el futuro, pero sin duda sabía que tendría alguien que la comprendiese al completo con respecto al arte y lo que suponía para Gideon.
La pintora parecía entusiasmada con el nombre y el eslogan que había soltado sin más Gideon. Las palabras a veces escapaban de sus labios sin ser muy consciente de dónde venían esas ideas. Le gustaba como sonaba, estaba orgullosa de aquel nombre. Siri le felicitó por la ocurrencia.
Siri se encargó de colocar la frase en el cartel y le indicó que deberían hacer copias, quizás podrían encontrar algún lugar cercano donde encargarlas, eso sí, no sabía muy bien de dónde iban a sacar el dinero para ello. A la propuesta de compartir una habitación había dicho que sería una gran idea, Gideon se anotaba una victoria, algo más de dinero para las copias supuso.
Tras pagar sus consumiciones salieron del local, Omi ya dentro de su habitual bolsillo. Caminaron calle abajo sin encontrarse demasiados transeúntes y llegaron hasta una posada, no parecía ser mal lugar donde empezar, así que entraron. Tras alquilar la habitación pagando por adelantado un par de semanas, Siri añadió el lugar al cartel. Ahora sí que estaban preparadas para empezar su aventura juntas. Unas cuantas copias, enviarlas en los barcos comerciales y a espera oportunidades. Parecía un comienzo de una gran amistad y, si Gideon no fuese lo pesimista que era, un comienzo para un gran futuro. Sin embargo, Gideon visualizaba ante ella semanas y semanas de escasez. Lo que la mantenía a flote era haber encontrado alguien que le diera un poco de vidilla.
La pintora parecía entusiasmada con el nombre y el eslogan que había soltado sin más Gideon. Las palabras a veces escapaban de sus labios sin ser muy consciente de dónde venían esas ideas. Le gustaba como sonaba, estaba orgullosa de aquel nombre. Siri le felicitó por la ocurrencia.
Siri se encargó de colocar la frase en el cartel y le indicó que deberían hacer copias, quizás podrían encontrar algún lugar cercano donde encargarlas, eso sí, no sabía muy bien de dónde iban a sacar el dinero para ello. A la propuesta de compartir una habitación había dicho que sería una gran idea, Gideon se anotaba una victoria, algo más de dinero para las copias supuso.
Tras pagar sus consumiciones salieron del local, Omi ya dentro de su habitual bolsillo. Caminaron calle abajo sin encontrarse demasiados transeúntes y llegaron hasta una posada, no parecía ser mal lugar donde empezar, así que entraron. Tras alquilar la habitación pagando por adelantado un par de semanas, Siri añadió el lugar al cartel. Ahora sí que estaban preparadas para empezar su aventura juntas. Unas cuantas copias, enviarlas en los barcos comerciales y a espera oportunidades. Parecía un comienzo de una gran amistad y, si Gideon no fuese lo pesimista que era, un comienzo para un gran futuro. Sin embargo, Gideon visualizaba ante ella semanas y semanas de escasez. Lo que la mantenía a flote era haber encontrado alguien que le diera un poco de vidilla.
