16-01-2024, 03:17 PM
No me sentaba mal decirle lo que pensaba a Viktor.
¿Pensaba realmente que era un traidor? No. ¿Quizás, su intento de ganar aquella situación no fue el más acertado? Posiblemente. En cualquier caso, estaba claro que era una persona a la que le costaba reconocer las cosas, no por no sentirlas, sino por no querer parecer vulnerable, al menos, esa era mi sensación. Pero una parte de mí, quería ver hasta donde era capaz de llegar el peliblanco, ver si aquellos sueños y deseos que me comentó eran reales, o una falsa pared que puso para que me estampara contra ella.
Tras mi pregunta al cazador sobre cuál sería su futuro, miré al cielo. Era inminente, el olor a humedad y lluvia era demasiado grande como para ignorarlo. Le di una calada al cigarrillo y en efecto, comenzaron a caer las primeras gotas, así que decidí tirar al suelo aquel filtro con tabaco, y dejar que él solo se apagase por el agua. Viktor me comentó que saldría al mar para dar caza a los que de verdad se lo merecen, alegando que tenía a su disposición un velero para partir con el - Me alegra escuchar que harás eso - Le dije mirando aquel sitio repleto de tumbas. Para mi desgracia, terminó confirmando que conoció a Sohem, había logrado dar con él, y, suponía que se irían juntos por sus palabras. No pude evitar hacer una corta y leve sonrisa nasal al escucharlo - Sé... calienta demasiado rápido, así que... te deseo buena suerte con él, la necesitarás - Contesté en un cierto tono sarcástico. A continuación, preguntó sobre si me llevaría a los pajaritos conmigo. No sé si era por el momento o mi estado de ánimo, pero supongo que se refería a mis compañeros - Por supuesto. Estamos descansando de momento en Toko. En unos días me pondré en contacto con alguna base, para ver como salimos de aquí y si nos pueden ayudar - Suspiré mientras me crujía el cuello hacia ambos lados - Demasiadas heridas que curar, tanto yo como mis compañeros. Pero en cuanto podamos, seguiremos avanzando - Volví a mirar aquel descampado lleno de tumbas, recordándome totalmente a Minato, y en cierta manera a Taka, en lo rápido que todo puede acabarse para alguien, incluso pensando, que el siguiente podía ser yo.
La lluvia cada vez era más intensa, el cielo a lo lejos se ponía totalmente más feo, amenazando con traer una tormenta. Giré la cabeza para mirar a Viktor - Puede ser que, no seamos tan diferentes al fin y al cabo - Miré de nuevo al cementerio improvisado - ¿Con qué una familia... eh? -
¿Pensaba realmente que era un traidor? No. ¿Quizás, su intento de ganar aquella situación no fue el más acertado? Posiblemente. En cualquier caso, estaba claro que era una persona a la que le costaba reconocer las cosas, no por no sentirlas, sino por no querer parecer vulnerable, al menos, esa era mi sensación. Pero una parte de mí, quería ver hasta donde era capaz de llegar el peliblanco, ver si aquellos sueños y deseos que me comentó eran reales, o una falsa pared que puso para que me estampara contra ella.
Tras mi pregunta al cazador sobre cuál sería su futuro, miré al cielo. Era inminente, el olor a humedad y lluvia era demasiado grande como para ignorarlo. Le di una calada al cigarrillo y en efecto, comenzaron a caer las primeras gotas, así que decidí tirar al suelo aquel filtro con tabaco, y dejar que él solo se apagase por el agua. Viktor me comentó que saldría al mar para dar caza a los que de verdad se lo merecen, alegando que tenía a su disposición un velero para partir con el - Me alegra escuchar que harás eso - Le dije mirando aquel sitio repleto de tumbas. Para mi desgracia, terminó confirmando que conoció a Sohem, había logrado dar con él, y, suponía que se irían juntos por sus palabras. No pude evitar hacer una corta y leve sonrisa nasal al escucharlo - Sé... calienta demasiado rápido, así que... te deseo buena suerte con él, la necesitarás - Contesté en un cierto tono sarcástico. A continuación, preguntó sobre si me llevaría a los pajaritos conmigo. No sé si era por el momento o mi estado de ánimo, pero supongo que se refería a mis compañeros - Por supuesto. Estamos descansando de momento en Toko. En unos días me pondré en contacto con alguna base, para ver como salimos de aquí y si nos pueden ayudar - Suspiré mientras me crujía el cuello hacia ambos lados - Demasiadas heridas que curar, tanto yo como mis compañeros. Pero en cuanto podamos, seguiremos avanzando - Volví a mirar aquel descampado lleno de tumbas, recordándome totalmente a Minato, y en cierta manera a Taka, en lo rápido que todo puede acabarse para alguien, incluso pensando, que el siguiente podía ser yo.
La lluvia cada vez era más intensa, el cielo a lo lejos se ponía totalmente más feo, amenazando con traer una tormenta. Giré la cabeza para mirar a Viktor - Puede ser que, no seamos tan diferentes al fin y al cabo - Miré de nuevo al cementerio improvisado - ¿Con qué una familia... eh? -
