17-01-2024, 05:51 PM
[personajeinvalido=742]
Karl confirmó lo que le pregunté, esperaba que con eso ambas se tranquilizaran un poco, el ambiente estaba un poco crispado y necesitábamos estar en calma. Mientras intentaba saber si mis palabras habían calmado tanto a Ikirami como a Karl, Joe me preguntó que porque debería de verme obligado a desenvainar mis espadas en este lugar, que si era una broma y destapó la bota y se la acercó a la nariz, parecía que estuviese oliendo el contenido de esta e intentó ahuyentar la intranquilidad de los demás componentes diciendo que estábamos con más marines y nos encontrábamos en la prisión más segura del mundo.
-¿Y por qué hueles el contenido de la bota, si nos lo dio un marine? ¡Sephehehehehe! Le pregunté a modo de respuesta entre risas -No sabemos qué tipo de evaluación vamos a tener, así que tampoco puedo estar seguro de que no necesitaré desenvainar ¡Sephehehehe! Esperaba que esta conversación animase un poco a los demás.
Según íbamos acercándonos al rastrillo me dejaba impresionar por su tamaño, con cada paso que dábamos este aumentaba hasta dejarme ver que un gigante como Daisen era diminuto en comparación con el tamaño del portón, a ambos lados de este dos enormes almenaras lo resguardaban con y en ellas se podían ver a los marines que las custodiaban, pude observar al fijarme en las torres el muro en ambas direcciones seguía en forma octogonal y en vértice lo gobernaba una torre tan grande como las dos que custodiaban la entrada. "Sin duda, solo un demente se atrevería a intentar entrar o salir a la fuerza de aquí" Pensé al ver tales defensas. Con cada paso pude darme cuenta de que la entrada no se componía únicamente de un solo portón macizo, parecía que estaba compuesto por varias puertas, cada una más pequeña que la anterior. "Así que es así como pueden pasar todo tipo de criminales" Estaba claro que el que diseñó la prisión pensó en todo tipo de detalles. A cada lado de la puerta se encontraban dos Gigantes uniformados custodiando la entrada, sus rostros estaban cubiertos, como si de verdugos se tratasen. De golpe se abrió la compuerta más pequeña de la cual salió la voz con eco del vicealcalde Nicholas Vangeance dándonos la bienvenida y tras sus palabras pude escuchar el ruido de acero chocando y a dos voces discutiendo entre ellos. No sabía si serían presos o alguna riña entre guardias, por lo que me limite a esperar posicionado a la derecha de Joe a que pudiésemos ver el rostro del vicealcalde o de que nos dieran orden de pasar.
Karl confirmó lo que le pregunté, esperaba que con eso ambas se tranquilizaran un poco, el ambiente estaba un poco crispado y necesitábamos estar en calma. Mientras intentaba saber si mis palabras habían calmado tanto a Ikirami como a Karl, Joe me preguntó que porque debería de verme obligado a desenvainar mis espadas en este lugar, que si era una broma y destapó la bota y se la acercó a la nariz, parecía que estuviese oliendo el contenido de esta e intentó ahuyentar la intranquilidad de los demás componentes diciendo que estábamos con más marines y nos encontrábamos en la prisión más segura del mundo.
-¿Y por qué hueles el contenido de la bota, si nos lo dio un marine? ¡Sephehehehehe! Le pregunté a modo de respuesta entre risas -No sabemos qué tipo de evaluación vamos a tener, así que tampoco puedo estar seguro de que no necesitaré desenvainar ¡Sephehehehe! Esperaba que esta conversación animase un poco a los demás.
Según íbamos acercándonos al rastrillo me dejaba impresionar por su tamaño, con cada paso que dábamos este aumentaba hasta dejarme ver que un gigante como Daisen era diminuto en comparación con el tamaño del portón, a ambos lados de este dos enormes almenaras lo resguardaban con y en ellas se podían ver a los marines que las custodiaban, pude observar al fijarme en las torres el muro en ambas direcciones seguía en forma octogonal y en vértice lo gobernaba una torre tan grande como las dos que custodiaban la entrada. "Sin duda, solo un demente se atrevería a intentar entrar o salir a la fuerza de aquí" Pensé al ver tales defensas. Con cada paso pude darme cuenta de que la entrada no se componía únicamente de un solo portón macizo, parecía que estaba compuesto por varias puertas, cada una más pequeña que la anterior. "Así que es así como pueden pasar todo tipo de criminales" Estaba claro que el que diseñó la prisión pensó en todo tipo de detalles. A cada lado de la puerta se encontraban dos Gigantes uniformados custodiando la entrada, sus rostros estaban cubiertos, como si de verdugos se tratasen. De golpe se abrió la compuerta más pequeña de la cual salió la voz con eco del vicealcalde Nicholas Vangeance dándonos la bienvenida y tras sus palabras pude escuchar el ruido de acero chocando y a dos voces discutiendo entre ellos. No sabía si serían presos o alguna riña entre guardias, por lo que me limite a esperar posicionado a la derecha de Joe a que pudiésemos ver el rostro del vicealcalde o de que nos dieran orden de pasar.
Inventario
|Hablo/"Pienso"/Narro|
