18-01-2024, 09:48 PM
[personajeinvalido=742]
El vicealcaide instó en que se encontraba ahí frente a nosotros, yo seguía sin ver a nadie, por lo que instintivamente me puse a buscar a alguien mirando hacia el suelo de la puerta, pues en mi rango de visión no veía a nadie y hacia ambos lados de esta, seguía sin verle "¿Estaré perdiendo facultades cognitivas?" Me pregunte mientras seguía moviendo la cabeza en el empeño de encontrar a la persona que nos estaba hablando. Al girar la cabeza hacia la izquierda pude ver como Joe que era el único que andaba por delante de mí, pues yo estaba posicionado a un paso suyo por su costado diestro, dirigía su mirada hacia el suelo, fue entonces cuando pude ver al ser más diminuto que me había encontrado hasta el momento.
Tras quedarme unos segundos anonadado por el tamaño del que era el segundo al mando de la prisión, volví mi para escuchar con atención como Nicholas nos decía el porqué estábamos allí y las normas de conducta que debíamos seguir si no queríamos meternos en un buen lío.
Tenía claro que si no quería tener problemas lo mejor sería no hacer caso de nadie y limitarme a ver, oír y callar, me reservaría mis pensamientos y solo hablaría cuando fuese preguntado. Apoyé mi muñeca izquierda sobra la empuñadura de Masamune, dejando la mano muerta, colgando sobre esta, metí mi diestra en el bolsillo de mi uniforme y me limité a entrar tras Joe en la prisión más segura del mundo.
Al entrar pude vi la majestuosidad del lugar y la disciplina que tenían allí, nos recibieron haciéndonos un pasillo cuarenta hombres divididos a partes iguales entre ambos costados, todos vestían como los gigantes que estaban en la entrada. La sala de dimensiones enormes "Y esto es solo la entrada a la prisión, realmente este lugar es ¡Increíble!" Me moría de ganas de ver el resto de las instalaciones y poder observar como funcionaban aquí para mantener encerrados a tantos criminales.
Karl como siempre tuvo que dar la nota y empezó a reírse sin motivo, simplemente me limité a mirarla con el rabillo del ojo, quería mantenerme en mis trece y hablar solo cuando fuese necesario"Tss nos están recibiendo con honores y esta se pone a dar la nota, pero me alegro de que esté más calamada". Cuando dejó de reírse se presentó como segunda al mando"¿Así que estas son las consecuencias de no querer obtener un ascenso aún no?" No me sorprendía, pues sabía que mi decisión tendría estas consecuencias, pero aun así me fastidió, tendría que aguantar sus puyas, solo porque no estaba dispuesto a subir aún de rango. Por lo que simplemente me limité a seguir andando en silencio mientras miraba para todos lados, por lo que pude ver como Ikirami se había quedado la última, pude fijarme en como no perdía detalle de nada, sonreí tímidamente y volví mi mirada hacia el frente para seguir los pasos del vicealcaide y de nuestro comandante.
El vicealcaide instó en que se encontraba ahí frente a nosotros, yo seguía sin ver a nadie, por lo que instintivamente me puse a buscar a alguien mirando hacia el suelo de la puerta, pues en mi rango de visión no veía a nadie y hacia ambos lados de esta, seguía sin verle "¿Estaré perdiendo facultades cognitivas?" Me pregunte mientras seguía moviendo la cabeza en el empeño de encontrar a la persona que nos estaba hablando. Al girar la cabeza hacia la izquierda pude ver como Joe que era el único que andaba por delante de mí, pues yo estaba posicionado a un paso suyo por su costado diestro, dirigía su mirada hacia el suelo, fue entonces cuando pude ver al ser más diminuto que me había encontrado hasta el momento.
Tras quedarme unos segundos anonadado por el tamaño del que era el segundo al mando de la prisión, volví mi para escuchar con atención como Nicholas nos decía el porqué estábamos allí y las normas de conducta que debíamos seguir si no queríamos meternos en un buen lío.
Tenía claro que si no quería tener problemas lo mejor sería no hacer caso de nadie y limitarme a ver, oír y callar, me reservaría mis pensamientos y solo hablaría cuando fuese preguntado. Apoyé mi muñeca izquierda sobra la empuñadura de Masamune, dejando la mano muerta, colgando sobre esta, metí mi diestra en el bolsillo de mi uniforme y me limité a entrar tras Joe en la prisión más segura del mundo.
Al entrar pude vi la majestuosidad del lugar y la disciplina que tenían allí, nos recibieron haciéndonos un pasillo cuarenta hombres divididos a partes iguales entre ambos costados, todos vestían como los gigantes que estaban en la entrada. La sala de dimensiones enormes "Y esto es solo la entrada a la prisión, realmente este lugar es ¡Increíble!" Me moría de ganas de ver el resto de las instalaciones y poder observar como funcionaban aquí para mantener encerrados a tantos criminales.
Karl como siempre tuvo que dar la nota y empezó a reírse sin motivo, simplemente me limité a mirarla con el rabillo del ojo, quería mantenerme en mis trece y hablar solo cuando fuese necesario"Tss nos están recibiendo con honores y esta se pone a dar la nota, pero me alegro de que esté más calamada". Cuando dejó de reírse se presentó como segunda al mando"¿Así que estas son las consecuencias de no querer obtener un ascenso aún no?" No me sorprendía, pues sabía que mi decisión tendría estas consecuencias, pero aun así me fastidió, tendría que aguantar sus puyas, solo porque no estaba dispuesto a subir aún de rango. Por lo que simplemente me limité a seguir andando en silencio mientras miraba para todos lados, por lo que pude ver como Ikirami se había quedado la última, pude fijarme en como no perdía detalle de nada, sonreí tímidamente y volví mi mirada hacia el frente para seguir los pasos del vicealcaide y de nuestro comandante.
|Hablo/"Pienso"/Narro|
