20-01-2024, 12:55 PM
Tobías y Kuraku habían sido encandilados por uno de los veleros del astillero, el capitán de hecho le comentó de ir directamente a por la negociación de ese navío. - De coña, vamos a ver cuanto podemos rascar...
Se acercaron al gran hombre encargado de comerciar con los barcos, no podían saber si era el mismo hombre que los fabricaba, pero seguro que de alguna manera u otra estaba relacionado con su confección.
Cuando estuvieron a apenas a unos pasos del hombre, este mismo les saludo eufórico.
- Eh, ¿¿vosotros no sois los de las minas?? - Se fijó mejor en los piratas - No seréis los "salvadores celestiales" que me dijo mi suegro, ¿no? - Se entusiasmó mucho al reconocerles - Ese hombre llevaba allí esclavizado varios años ya, y no sabéis como nos habló de vosotros cuando volvió "UN ÁNGEL DE ALAS NEGRAS Y UN VAQUERO CELESTIAL NOS SALVARON" repetía sin parar - El hombre rio - De verdad que de parte de toda mi familia os estamos eternamente agradecidos. - El hombre les tendió la mano esperando un apretón de su parte.
Kuraku no esperaba un comerciante tan agradable, ni mucho menos tan agradecido. Le regaló un buen apretón de manos al hombre y siguieron charlando sobre la salvación de la mina. Cuando los piratas le comentaron de comprar el navío, el hombre no dudó ni un segundo en rebajarles el precio, así que al final la negociación quedo hecha por sí sola.
[...]
Al volver con los demás, Kuraku le entregó a Gronn sus nuevos guantes y a Sage su lanza.
Se acercaron al gran hombre encargado de comerciar con los barcos, no podían saber si era el mismo hombre que los fabricaba, pero seguro que de alguna manera u otra estaba relacionado con su confección.
Cuando estuvieron a apenas a unos pasos del hombre, este mismo les saludo eufórico.
- Eh, ¿¿vosotros no sois los de las minas?? - Se fijó mejor en los piratas - No seréis los "salvadores celestiales" que me dijo mi suegro, ¿no? - Se entusiasmó mucho al reconocerles - Ese hombre llevaba allí esclavizado varios años ya, y no sabéis como nos habló de vosotros cuando volvió "UN ÁNGEL DE ALAS NEGRAS Y UN VAQUERO CELESTIAL NOS SALVARON" repetía sin parar - El hombre rio - De verdad que de parte de toda mi familia os estamos eternamente agradecidos. - El hombre les tendió la mano esperando un apretón de su parte.
Kuraku no esperaba un comerciante tan agradable, ni mucho menos tan agradecido. Le regaló un buen apretón de manos al hombre y siguieron charlando sobre la salvación de la mina. Cuando los piratas le comentaron de comprar el navío, el hombre no dudó ni un segundo en rebajarles el precio, así que al final la negociación quedo hecha por sí sola.
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Al volver con los demás, Kuraku le entregó a Gronn sus nuevos guantes y a Sage su lanza.
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